Mostrando entradas con la etiqueta Alianza de las Civilizaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alianza de las Civilizaciones. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de marzo de 2011

2 DE MARZO DE 2011: TONTERÍAS HISTÓRICAS EN 24 HORAS



LO DE RODRÍGUEZ ZAPATERO YA ES DE CÓDIGO CIVIL (SÍ, NO ES UN LAPSUS: ES CÓDIGO CIVIL Y NO PENAL)



  • Se preguntarán Vds. si no me resulta cansado referirme, una y otra vez, a los dichos y hechos del Sr. Rodríguez Zapatero, con lo visto que está. No es que me resulte cansado: es que me agota y, además, me hastía. Pero pienso que no se pueden pasar en silencio sus tontadas. Si nadie se sobrepusiese al hastío y al cansancio, Zapatero llegaría a creer que todos nos hemos conformado o, al menos, insensibilizado. O que todos nos hemos vuelto tontos. Y no debe suceder ninguna de esas cosas. Mientras ZP siga siendo Presidente del "Gobierno de España" no cabe pasar por alto las necedades que dice y hace ni las que deja decir y hacer. Sencillamente, hay que procurar no acostumbrarse.


El día 2 de marzo de 2011 se vio con refulgente claridad hasta donde ha llegado el Presidente del “Gobierno de España” en su deterioro mental, en su pérdida del sentido de la realidad, en su máximo autismo no congénito.

Ese histórico día, ZP se fue a Túnez y se entrevistó con dirigentes de la delicada y aún incierta transición de ese país. Al llegar, dijo que no iba a dar lecciones, sino apoyo. Pero, fiel a su constante infidelidad a lo que anuncia y promete, ZP no paró de impartir lecciones sobre la libertad y la democracia, como si él supiese algo de una y otra. En perfecta simultaneidad con los problemas que se agravan aceleradamente en España y con las enormes dificultades de la situación de Túnez, ZP se mostró allí como lo que, al parecer, ha llegado a creer que es: un carismático estadista mundial. Dada la realidad de su pensamiento (es un decir) y de su capacidad de expresión, menos que mediocres, el resultado fue una penosa, muy triste, exhibición de tópicos como los que pueden reiterar por las calles, en voz alta, esos pobres hombres sonados a causa del alcohol y/o de otros males.

La prensa diaria española recogía así los momentos más importantes de la visita. Lean:

«En Túnez, ZP se explayó de nuevo sobre su experiencia familiar del franquismo: Evocó también cómo vivió la muerte de Franco, con 15 años, y cómo a los 18 pudo votar la Constitución.Merece la pena lo que ustedes han hecho. Mi padre no pudo disfrutar de las libertades y mi abuelo fue fusilado”».

«El líder socialista [sic] les ha exhortado a que busquen sobre todo el consenso político y les ha dicho que si de aquí a junio hacen las cosas bien, "el éxito está garantizado".» Nosotros sabemos muy bien cómo domina los plazos ZP. ¡Pobres tunecinos si le hacen caso! Pero sigamos con las lecciones: «"Tiene que haber un gran consenso" sobre las reglas de juego de la democracia, porque si no ésta no triunfará. Con un parlamento democrático les será más fácil superar la polarización política.» (¡Bonita y profunda teoría parlamentaria! El Parlamento como medio para evitar la polarización: espero que el Abate Sièyes se le aparezca por las noches a ZP. Es lo menos que se merece).

«En este sentido, dijo que los jueces que han servido en la dictadura se acomodarán a la nueva legislación democrática. "Aunque habrá aspectos en los que habrá que hacer cirugía", advirtió, en alusión a la jubilación de los magistrados que no se avengan al nuevo sistema político.»

«"Ustedes no lo saben", concluyó el presidente del Gobierno, "pero ya han ganado. Ya han conseguido un gran futuro para las próximas generaciones

«Antes de su intervención, el presidente del foro democrático, Ben Jaafar, le había pedido que lidere la Unión Europea en su apoyo a Turquía y había dicho que "con su visita a su país, la UE se reconcilia con la Europa de los valores y la democracia".» De donde se desprende que los dirigentes tunecinos no sabían con quién hablaban, porque ni ZP está para liderar a la Unión Europea en nada (y menos en un apoyo a Turquía: en todo caso, quizá Erdogan podría dejarle liderar un rato a Turquía ante la Unión Europea) ni ZP sabe una palabra de “la Europa de los valores y la democracia”, a la que, por cierto, habría que buscar como Diógenes de Sínope deambulaba por Atenas con su farol en busca de un hombre honrado.

Además de este surrealista encuentro con los dirigentes aludidos, extrañamente preocupados -con lo que tienen por delante en su casa- por la integración de Turquía en la UE, ZP escuchó cosas interesantes.

«Según informaron fuentes oficiales (…), en una reunión que mantuvo a solas con la prestigiosa intelectual Fauzia Charfi, secretaria de estado de Enseñanza en el Gobierno provisional tunecino, Zapatero pudo escuchar los temores de la autora de "Islam y libertad", una de las obras cumbre de la defensa del laicismo islámico, por la creciente penetración del radicalismo en las aulas universitarias.»

«A este respecto, Zapatero ha dicho en esa reunión a puerta cerrada: "Por favor, mantengan un estado aconfesional", si quieren garantizar el progreso de la democracia.» Bie, elemental y obvio, pero bien; sólo le faltó lo más importante y lo positivo: defender la libertad religiosa. Hay que reconocer que esperar eso era como esperar peras de olmo, porque lo de la libertad todavía le suena ZP, pero si se apellida “religiosa”, le suena francamente mal.

Con todo, lo más impactante ha sido la emoción de ZP, a duras penas contenida, al tocar con la mano la trémula esperanza de Túnez. Para animarles, ZP ha transmitido a sus interlocutores su personal e intimísimo sentimiento, casi inefable, con esta fabulosa sentencia:

"No saben cómo se puede disfrutar de la democracia. Incluso, como es mi caso, se puede llegar a presidente del Gobierno".

La otra gran frase de la jornada, con acentos de protagonismo epopéyico, ha sido ésta:

"España estará al frente ayudando a consolidar el proceso democratizador en el mundo árabe".

O sea, que la democracia se ha instalado en el "mundo árabe" y sólo necesita consolidarse. Y, ahí, dice ZP, España estará al frente. Fue en llegando a este punto cuando me dije : “Este hombre no puede estar tomando el pelo a los tunecinos, al llamado “mundo árabe”, a los españoles y a los millones de ciudadanos de terceros países. Este hombre está mal de la cabeza.”

No sé si Vds. lo han pensado a fondo. Yo lo vengo pensando desde hace tiempo (tengo testigos), pero ahora ya me atrevo a decirlo y publicarlo. El Sr. Rodríguez Zapatero es un enorme problema para todos nosotros, que, bien mirado, es un problema concerniente al Derecho Civil, parte relativa a las personas y, en concreto, al estado civil y condición de las personas. Es un caso de Código Civil, Título IX ("De la incapacitación") del Libro Primero (“De las personas”). Si nuestro padre o nuestro abuelo dijese lo que ZP dice y mantuviese algún poder de disposición sobre algo y físicamente pudiese ejercer ese poder de disposición (si pudiese salir a la calle y acercarse a una Notaría), cualquiera de nosotros diría: “hay que incapacitar a papá”, “hay que incapacitar al abuelo”. Volveríamos nuestros ojos hacia el art. 200 del Código Civil: “son causas de incapacitación las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o psíquico que impidan a la persona gobernarse por sí misma.” Pensaríamos dolorosamente en el peligro -para nuestro propio padre o abuelo, para su familia y para terceros- de permitir que alguien que dice tantas y tan grandes tonterías pueda vender, comprar, avalar, endeudarse, arruinar, etc. Y recurriríamos sin vacilar al proceso de incapacitación, con medidas urgentes de internamiento.

No voy a pedir -no vaya a ser que piensen que el chiflado soy yo- que sea el Ministerio Fiscal, legalmente legitimado para promover la incapacitación, quien tome la iniciativa. Pero conste que sería lo adecuado, porque a los familiares conocidos de ZP probablemente no les afecte negativamente lo que este hombre pueda gastar, enajenar, avalar, etc., puesto que lo va a hacer sin comprometerse ni comprometer a su familia. Para situaciones como ésa está legalmente la Fiscalía. Sucede, lamentablemente, que para lo que no está ahora la Fiscalía es para la legalidad.

En esas 24 horas, ZP no acaparó por completo las tonterías objetivas. Dos Ministros de su “Gobierno de España” estuvieron a tono (la Sra. Pajín, triministra, llevaba bastantes días callada, lo que es de agradecer, en estricta justicia). Vean:

JOSÉ BLANCO, EN MADRID:

“La limitación de velocidad ayudará a contener el precio de las hipotecas”

D. José Blanco , (a) “Pepiño”, relacionó el menor consumo de carburantes con la inflación y ésta con el coste de las hipotecas y con los demás precios. No hace falta saber mucho para cuestionar el automatismo de la relación que tan clara le resulta al ocurrente “Pepiño”. Lo que sí es verdad es que cuanto menos gastemos en carburante, más dinero nos quedará para pagar la hipoteca, como para comprar tocino para el cocido. De modo que, contra el dicho popular, se nos hace ver que la velocidad sí está relacionada con el tocino.

[INCISO: Pocas horas después, un Director General, el de la Policía, utilizaba un avión oficial para acudir a Córdoba, a la que se llega con el AVE en menos de dos horas. Pase, aunque esté mal, que ZP utilizase el Falcon oficial para volver a dormir a Madrid antes de salir para Túnez: es el Presidente del Gobierno. Pero que un Director General, por ser de la Policía, se permita gastar diez veces más en el avioncito oficial que en el transporte de alta velocidad, es, no sólo un descaro prepotente y una afrenta a todos, sino un fuerte indicio de que nuestros gobernantes consideran a España un Estado policial. Ningún otro Director General imagina siquiera poder aprovechar su cargo de ese modo: no está a su alcance. Por menos que eso -una absoluta burla y escarnio de todos los españoles, ahorradores forzosos- se echa a la calle un pueblo. Aquí ni siquiera se forma una plataforma en Feisbuq.] [NUEVO INCISO: poco después del vuelo del Policía Mayor, D. José Blanco -a los orates hay que llamarles de Vd.: se acabaron los apelativos cariñosos- profiere estas inspiradas palabras: "podríamos cerrar la Comunidad Autónoma de Madrid. Sería una medida de ahorro estupenda" Como broma no tiene gracia. Pero ese "podríamos cerrar" es, en cuanto indicio, muy revelador. Es un tic de generalote decimonónico, que da "golpes de café" a diario. A lo mejor hay que comentarlo más despacio.]

MIGUEL SEBASTIÁN, EN MADRID:

Este Sr. D. Miguel Sebastián, rara persona, ha salido de su prolongado silencio ausente en cuanto le han abierto las puertas de las ocurrencias con lo del ahorro energético. Y, en su estilo rarito y genial/locoide, ha vuelto a su manía de las bombillas (ahora, tras las de bajo consumo, las LED), ampliada a los neumáticos (que las Comunidades Autónomas retiren 250.000) y a las luces de las oficinas públicas, para que se apaguen cuando no haya nadie. Pero hay que reconocer que Sebastián, Ministro de Industria, no dice últimamente tonterías notables, frases para cita y reseña. Él escribe las tonterías y quiere que los demás las hagan. O se las hace decir a Rubalcaba, que solemnemente manifiesta su escándalo por ver encendidas las luces de unas oficinas públicas a las 21.30 horas, sin pararse a pensar si ese momento no coincide con el horario de la limpieza. Además, que no estén encendidas las luces no constituye ninguna medida de ahorro, sino la elemental eliminación de un indebido despilfarro: no hace falta reforma legal ni reglamentaria: sólo alguien encargado de apagar.

BROCHE FINAL DEL PRESIDENTE DEL “GOBIERNO DE ESPAÑA”, SIEMPRE EN TÚNEZ

Ante los datos de paro en febrero de 2011, 4’3 millones de desempleados y un aumento de 68.260 personas paradas en un solo mes, ZP sentenciaba, también en Túnez:

"El dato es malo, pero menos malo que en febrero del año pasado, y aún menos malo que el año anterior"

Tiene razón: en febrero de 2010 el desempleo aumentó en 82.132 parados y, en febrero de 2009, en 154.058. Pero, ¿acaso no van quedando menos personas que puedan parar? ¿Es razonable consolarse así?

También respecto de España, ZP profetizó en Túnez:

“La recuperación en 2012 será sentida y vivida por la sociedad española”.

Aquí se podría hacer un chascarrillo fácil: “eso seguro: en 2012, seguro: en cuanto te vayas, muchacho”. Pero no hago mío el chascarrillo, porque la huella de ZP & Friends (ésos que hace nada eran una gran legión y ahora sólo un menguado grupo, que se dicen “aprovecha mientras puedas”) será duradera.

A lo dicho: ZP está de incapacitar.

viernes, 6 de agosto de 2010

LA CULPA (DE TODO) ES DE LOS JUECES


PERO EL PODER JUDICIAL ME PARECE, A DISTANCIA, EL MEJOR DE LOS TRES


Si mato a mi hermano es un delito grave. Si mato a mi hermana del mismo modo que a mi hermano, es un delito más grave. A simple vista resplandece la igualdad promovida por el Presidente Zapatero y su Ministra, Dña. Bibiana Aído. Y si siguen muriendo mujeres a manos de sus maridos, sus compañeros, sus novios y sus “ex” (maridos, compañeros o novios) y si se siguen cometiendo homicidios o asesinatos o de vez en cuando se cometen fratricidios, la culpa no es del Código Penal ni de la ley especial sobre violencia de género. Son leyes perfectas, en su función preventiva y en su función represora (si es que ambas pueden separarse). Tenemos un Código Penal, de 1995, “el Código Penal de la Democracia”, tan perfecto que sólo ha sido reformado 21 veces (esperen que entre en vigor la última y verán). ¿De quién es, entonces, la culpa de esas muertes? ¿Acaso de los que matan? Dejemos esta cuestión a un lado, de momento. Porque, al parecer, la culpa principal es de los jueces.

Hoy, un señor, que desempeña el curioso cargo de “Delegado del Gobierno para la Violencia de Género”, echa la culpa a los jueces por imponer sólo 369 pulseras GPS cuando hay más de 500 mujeres en situación de alto riesgo de maltrato. Y los jueces se defienden como pueden, pero resulta que, en definitiva, son los jueces y no ese señor “Delegado del Gobierno para la Violencia de Género”, quienes han sido colocados por la ley en el trance de valorar, y no precisamente a ojo, las situaciones de alto riesgo. Si a los jueces no se les aportan elementos de juicio serios para hacer esa valoración, no se deben dedicar a colocar pulseras GPS a troche y moche. Lo reconoce así hasta la Presidenta de otro organismo clave y sumamente necesario (“al revés te lo escribo para que me entiendas”), que es el “Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género”, anexo del elefantiásico Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Y la Sra. Presidenta de ese Observatorio añade algo de buen sentido: “no puede girar todo en torno a los brazaletes”. No sé si tamaña infracción de la corrección política no le va a costar un gran disgusto a la Sra. Presidenta.

Porque, para el Gobierno y para el Parlamento, el que maridos, compañeros, novios y “ex” hayan matado a mujeres y lo sigan haciendo, incluso crecientemente, pese al Código Penal y la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, “de Medidas de Protección Integral contra la Violencia Doméstica y de Género”, no tiene que ver con que los homicidas y asesinos se droguen legalmente, mezclen drogas y alcohol o carezcan de un suficiente sentido ético o moral (tanto da). Y esto, a su vez, no tiene nada que ver con que se fomente la ausencia de ética o moral y con que, cada dos por tres, se proclamen “derechos” tan absurdos como el “derecho” a ser feliz y, en definitiva, el “derecho” a no ser nunca molestado por nada. No tiene nada que ver y no depende nada de que se oscurezcan e ignoren, día tras día, los deberes morales y jurídicos (p. ej., el de respetar la vida humana). No guarda relación alguna con estar promoviendo a todas horas el placer individual como bien supremo. Ni con estar denostando a todas horas a la religión mayoritaria, burlándose de sus mandamientos. Ni con promover la Alianza de las Civilizaciones, comprendida (mejor, preferida) la que desprecia y maltrata sistemáticamente a la mujer. Esas muertes, en número creciente, tienen que ver y dependen de los jueces; ellos tienen la culpa, porque no dictan suficientes órdenes de alejamiento y no imponen suficientes pulseras con GPS (no cuenta el pequeño detalle de que no haya policía para tanta gente a la que vigilar).

¿Para qué sirve el Ministerio de Igualdad y el cargo de “Delegado del Gobierno para la Violencia de Género”, con categoría de Dirección General y dos Subdirecciones a su cargo? Para qué sirve “un presupuesto de 31.077.440 euros, un 9,73% más que en 2009. Esta subida, junto a la del año pasado, supone un incremento presupuestario de un 106% en dos años” (datos de la web ministerial). Ahora ya sabemos para qué no sirve ese presupuesto: para disminuir la violencia homicida de género. Y también sabemos para qué sirve el “Delegado del Gobierno”: para echar la culpa a los jueces cuando no desciende, sino que crece, lamentable y tristemente, esa violencia homicida.

Y es que, al parecer, han judicializado la felicidad y toda infelicidad es error o ineficacia de la Justicia o, mejor, de los jueces. Desde hace años, el Gobierno con su iniciativa legislativa y el Parlamento con sus ponencias, enmiendas, deliberaciones y votaciones, se han entusiasmado con una nueva fórmula para la felicidad de todos y de cada uno. La nueva fórmula consiste en no preguntarse por las causas de los sucesos indeseables y en no actuar, por supuesto, sobre esas causas (por claras que sean), sino en limitarse a declarar delictivos los sucesos indeseables. Noten que acabo de escribir “declarar delictivos” y no “tipificar como delitos”, porque eso de tipificar es muy laborioso y tiene inconvenientes. Hay que echarle horas a tipificar de verdad, es decir, a describir con detalle la conducta hipotética (protagonistas, acción, circunstancias, resultado concreto o riesgo específico, etc.) que se quiere sancionar con una pena. Y se corre el riesgo de haberse equivocado en la descripción, por acción o por omisión. De modo que, por ejemplo, el Gobierno propone y el legislador dispone declarar delictivo que un funcionario infrinja la ley conscientemente o que un particular incumpla la ley tributaria, la legislación urbanística, las normas relativas al medio ambiente y lo que perjudique al accionista de una sociedad anónima. O se decide por el diligente legislador que los jueces apliquen medidas de seguridad a los sujetos peligrosos, o que dejen sin efecto esas medidas, según la personalidad de los sujetos.

Y así, con lo que llaman “tipos abiertos” (en realidad, la negación del tipo y del Derecho penal: el dominio de la inseguridad jurídica más grave y el arbitrismo más injusto) o con exceso de los llamados “conceptos jurídicos indeterminados”, se fuerza legalmente a los jueces penales a resolver sobre asuntos tributarios, urbanísticos y ecológicos, propios, en todo caso, de los tribunales contencioso-administrativos. Para todo esto se dispone de la inestimable ayuda de una Fiscalía, a ser posible especial, que, más o menos a su criterio, criminaliza o no las infracciones tributarias, ecológicas, urbanísticas o mercantiles. Pero ahí tenemos a los jueces penales decidiendo también sobre la personalidad, sobre lo que es mejor para miles de menores de edad o sobre si una decisión empresarial de indemnizar es conforme al mercado o se ha pasado de esa raya en perjuicio del posible dividendo.

¿Que no se logra con ese método la sociedad feliz? ¿Que se cometen -se siguen cometiendo- en ella cosas atroces? La culpa es de los jueces. Lo coherente, si se pretendiese judicializar la armonía familiar, la ética en los negocios, el respeto a leyes no penales y la prevención de la paz y de la seguridad ciudadana, sería convenir que, a cambio de arrojar tamaña responsabilidad sobre los jueces, sus decisiones se acatasen sin rechistar. Pero, ¿cómo aceptar una infalibilidad a todas luces inexistente, aunque, para ahorrarse esfuerzo, se legisle como si existiese? No. El Ejecutivo y el Legislativo lo tienen claro: para trabajar ellos menos y sin esfuerzo, imponemos a los jueces decisiones propias de seres infalibles. Y después, cuando fallan (en los dos sentidos), la culpa es de los jueces. ¡Astuta jugada política!

No soy yo sospechoso precisamente de indulgencia sistemática con los jueces y con sus decisiones. Nuestra Justicia deja bastante que desear (aunque hay cientos de países en que no existe Justicia o sólo hay una caricatura de ella y una buena docena de importantes naciones donde la Justicia no es mejor que la nuestra o es por el estilo). Pero acabo de darme cuenta -y quiero compartirlo con Vds.- de que si se compara lo que se llama “Poder Judicial” con el Ejecutivo (el “Gobierno de España” e incluso los autonómicos) o con el Legislativo (el Congreso, el Senado, la Asamblea autonómica), gana, con una amplia diferencia de tanteo, el Poder Judicial. En el año 2009, 4836 Jueces y Magistrados resolvieron más de 9 millones de asuntos. Media docena de ellos han sido noticia crítica. Los demás han debido resultar aceptables. Es algo más de lo que los otros dos poderes del Estado pueden exhibir (engañando o mintiendo, además).

No debo olvidarme, para terminar, del interrogante que deje en el aire al principio: ¿qué culpa de los homicidios y de los asesinatos “de género” corresponde a los que mataron? Aquí aparecen unos sabios (y, de entre ellos, bastantes penalistas) y, al negar la libertad individual, el libre albedrío, echan la culpa al mal ambiente del barrio, del grupo escolar o de la comunidad, al paro, a la tele-basura o a la desestructuración de la familia (porque ahora reaparece la familia desestructurada, en vez de alguno de los tipos de “nuevas familias”), con lo que exoneran al marido, compañero, novio o “ex”, del mismo modo que, en la delincuencia que no es “de género”, también los delitos serían culpa del paro, de los juguetes bélicos, de la violencia televisiva y de la pandilla. Estos sabios, sin embargo, no llegan a proponer que se castigue al barrio, al ambiente familiar o al ramo laboral con alto paro. Después de negar la culpabilidad individual, aceptan, por motivos funcionales, utilitarios, que se castigue a individuos concretos. No me extiendo más sobre los desarrollos de esta teoría, que tiene ya muchas décadas. Pero seguro que los lectores comprenden que nuestros problemas de delincuencia, "de género" o genérica, no son del todo ajenos a esa teoría.