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domingo, 24 de junio de 2012

¡VICENTE DEL BOSQUE, “FOR PRESIDENT”! EL BUEN SENTIDO, EL SENTIDO COMÚN, AL PODER



EL TRIUNFO DE LA NORMALIDAD SENCILLA Y SERENA FRENTE A TANTA TONTUNA MODENNA: GLAMOUR, LOOK, IMAGEN, TREND TOPIC


Hubiera escrito este breve post aunque la selección de fútbol de España hubiese perdido ayer frente a la de Francia. El desbarre de las dos últimas semanas contra el seleccionador Vicente del Bosque sólo es posible en un país de opinadores que, hasta en el fútbol, ofician de desbarrantes crónicos a imagen de esos neo-regeneracionistas abanderados del fatalismo hispánico, del irredentismo, de la autoflagelación sin pausa, del “me duele España” (y no sé por qué les duele con tanta persistencia, puesto que, según ellos mismos, “España no tiene arreglo”). La verdad es que yo, en este “blog” sin ir más lejos, he proporcionado muchos datos y argumentos no precisamente favorables al optimismo. Porque, en realidad, las cosas están muy mal y nuestros dirigentes no parecen capaces de arreglarlas mínimamente, de mejorarlas un poco (no pienso ahora sólo ni principalmente en la situación económica). Pero una cosa es decir las cosas como a uno le parece que son, después de haberlas estudiado y otra, muy distinta, abonarse al masoquismo y negar toda posibilidad de mejora. En tiempos difíciles, el humor, el talante de cada persona, su disposición a mejorar ella misma y a mejorar su pequeño o no tan pequeño entorno, son elementos decisivos, porque configuran el espíritu con que una sociedad entera afronta la adversidad y hay, también, a la postre, macroeconómicamente, una enorme diferencia entre una sociedad civil que sufre, pero lucha, y una sociedad civil definitivamente deprimida y derrotada. Me parece que hasta “los mercados” huelen el clima social y distinguen el aroma del empeño del mal olor de la derrota adelantada.

Precisamente es en los tiempos difíciles cuando destacan personas tan normales (de una normalidad excepcional, por desgracia) como el seleccionador nacional, D. Vicente del Bosque, que es capaz de afrontar con serenidad el desbarre inmotivado de muchos opinadores, de responder a las preguntas con modestia, realismo y buen sentido y de lanzar, con cierta frecuencia, los mensajes empapados de la sólida sensatez que tanto se necesita y tanto escasea. Vicente del Bosque fue expulsado del Real Madrid presidido por Florentino Pérez, el mago empresarial, ahora un poco perdido a falta de ladrillo, justo cuando Del Bosque había logrado los mejores resultados para su equipo. Y es que, para Pérez, con su cultivado aire de triunfador, de conseguidor, Del Bosque no encajaba con el "look" modenno, juvenil, dinámico y de “ejecutivo de película” que Pérez adjudicaba al Real Madrid, por mor de la imagen institucional, del marketing y del merchandising. Del Bosque, con su calva y su bigote y vestido con tendencia a lo gris, sin ropa de marca, tan hispánico él, parecía -y sigue pareciendo- el “buen padre de familia” del que habla el Código Civil. Y es que resulta que Del Bosque lo es.

Del Bosque es un señor, un señor que se viste por los pies, que nunca ha protagonizado una salida de tono, que no exagera ni publicita las bofetadas que le han dado en la vida, que no está obsesionado con la brillantez formal, que carece de interés en ser trend topic, que no envía mensajes por twitter y que no se cree infalible ni se autocataloga como importante. Rara, rarissima avis en la vida pública española.

Y se conoce que, con esas cualidades, con su quehacer sin estridencias, con su aversión a hacer frases y crearse minutitos de gloria, Del Bosque ha logrado ensamblar a un conjunto de estupendos jugadores, insuflarles sentido de la responsabilidad y del deber con su público, necesidad de aparcamiento de divismos e individualismos, necesidad de trabajo (eso que llaman “sudar la camiseta”, sí) e ilusión por afrontar, paso  a paso, la tarea que les corresponde, sin darse anticipadamente ni por vencidos ni por vencedores. Hemos visto desterrado el vedettismo y la vagancia. Parece que llevamos tiempo con un grupo de españoles muy distintos pero capaces de mantener, junto a la alegría, el sentido del trabajo en equipo y la concentración, sin perderla por la euforia precursora del descuido y sin venirse abajo ante la primera adversidad. ¡Aleluya!

Eso sólo lo logra una persona buena (o sea, una buena persona) y una persona sabia. Una persona con autoridad verdadera.

Estoy feliz por la victoria del fútbol de España sobre la selección de Francia (2-0). No es que me pareciese cuestión de vida o muerte. Es que los tontorrones de los guiñoles -con los que Del Bosque, como Nadal, rehusaron sabiamente enzarzarse- tendrán un cierto dolor de hígado, que se han ganado a pulso con un humor sin calidad y espantosamente chovinista. Y, además, esta victoria nos ha evitado más ataques malintencionados al ánimo colectivo de España, bastante maltrecho, pero que importa mucho, muchísimo, templar y fortalecer.

Frente a tantos insolventes cantamañanas, los "equipos de trabajo" de España, que son tantísimos y tan diversos, necesitan “Del Bosques”, personas buenas y sabias, sencillas, discretas, trabajadoras, que los dirijan. Personas como Del Bosque, aunque no sean calvos ni bigotudos ni vistan tan grisáceamente. Ya sé que Del Bosque nunca querría encabezar una lista electoral. Pero he titulado el post “¡DEL BOSQUE, FOR PRESIDENT! para llamar la atención sobre esto: es hora de que los españoles vean claro cómo han de ser sus dirigentes, cuáles son las virtudes (“las fortalezas”, como ahora dicen, frente a “las debilidades”), que verdaderamente funcionan. Es hora de arrumbar los prototipos o modelos erróneos, que, camelísticamente, toman tantas “debilidades” como si fuesen “fortalezas”. Del Bosque, el antihéroe, es un buen ejemplo de triunfador sin ínfulas, pero triunfador. Porque, pase lo que pase en la Eurocopa de fútbol, Del Bosque ha triunfado de verdad. Y su equipo de fútbol, también.

viernes, 8 de abril de 2011

ELECCIONES GENERALES: HECHOS, ADIVINANZAS Y DOS BUENOS DESEOS


LA LÓGICA DE UN GRAN DUDA (PSOE) Y LA DE UNA GRAN CERTEZA (PP)

Con ocasión del último cambio del “Gobierno de España” por el Sr. Rodríguez Zapatero (ZP), ya me atreví (sin necesidad de mucho atrevimiento) a afirmar rotundamente que ZP no sería el candidato principal del PSOE en las próximas elecciones generales españolas, en el 2012. Como quisiera partir ahora de lo dicho entonces, sin repetirme demasiado, si están interesados en este asunto relean o lean el post del domingo 24 de octubre de 2010, “EL NUEVO GOBIERNO DE ESPAÑA, PENÚLTIMA IMPOSICIÓN A ZAPATERO (y II).  EL AUTO-GOLPE EN EL PSOE: EXPLICACIÓN, CONSECUENCIAS Y SITUACIÓN DEL PARTIDO POPULAR”. Facilito un link directo: http://andresdelaoliva.blogspot.com/2010/10/el-nuevo-gobierno-de-espana-penultima_24.html

El anuncio de ZP, el pasado día 2 de abril de 2011, en el sentido de que no repetirá como cabeza del PSOE, ha desatado multitud de análisis y comentarios. Pueden dividirse en dos clases: los que, a partir de hechos, formulan conjeturas expuestas como tales y los que presentan situaciones de hecho o contienen predicciones de futuro sin ofrecer los datos o hechos en que se apoyan o, siempre sin apoyatura en datos, se inscriben en el amplio marco de los deseos impulsados por preferencias (wishful thinking). Hay muchos más ejemplos de conjeturas honradas que de textos que, en definitiva, son mera propaganda o funcionan como tal. Un ejemplo real de estos últimos sería la afirmación, en titular de portada, de que las bases del PSOE prefieren a Rubalcaba como candidato. No digo que no sea así (¡qué sé yo!), pero la afirmación no se apoyaba en nada objetivo, ni siquiera en un pequeño sondeo.

Con este “post” no quiero aumentar el caudal de especulaciones y predicciones ya formuladas. Aumentará sin mi ayuda. Lo que aquí diré va a ser opinión y crítica. Opinión, fundada en hechos, pero orientada por lo que considero deseable. Crítica a algunas predicciones que se presentan como seguras y, sin embargo, no lo son. Y, como señalo en el subtítulo, procuraré que la lógica siempre esté presente.

RUBALCABA O CHACÓN: LA ADIVINANZA, LA PROPAGANDA Y LA DUDA ABSOLUTA

Aparte del que motiva estas líneas, un primer hecho es que ZP no quiere adelantar las elecciones generales y, otro, que no ha renunciado al puesto de Secretario General del PSOE ni se ha fijado un plazo o un término para cesar en ese cargo. Ha anunciado un plan según el cual, tras las elecciones municipales y autonómicas del próximo mes de mayo, se celebrarán dentro del PSOE elecciones primarias para designar a la cabeza de lista del partido en las generales. Esta situación real, si se mantiene (y no hay nada hoy que fundamente una modificación), supondría una cierta capacidad de influencia de ZP  en las primarias. De ahí deducen algunos que, pese a cualquier declaración de neutralidad que haga ZP, será Dña. Carmen Chacón, como favorita de ZP, quien aspirará, por el PSOE, a presidir el siguiente Gobierno de la Nación.

Objeciones: la “cierta influencia” de la Secretaría General del PSOE en unas primarias es muy incierta en cuanto a su intensidad y eficacia. Aunque vivamos de pura actualidad, no es tan difícil recordar el duelo de las primarias madrileñas entre Trinidad Jiménez y Tomás Gómez, patrocinada la primera por ZP y el “aparato” central del PSOE, pero saldado en favor de Tomás Gómez. Por otra parte, esa incierta influencia puede verse matizada y atenuada si ZP, aun siendo formalmente el SG del PSOE, no controla del todo o muy poco al citado “aparato”, lo que no resulta inverosímil ni improbable. Ítem más: la preferencia de ZP por Dña. Carmen Chacón tiene fundamento, pero, por un lado, las preferencias de ZP no se han revelado siempre firmes y, por otro lado, no cabe excluir que el brazo de ZP vuelva a ser torcido por presiones en sentido distinto u opuesto a sus gustos.

Cuando se afirma el apoyo de ZP y de otros a Dña. Carme, más otros trajines y maniobras, se está partiendo de una seguridad, a saber: que el actual Vicepresidente primero del Gobierno, Sr. Rubalcaba, quiere también ser “number one” del PSOE en las elecciones generales del 2012. No digo yo que eso sea falso, pero sí que no es plenamente seguro. Pueden ser muchos los motivos por los que, llegado el momento, Rubalcaba no quiera esa candidatura: personales, políticos o una mezcla de ambos. El Vicepresidente primero podría pensar que no está ya para una campaña larga y dura y, nada digamos, para una campaña que considere perdida o muy problemática. Es verdad que en el 2016 estaría, de ordinario, en peores condiciones, pero no cabe excluir que, por una vez, sean ciertas sus inclinaciones a retirarse a un segundo plano.

De todo lo anterior –que no ha pretendido ser un análisis exhaustivo- y de otros datos sabidos  y otras innegables posibilidades se desprenden varias conclusiones:

Conclusión 1ª: No es seguro que Dña. Carmen Chacón vaya a ser cabeza de lista del PSOE en las elecciones generales de 2012.

Conclusión 2ª: No es seguro que D. Alfredo Pérez Rubalcaba quiera y vaya a ser cabeza de lista del PSOE en las elecciones generales de 2012.

Conclusión 3ª: Las probabilidades más altas de la candidatura de la Sra. Chacón como cabeza del PSOE se cifran, hoy por hoy, en que D. Alfredo Rubalcaba no quisiese ser candidato.

Conclusión 4ª: Si hay “primarias” en el PSOE con dos o más candidaturas, es ahora imposible y resultará muy difícil, más adelante, conocer el resultado. Y ahora es también imposible saber si el PSOE podrá prescindir de las “primarias”, de modo que finalmente sólo haya una candidatura a “number one” de las listas electorales en el 2012.

Quiérese decir que, como se anuncia en el subtítulo de este “post”, la lógica conduce a una "inteligentísima" DUDA TOTAL sobre el futuro preelectoral del PSOE. Dicho de otro modo: QUE NO TENEMOS NI IDEA DE QUIÉN ENCABEZARÁ EL PSOE EN LAS ELECCIONES GENERALES. A mi parecer, esto es lo que hay, como ahora se dice. Lo demás son milongas y fantasías moriscas. Conforme avancen los días y se sucedan los acontecimientos, podrán elaborarse y reelaborarse especulaciones y conjeturas. Pero pasar de ahí a las certezas será un ejercicio de apuestas. Las variables son muchas y difíciles o imposibles de conocer. Las especulaciones venideras serán sinceras y se presentarán como tales o, por el contrario, entrarán, como las que hemos oído y leído ya, en el terreno de las preferencias encubiertas o de las manipulaciones propagandísticas. No nos fiemos de los “enteraos”, que tanto abundan en España. O, mejor, averigüemos de qué están realmente enterados. Como dispone la ley procesal respecto de las declaraciones de testigos, ante lo que nos dice un “enterao” tengamos en cuenta “la razón de ciencia de lo que diga”.

UN BUEN DESEO (MÍO): NI CHACÓN NI RUBALCABA

Ya al margen de especulaciones, declaro ahora, como adelanté, lo que es un puro deseo personal, que probablemente no sea original (ojala) y que no pretendo experimentar en exclusiva (al contrario). Deseo intensamente que ni Dña. Carmen Chacón Piqueras, actual Ministra de Defensa del “Gobierno de España” ni D. Alfredo Pérez Rubalcaba, actual Vicepresidente primero y Ministro del Interior de ese mismo “Gobierno”, sean “number one” electoral del PSOE en las próximas elecciones generales. No me va nada personal en que no sean ellos candidatos a Presidente/a del Gobierno. Simplemente, me parecen seguras -no deja de ser un parecer, pero pienso que muy fundado- dos cosas: primera, que el PSOE podría y debería ser capaz de presentar mejores candidaturas que cualquiera de esas dos; segunda, que la Nación podría tener, si ganase el PSOE, mejor, mucho mejor, Presidente/a de su Gobierno que Chacón o Rubalcaba. También podría el PSOE presentar aún peores candidaturas, porque siempre es falso eso de “peor no podemos estar” o “peor que éste (o ésta) no puede ser”. Pero centrémonos, por ahora, en lo que tenemos delante y cabe considerar probable.

Dejaré sentado que, efectivamente, España está preparada para ser presidida por una mujer. Está asimismo preparada para ser presidida por una mujer catalana, como por un extremeño. Está tan preparada como la Roma de Calígula cuando éste, según la leyenda, designó cónsul a su caballo Incitatus. España está preparadísima, a esos efectos presidenciales. Algunos pensarán que me refiero a que si esta Nación ha sobrevivido a ZP, está lista para todo evento. Pues sí, ZP ha sido y sigue siendo un excelente “test de stress”, pero, en realidad, digan lo que digan, la historia de España no empezó con ZP.

Establecida la resistencia de materiales, no me voy a extender sobre Pérez Rubalcaba y Carme Chacón para fundamentar mi deseo de que ni siquiera se les deje aspirar a presidir el Gobierno de España. Rubalcaba es sobradamente conocido. Ha resultado imprescindible para el PSOE en muy diversas situaciones, con diferentes jefes. Sabemos mucho, casi todo, de Rubalcaba y sospechamos con motivo tanto o más que lo que sabemos a ciencia cierta. La trayectoria de PR ha sido muy larga. No es persona imprescindible ni conveniente para la res publica. Rubalcaba es un superdotado para la política de partido, para la refriega, para el navajeo, para la táctica. Pero dista sideralmente de ser un estadista, un aprendiz de estadista o algo que se parezca remotamente a un hombre de Estado, aunque sea modesto. En realidad, es un campeón de la política menor, ésa que nos tiene a casi todos asqueados y extenuados. Rubalcaba nunca se ha ocupado de problemas de la gente. Lo suyo son los problemas de partido y del poder. Tiene todos los recovecos del Estado en la cabeza, pero no tiene el Estado en la cabeza. Es un consigliere. Hay mucho mercado para los consiglieri. A los forofos de Rubalcaba les aconsejo que no le saquen de ahí. Funcionaría -ya se ha visto bastante como Vicepresidente primero- el “Peter’s principle”.

De Carme Chacón no sabemos casi nada, porque no hay casi nada que saber. Hizo estudios y los acabó: ¡bravo! Lean “Wikipedia”, que alarga su curriculum al máximo. No consta que haya ejercido profesión alguna relacionada con sus estudios. Es una “joven política” profesional, con una trayectoria similar a la de la Sra. Pajín. Proviene del PSC, curiosa invención de la “gauche divine” catalana y, sobre todo, barcelonesa, sin apenas genuinas raíces socialistas. Como Ministra de Vivienda no nos queda memoria de ella y ahora, según fuentes muy fiables, el Ministerio de Defensa no es dirigido por ella, sino que está subordinado completamente a su carrera política. No es que no sepa de defensa (que, desde luego, no sabe), sino que, además, no le interesa, porque sólo le interesa trepar y, al parecer, ser Ministra de Defensa a sus cuarenta años recién cumplidos le parece poca cosa y cosa poco interesante, a la que no se aplica más que si hay fotos y TV por medio. No se equivocan los que apuntan al empeño de su Profesor Higgins con su Eliza Doolittle, aunque, desde luego, a la niña Chacón no le han salido callos currando en los barrios modestos de Londres. No digo que sea tonta. Lo que digo es que es exactamente lo que parece. Y ya estamos mayorcitos para que nos vengan con productos de imagen o marketing. Lo de Rubalcaba es inapropiado y erróneo. Pero la pretensión presidencial respecto de Dña. Carme resulta insultante, afrentosa.

UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA EL PSOE

Después de la extraña mezcla radical-capitalista de la Nueva Vía de ZP, una política que ha acabado avergonzando, abochornando, a propios y extraños (nunca mejor dicho, me parece), el PSOE tiene, objetivamente, una gran oportunidad, alcanzada por vías extrañas, pero real: la de modernizarse de verdad. Eso significa diseñar una política social-demócrata realista, sin ideologismos absurdos y extremos, pero sin la reverencia al dinero que ha caracterizado el agotado invento zapateril. Lo propio de un PSOE moderno sería dejarse de estúpidas y ofensivas ingenierías sociales y establecer una política que muestre a las claras una constante y razonable preocupación por el común de los ciudadanos y, en especial, sin demagogias baratas, por los que más lo necesitan.

Naturalmente, esa política no va a ser diseñada ni por las huestes de Rubalcaba ni por la “beautiful people” gauchista encantada con la feminidad, la juventud y el “look” de Doña Carme, que arrastrará mucho tiempo -eso espero y deseo- el “handicap” de su  no lejano apoyo público al impresentable Rubianes de la “puta España” y otras groserías. Para que esa modernización y racionalización del PSOE fuese factible, podría abrirse un camino si suficientes “pesos pesados” del partido cayesen en la cuenta de que un dato objetivo de gran importancia para decidir el liderazgo en las elecciones generales próximas serían los resultados que cosechen en municipios y comunidades autónomas unas cuantas personalidades del PSOE. ¿No sería razonable fijarse bien en quienes triunfasen o, aun perdiendo, mostrasen mayor apoyo popular el mes de mayo próximo? Ese test, que nadie se atreverá a calificar de antidemocrático, no me parece enteramente decisivo, pero sí imprescindible. Desdeñarlo y empecinarse, incluso por exclusión voluntaria, en el dúo nombrado, sería muestra de nula inteligencia.

 LA LÓGICA DE DOS CERTEZAS SOBRE EL PP

Cuando Aznar decidió no seguir en la política, no resultaba lógico que, sin embargo, resolviese designar sucesor (“si yo no voy a estar en el futuro inmediato, no es lógico que lo decida y condicione”, pudo haber pensado Aznar sin incurrir en desvarío). Tampoco fue lógico que, dentro del máximo órgano colegiado del PP, nadie (si hubo alguien, es un secreto muy bien guardado) solicitase una votación secreta: razones abundaban para pedirla. No se inició con lógica el proceso y ahora, por la lógica de lo ilógico, existe un claro aspirante del PP a Presidente del Gobierno, D. Mariano Rajoy. Pese a provocar un escaso entusiasmo -revelado en estos años por innumerables encuestas- entre el mismo electorado del PP, la probabilidad en favor de la candidatura de Rajoy es tan alta que equivale a la certeza.

RAJOY TIENE QUE ENCERRARSE A ESTUDIAR. EL PP NECESITA UN MENSAJE SERIO Y CONVINCENTE

Pero hay otra certeza mucho más importante, apoyada en la lógica: Rajoy está forzado a diseñar una táctica y una estrategia muy distinta de la oposición a ZP y de la esperanza en el prácticamente nulo atractivo electoral de ZP. A estos efectos, ZP ya  no existe y se procurará por el PSOE que no se recuerde que existió. Y como resulta que Rajoy no puede saber quién será su adversario, lo lógico es preocuparse muy mucho de articular unos mensajes coherentes y medianamente articulados, serios, que susciten ilusión y, sobre todo, esperanza, sin fiar ya su éxito en la desilusión y desesperanza causadas por ZP. Rajoy no puede descartar con lógica  que, por improbable que le parezca, el PSOE, acabe encontrando alguien que, a diferencia de ZP, sea capaz de movilizar los millones de votos que podrían permitir al PSOE seguir gobernando. Al contrario, la lógica debiera impulsar a Rajoy a prever lo que menos le convendría. Añado de inmediato dos observaciones: 1ª) No sería sensato para Rajoy basarse en ataques multilaterales a los posibles sustitutos de ZP o incluso hacer una campaña primordialmente anti-PSOE. 2ª) Aunque los “slogans” y los carteles, etc., tengan importancia, los electores no son tontos y si Rajoy está lógicamente obligado a transmitir seriedad y esperanza, no hay otro buen método para que eso llegue al electorado que dominar los asuntos que se traten y explicarlos bien y con convencimiento.

En resumen: a mi entender, lo más importante, para el PP y para Rajoy, es que vuelva a un encierro de estudio. Como cuando opositaba a Registrador, pero más variado, aunque sin la facilidad de preexistentes "temas". Rajoy tiene que volver a estudiar lo que pasa de verdad en España, de arriba abajo. Si logra buenos maestros, buenos “manuales” y le echa horas, no me parece imposible que mejore sustancialmente y pueda presentar convincentemente un programa de cambio. Sé que estudiar con buenas fuentes no es cosa fácil. Pero es lo que hace falta y cuando se quiere y se necesita, se saca tiempo. Pronto habrá unas vacaciones cortas para empezar el “plan de estudios”. Después, los imprescindibles ajetreos de la campaña de mayo, que abundarán en ratos muertos. Y luego vendrá el verano. Un verano que da mucho de sí.

Con todo lo anterior, no pretendo impartir lecciones ni al PSOE ni al PP. Uno enseña por profesión a quien sea menester, pero, fuera de ese ámbito, me parece fatuo (e inútil) aleccionar: estoy con el poeta: del romancero: “yo no digo mi canción sino a quien conmigo va. Otra cosa, distinta de aleccionar, es expresar lo que a uno le gustaría que ocurriese porque piensa que a todos nos vendría bien y que estamos necesitados de que los dirigentes políticos acierten. Pero no me hago la menor ilusión sobre la eficacia de las opiniones que quedan dichas. Y mantengo las de otros "post": el voto, nuestro voto, para quien se lo merezca.

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POSTDATA, sobre la última ocurrencia: Se pregunta en un “medio” importante, como en otros: “¿Deben obligar los partidos españoles a sus eurodiputados a viajar en clase turista? El 96% contesta afirmativamente. Lamento remar contra tan fuerte corriente, pero la sola pregunta me parece inadmisible. No se debe obligar a nadie a que viaje en "clase turista". Sigo un viejo y seguro principio: no quieras para otro lo que no quieres para ti. Si se trata de castigar a los eurodiputados, propongo cualquier cosa, menos obligarles a viajar en turista. Todos aceptamos volar en turista porque no tenemos más remedio. Pero recordemos que la Constitución Española, en su artículo 15, prohíbe, no sólo la tortura, sino también los “tratos inhumanos y degradantes”. Hoy, los vuelos de muchas compañías, en clase turista, ofrecen menos espacio que los autobuses españoles de los años 50 y 60 del siglo XX, diseñados, al parecer, para la gente bajita y estrecha de pecho de entonces. Si no llegan a ser degradantes, esos vuelos son, sin duda, inhumanos y muy malos para la salud en cuanto excedan de 50-55 minutos. Lo que tienen que hacer los gobernantes, empezando por la UE, es exigir -así, exigir- a las compañías aéreas unas medidas mínimas de comodidad de los pasajeros. Otra cosa, respecto de los eurodiputados, es que se implante el copago. Aquí sí: que los eurodiputados, como clientes habituales, se busquen un descuento para el “upgrade” de turista a “bussines” y paguen con su buen sueldo la diferencia.

domingo, 15 de agosto de 2010

EL "SISTEMA" NO QUIERE QUE PENSEMOS ("POR LIBRE")


¿ES MORALMENTE ACEPTABLE ABDICAR DEL ESTUDIO Y DEL PENSAMIENTO?


El 15 de diciembre de 1999, publiqué en el periódico EL MUNDO, un artículo con el título “ODIO AL PENSAMIENTO”. Lo reproduzco ahora en este “blog” porque, no sólo no ha cambiado nada mi apreciación del gran peligro en los 10 años que han transcurrido, sino que, por el contrario, veo con mucha claridad que el fenómeno del odio a pensar se ha intensificado en esta década pasada y, consiguientemente, hoy me inquieta aún más la maldad que ese odio entraña y las consecuencias a las que ha conducido y va a conducir.

El sistema, el establishment, ha sido sometido en estos años a durísimas pruebas. Tras ellas, resulta hoy mucho más fácilmente cuestionable que antes la pretendida perfección del sistema y ahora es casi absurda, racionalmente, la perspectiva de su deseable mantenimiento indefinido. Sin embargo, el sistema ha sobrevivido a todas esas pruebas -desde el 11-S hasta la megacrisis financiera y económica que aún padecemos y que durará mucho- y se ha perfeccionado hasta extremos que, al menos a mí (y sé que no soy el único), me causan una muy inquietante mezcla de vértigo e incertidumbre, con una miaja de pánico. Entre otros perfeccionamientos está el de no detenerse ni vacilar antes sus contradicciones internas (su irracionalidad) y el de procurar que no prospere nada que pueda suponer el menor principio de superación y sustitución del sistema mismo.

Seguidamente reproduzco completo, en negrita y entrecomillado, el texto de 1999, con alguna interpolación actual entre corchetes.

«Dice Bernard-Henry Lévy, en “La pureza peligrosa”, que “una democracia que ya no piensa o que, todavía peor, odia el pensamiento, es una democracia condenada. Porque, por encima de las creencias, de los deseos y de la política, lo que está en juego es el pensamiento mismo. Y, al final, este desdén por el pensamiento que hoy en día reina en el ambiente, sólo puede beneficiar a aquellos que no han dejado de pensar, o que vuelven a pensar.” (la cursiva es mía).»

«El mundo occidental no se encuentra, “hoy en día” (es decir, desde hace años), en una situación remotamente parecida al esplendor intelectual. Se diría —y, de hecho, se dice por personas más autorizadas que yo— que estamos, más bien, en un empantanamiento apático e indisimulablemente decadente.»

«Pero no se trata sólo de que no se produzcan —o no circulen ni tengan vigencia— conjuntos de ideas bien trabados y fecundos; no es ya que escaseen los buenos productos de la actividad consistente en pensar. La “crisis” es más radical: es una crisis del pensamiento en el sentido en que la Academia suele construir definiciones: es crisis de la acción o efecto de pensar. Hay crisis, en este sentido, porque no es habitual pensar, porque no se estimula pensar y, además y sobre todo, porque se piensa muy malamente. Ejemplos de pensar viciado: tomar conclusiones (el término de una cadena de hechos, verdaderos principios y argumentos) como principios; manejar argumentos (discutibles) como si fueran hechos (que sólo pueden ser ciertos o falsos, o dudosos) y, muy frecuentemente, edificar argumentaciones sin ningún hecho o con hechos falsos como base.»

«Este fenómeno es antiquísimo. La “novedad” de “hoy en día” consiste en que son millares las necedades y sofismas que, sin detectarse como tales, pasan diariamente ante los ojos y zumban en los oídos de millones de seres humanos.»

«Iba a decir que esto les sucede también a los que viven en los llamados países occidentales, pero probablemente sea más exacto decir que a quienes les sucede es precisamente a los habitantes de esos países. Y esas necedades surten efectos decisivos, es decir, influyen en muchas vidas.»

«Junto a una compleja estructura de estímulos sensitivos y de teclas pulsantes de la afectividad, de estimuladores de los más simples y primeros impulsos —la aceptación o el rechazo netos—, la falsificación del raciocinio alcanza enorme validez social. No importa si se tiene razón, o no. Lo que importa es tener altavoces, tribunas, mensajes y artilugios creadores de imagen. Se mantiene la apariencia de que se sigue apelando a la condición racional de cada ciudadano o, por mejor decir, de cada consumidor o usuario, que es la faceta que interesa. Pero es sólo apariencia.» [La prueba de que se trata sólo de apariencia engañosa es que, en estos diez años, no se ha podido apreciar ningún avance significativo en la calidad de la enseñanza. Muy al contrario: lo más sobresaliente en ese ámbito es también lo más grave y negativo: la progresiva destrucción de las instituciones educativas y de los planes de estudios exigentes, en todos los niveles y en demasiados países. Puede decirse que ésta es la gran empresa del sistema contra el pensamiento.]

«Con todos esos elementos, hay configurado un sistema o establecimiento, que anida en la democracia occidental, como un parásito que la fagocita hasta dejarla en poco más que la osamenta. Este sistema establece límites, fuera de los cuales se cae en la marginalidad o el ostracismo.»

«El sistema establece lo políticamente correcto o, mejor, lo culturalmente correcto, pues comprende, no sólo la política (partidos, Estado, Administraciones), sino la vida social entera. Le interesan anchos márgenes. Se admiten y hasta se agradecen y fomentan actitudes críticas y gestos escandalosos, como flores raras y adornos estrafalarios que doten al sistema del máximo exotismo multicultural: cabe cualquier heterodoxia de guardarropía. De eso, todo lo que se quiera: provocación, obscenidad, magia blanca y negra, toda especie de marginalidad cultural prefabricada.» [Los ejemplos de marginalidad prefabricada, de “heterodoxia de guardarropía” son hoy más abundantes y notorios que hace 10 años: al sistema le conviene que existan “provocadores” e “infractores”, porque así crea una imagen de libertad y pluralismo. Pero esos “provocadores” e “infractores” no sólo no cuestionan el sistema, sino que lo encarnan y lo apoyan, aunque sólo sea (que no lo es) por fomentar la banalidad y distraer la atención.]

«En cambio, no cabe que, a base de verdades -modestas, pequeñas y punzantes verdades-, se salga nadie de lo establecido. Los límites existen y se resumen en menos letras que la Ley y los profetas: no perturbar el sistema. Si alguien no se conforma con los “amplios” márgenes, es un loco peligroso o cualquier otra categoría de réprobo. Y, sobre todo, no es de fiar. Y como no es de fiar, no se le fía. Ha entrado en la lista negra, figura en el RAI (registro de aceptaciones impagadas): nadie en el circuito le da crédito.»

«No me parece que este sistema o establishment, que, sin ser la democracia occidental, se enseñorea de ella, sea ningún invento ni que haya exageración al describirlo. El mundo de "El Show de Truman", un mundo feliz y estúpido —sumamente estúpido: el principal éxito de Weir es hacer palpar la estupidez— es una realidad, como lo es la falsa guerra de “Cortina de humo” y como lo son las descripciones americanas de Tom Wolfe.» [A los lectores de este “blog” les debe resultar familiar la idea de que las instituciones políticas y las económicas mienten y engañan casi sistemáticamente sin apenas excepciones en ningún lugar. La parte más agresiva de la estrategia institucional contra la resistencia a aceptar mentiras, engaños y ocultamientos es el uso de la etiqueta “teoría conspiratoria” o “paranoia conspirativa”. No habrán encontrado nunca en este “blog” la exposición de ninguna teoría o versión de hechos que pudiese ser así etiquetada. No me adhiero a conjeturas e hipótesis y menos aún puedo aceptar presentarlas como “verdades alternativas” a la verdad oficial y defenderlas empecinadamente como tales. Pero no caer en paranioas conspirativas es una cosa y otra muy distinta la credulidad máxima hacia lo que se presenta como verdad incontrovertible desde instancias de apariencia respetable, pero sin datos creíbles y sin argumentos claros y sólidos. No hace falta adherirse a una teoría frente a la verdad oficial para no creer en ésta. Un servidor no se fía ni del Informe Warren sobre el asesinato de Kennedy ni de la versión oficial del golpe del 23-F ni de la relativa al 11-M en Madrid, aunque no tenga sino impresiones y conjeturas personales más o menos fuertes y más o menos fundadas, pero que nunca he pretendido convertir en historia. Reconozco, sin embargo, que, en ocasiones, las verdades oficiales son la mejor promoción imaginable de las teorías conspiratorias.]

«El sistema está muy bien trabado. Para conseguirlo y mantenerlo, hay, como dice Bernard-Henry Lévy, quien no ha dejado de pensar o vuelve a pensar. Si alguien pregunta adónde conduce este sistema, la respuesta es sencilla: a ninguna parte, porque es el término, el final de la Historia (aunque no se lleve citar a Fukuyama, la idea ha calado hondo): ya no necesitamos ir, porque ya hemos llegado.»

«La debilidad de esta idea estriba, en una dimensión planetaria, en las reales amenazas al sistema y su más que difícil trasplante a inmensas porciones del globo terráqueo. Desde luego que el sistema puede intentar desentenderse de todo eso, del mismo modo que uno puede decidir vivir como si careciera de vecinos. Pero el fingimiento de un universo completo y terminado resulta muy problemático cuando a poca distancia hay matanzas masivas y uno de los elementos del sistema es la globalidad de la aldea. No es nada fácil pretender que no existen vecinos mientras te sacuden los tabiques. Ni hay seguridad de que los vecinos permanecerán pacíficamente en su territorio.»

«Pero los problemas para la pretensión de que el sistema es perfecto prosiguen en cuanto preguntamos, no adónde conduce, sino adónde nos conduce ese sistema. Una pregunta que interesa a quienes se encuentran dentro del sistema, válida incluso si se aceptara que no queda nada por recorrer y aun en la hipótesis de que no hubiera ni Tercer ni Cuarto Mundo y todos fuéramos G-8.»

«Porque suponiendo —y es mucho suponer— que todos aceptaran la sistemática falsificación del raciocinio, están, no sólo los mendigos que duermen en portales cercanos al nuestro, sino, en todo Occidente, las bolsas de miseria, el universo de los drogadictos, las muchedumbres de los delincuentes y sus víctimas y la legión de insatisfechos de todas las especies. Todos éstos, más los odiados por pensar, no se consideran -no nos consideramos- ni situados ni conducidos a nada que se parezca a un paraíso.»

«No pretendo hoy responder a todo esto. Hoy me conformaría con reclamar respeto —verdadero respeto— a la libertad de pensar y un comienzo de aversión a la intolerancia sorda —porque se trata de una sordera pertinaz y persecutoria— que ejerce lo políticamente o culturalmente correcto, el pensamiento único, o como se le llame. Un primer paso podría ser no odiar el pensamiento que no suene a políticamente o culturalmente correcto, sino querer y poder escuchar. Claro es que no puede quererse la libertad de pensamiento si no se quiere que se piense, si se confunden principios y axiomas —que son muy pocos— con conclusiones, si se decide no prestar atención a los hechos. Es irrisorio pedir a quien no sabe ni quiere saber conducir un automóvil que ejercite y respete la libertad de moverse en automóvil.»

«En su “Elogio de la locura”, subtitulado “Encomio de la Estulticia”, Erasmo hace declarar a ésta que su padre es Pluto, el dios de las riquezas, y —aclara— no “aquel Pluto aristofánico, que tenía un pie en el ataúd y la vista perdida, sino un Pluto vigoroso, embriagado por la juventud.” Sospecho que el sistema es el fruto apoteósico de un Pluto vigoroso y embriagado, un estado de cosas donde el dinero no se maneja con lógica y razón, sino que genera su propia y excluyente lógica, a partir de la cual todo se construye. Esto lo sospecho, pero en un plano más modesto y próximo, veo claramente que la simple proclividad a la adoración de Pluto obnubila la inteligencia hasta extremos tremendos. En los últimos tiempos, las cosas más disparatadas y sorprendentes —por su procedencia— que se han dicho las ha engendrado la ansiedad por el dinero. No lo demonizo. El dinero es necesario. Pero sin la embriaguez de Pluto. Sin convertirse en padre y dueño del pensar y del saber, de la política y de la justicia.»

Hasta aquí el viejo texto, al que añado algunas consideraciones. La primera va a procurar, aunque quizá sea innecesario, disolver la impresión de que cuando atribuyo una subjetividad protagonista al sistema o establishment estoy remitiendo a los lectores a una instancia vaga e inconcreta, que pretende sugerir oscuridades y anonimatos no verificables, como si se tratase de una sociedad secreta o un círculo iniciático. Y no es así, aunque no poseo conocimientos que me permitan excluir por completo la existencia de sociedades secretas y círculos iniciáticos. “Sistema” o “establishment” quiere designar el entramado de 1) instituciones políticas (no sólo oficiales, también privadas); 2) entidades empresariales, económicas, financieras; y 3) medios de comunicación, especialmente los integrados en grupos o muy conectados y dependientes de redes de información y difusión de opinión. Es una realidad patente y casi tangible. Y cae dentro de lo evidente, para cualquiera que no se haya constituido en ermitaño, la creciente implicación de esos tres tipos de entidades: los poderes públicos recurren a la banca, ésta a los poderes públicos y los medios de comunicación necesitan de los poderes políticos y económicos (no siempre y en todas partes, pero sí en España y en otros países) e influyen en unos y otros. La interacción es constante, no siempre o pocas veces limpia y ya casi nunca conforme a reglas jurídicas y económicas conocidas y aceptables.

Es verdad que en estos diez años, han surgido publicaciones y medios de comunicación en parte y aparentemente contrarios al sistema (sólo en parte y en apariencia, insisto). Son una novedad reseñable, pero ni es seguro que se vayan a mantener mucho tiempo ni menos aún que, de mantenerse (y para mantenerse), no ingresen en el sistema, incluso de buena gana, como quien, desde la marginalidad, ha logrado el éxito máximo.

También está, no lo olvidamos, el auge de internet, con publicaciones digitales, blogs, redes, etc. Es innegable que internet amplifica la individualidad y la discrepancia individual, permite conexiones antes imposibles y difunde información con enorme rapidez. Pero el sistema también accede a internet de mil formas y también logra en el espacio radioeléctrico (o lo que sea) marginalidades decisivas a la hora de conformar y manejar la opinión pública y a la hora de movilizar (o inmovilizar) a la gente.

Ahí va una segunda consideración: está meridianamente claro que la Historia no ha llegado a su final con una instalación general de los seres humanos en el sistema. No estamos ante nada remotamente parecido, no sólo porque más de dos tercios del planeta se encuentren entre muy lejos de la prosperidad y demasiado cerca de la miseria (o inmersos en ella) ni porque no hayan cesado las matanzas en el Tercer y el Cuarto Mundo, sino porque, de un lado, el sistema ha entrado en pérdida con la mega-crisis económica, dentro del ámbito del G-20 y del mismísimo G-8 y, porque, de otro lado, es innegable un retroceso mundial incluso de la democracia formal (basta mirar a Iberoamérica y África, que, de ordinario, conocemos mejor que Asia). Las amenazas a la seguridad en la aldea global no han disminuido, sino aumentado, como se reconoce al referirse -más abierta y frecuentemente desde hace meses- al creciente y real peligro de conflictos nucleares.

En tercer lugar: reconozcan que el párrafo final sobre la influencia de Pluto, dios de las riquezas, bestia tan poderosa como ebria, se ha cumplido asombrosamente y hasta extremos inimaginables. La mega-crisis ha sido una gesta apoteósica de Pluto. Ante esa crisis, personalidades muy diversas han pronunciado solemnemente la misma palabra clave: “avaricia”. Y es que la condición humana no ha cambiado, en sustancia, desde Erasmo de Rotterdam hasta hoy mismo. Pero, puestos a tomarnos en serio lo descubierto desde antiguo, no dejen de releer el texto bien y reparen en que Pluto es reconocido como padre por la Estulticia. Las tonterías masivas de hoy tienen mucho que ver con el “ansia viva” (como dice José Mota, nuestro mejor sociólogo) de echar más dineros “a la saca”. Y, por supuesto, los adoradores de Pluto cometen estupideces tremendas, cósmicas. A la vista está.

Me falta, para terminar, algo que explique el subtítulo de este post. Voy a intentarlo con brevedad y siempre podré volver sobre el asunto. Quienes piensan o creen (o ambas cosas) que el hombre tiene una naturaleza y que la racionalidad es esencial en esa naturaleza, no pueden, con un mínimo de coherencia, considerar éticamente indiferente, neutral, ni bueno ni malo, el hábito de no pensar (informadamente), de no estudiar en serio los problemas. Si somos “animales racionales” dimitir del esfuerzo racional es ir contra nuestra naturaleza y traicionar nuestro destino personal. Y lo que alimenta la falta de estudio y de reflexión es contrario a la ética natural. Seriamente y gravemente contrario. Arrojarse, con desprecio del esfuerzo intelectual, del estudio y del raciocinio, en manos de lo que en 1999 procuraba describir como “estructura de estímulos sensitivos y de teclas pulsantes de la afectividad, de estimuladores de los más simples y primeros impulsos”, con la penosa justificación de que el estudio (que es leer pensando con esfuerzo por entender a fondo lo que se lee) es arduo y “poco entretenido”, es una incoherencia monumental en el plano antropológico y ético para quienes piensen o crean (o las dos cosas) que el hombre se define por ser racional y por ser libre. Las personas que reconocen la naturaleza racional del homo sapiens no pueden acabar actuando, a todas horas, como si suscribiesen, para todo, la frasecita ésa de “una buena imagen vale más que cien palabras”. O sea, que, en vez de Platón y Aristóteles, unas cuantas fotos y un buen video. Las buenas imágenes son muy expresivas respecto de algunos fenómenos, es decir, de parte de todo  lo que resulta aprehensible por los sentidos externos (y muchas veces las imágenes demandan un examen racional). Para todo lo demás, lo que se necesita es estudiar y pensar más. Para vivir como seres humanos se necesitan una buena dosis de sentido crítico (sin pasarse tampoco) y una actividad personal de estudio (pensar "por libre" no significa prescindir de conocimientos y sustituirlos por rápidas ocurrencias) y de análisis y reflexión.

Defender la libertad de opinión y de expresión de modo que estén verdaderamente protegidas hasta las tonterías más claras; defender que no se crucifique verbalmente, ni en la conversación ordinaria ni en los medios, a quien dice una bobada y oponerse a que se criminalicen las opiniones no es igual y no tiene nada que ver con actuar como si se pensase que es tan verdadera y valiosa la tontería como la afirmación bien fundamentada. Y menos aún, si cabe, tiene que ver con legitimar éticamente (por acción o por omisión) la pereza y la abulia del intelecto.