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sábado, 18 de agosto de 2012

EL GRAN PROBLEMA DE ALEMANIA Y DE EUROPA (y II)



REPASO DEL PASADO Y PRONÓSTICOS DEL FUTURO EUROPEO (DESASTRES A, B Y C)

EL “DESASTRE C” DE EUROPA


Si por un momento logramos superar la angustia de la crisis española, ir conociendo el pasado y el presente de la situación económica (y política) europea resulta tan interesante como la mejor novela histórica de intriga… sólo que no es ficción, sino conocimiento, reflexión y expectación máxima sobre la realidad que hay y la que viene, de modo que, muy intrigados, estamos dentro de la “novela” como protagonistas, interactuando, cosa moderna a tope, porque, aunque seamos protagonistas muy secundarios, la intrigante “novela” afecta a nuestra vida diaria.

Seguidor desde hace meses de las frecuentes NewsletterThoughts from the Frontline”, (ése es el título genérico: “Ideas desde la primera línea”), que escribe John Mauldin (gracias, amigo Ignacio, por tu recomendación), me parece ver mucho más claro el tremendo embrollo en que nos han metido. Y, como advertí en el post anterior, en éste de nuevo hablaré yo poco y dejaré que lo haga John Mauldin en los términos de su letter, de 11 de agosto de 2012, que titula “And then there is Disaster C”, es decir, “Y luego está el Desastre C”. Esta carta de Mauldin contiene mucha información y numerosas consideraciones (algunas infrecuentes, como la sobria pero contundente afirmación de la responsabilidad alemana en la situación y el papel de la economía y la política de Francia) que me parecen muy sensatas y bien construidas. Traduzco la carta (lo que es bastante más difícil que leerla y entenderla) en su mayor parte, saltándome sólo algunas frases irrelevantes, para acortar en lo posible este post. Me parece que, ahora en agosto, aunque bastantes lectores no acudan al blog, los que aún lo siguen y los nuevos tienen más tiempo y las “entradas” pueden ser un poco más largas. Difícilmente leerán en español algo parecido al texto del analista estadounidense, que, insisto, tiene la ventaja de mirar los problemas de Europa desde cierta distancia, sin que ésta sea total ni suponga ignorancia, superficialidad o indiferencia. Como verán, Mauldin sabe muy bien lo que ha ocurrido y ocurre de verdad en Europa, España incluída, por supuesto.

Antes de dar nuevamente la palabra a Mauldin, un pequeño glosario de situaciones importantes: 1ª) El Tribunal Constitucional alemán tiene anunciada para el 12 de septiembre de 2012 sentencia sobre el Pacto europeo de disciplina fiscal (de 2 de marzo de 2012, firmado por 25 de los 27 países de la UE) y el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (MEDE) (o European Financial Stabilisation Mechanism: EFSM); 2ª) En otoño de 2013 (es decir, casi ya), hay elecciones generales en Alemania y Angela Merkel busca afanosísima un tercer mandato como Canciller Federal; 3ª) Y mucho más notoria: los EE.UU. han entrado en precampaña presidencial.

Como en el post anterior, cambio el tipo de letra y siembro todo lo que no es mío de comillas tipográficas. Los subrayados son siempre de mi cosecha. Dice Mauldin:

«He sostenido durante algún tiempo que Europa se enfrenta a dos opciones: el Desastre A, que sería la ruptura de la zona del euro o el Desastre B, la creación de una unión fiscal, lo que mantendría el euro más o menos intacto. Durante los últimos meses me he dado cuenta de que en realidad existe una tercera opción, que ahora se ve cada día más probable. Es bastante triste, porque la tercera opción es sólo un desastre C aún peor. Cada opción lleva consigo su propio conjunto único de problemas, pero el resultado de cualquiera de las opciones será que los pueblos de Europa se enfrentan a una seria recesión, si no a una depresión. Esto afectará el crecimiento mundial durante un tiempo nada corto y, dependiendo de la elección, podría sumir al mundo en una crisis tan mala o peor que la reciente crisis crediticia. En la carta de hoy nos fijamos en las tres opciones, mientras reflexionamos sobre cómo hemos llegado al fondo de un agujero tan profundo, excavando sin sentido.»

«“Breaking Up Is Hard to Do” (Romper es cosa difícil)»

«"Breaking Up is Hard to Do" fue escrita y cantada por Neil Sedaka [AOS: Un cantante super-cursi, horroroso: si fuese una referencia, habríamos de concluir que la música, en general, ha avanzado en inspiración, lo que es falso, como lo demuestran incluso datos editoriales y económicos]. Fue un hit # 1 hace exactamente 50 años esta semana. Y aunque que la canción se escribió para una época diferente, podría ser el tema central para gran parte de la Europa de hoy. »

«"No digas que éste es el final. En lugar de estar rompiendo, quiero que estemos construyendo de nuevo."

«Y, ciertamente, Europa se parece mucho a la familia disfuncional, aparentemente siempre al borde de la ruptura, pero agenciándoselas de alguna manera para arreglar las diferencias. Todos tenemos un familiar (o dos o tres) que causan este tipo de problemas. Vemos las peleas incesantes con inquietud, deseando que arreglen las cosas y sigan adelante. Nunca hacen frente a los problemas reales, ya que eso significaría afrontar demasiada angustia personal y tal vez les conduciría a admitir que el problema no está sólo en la otra parte. La euforia inicial de la relación se ha perdido en la realidad de la existencia cotidiana. Entonces, o lo arreglan o rompen.»

 «Este tipo de relaciones degeneran en co-dependencia, con la que nadie es feliz. Y el resto de nosotros somos susceptibles de dejarnos atrapar en ellas. A pesar de que es incómodo estar cerca de estas personas, no podemos librarnos de interactuar (…).»

«Europa volvió a actuar esta semana. En primer lugar, el primer ministro italiano, Mario Monti, concedió una entrevista a Der Spiegel, en la que advirtió de la desintegración de Europa si la Unión Europea permite que el euro falle: "La tensión que surgió en la zona del euro en los últimos años está empezando a parecerse a la desintegración psicológica de Europa". Recuerden que Monti es un primer ministro de compromiso, designado por un parlamento sacudido por el caos, a raíz de la retirada de Berlusconi. (…). Monti fue nombrado en lugar de ser elegido y es un primer ministro "tecnócrata". Dada la naturaleza de la política italiana, lo ha hecho tan bien como podía esperarse. Tiene un curriculum vitae excepcional y es parte de la élite europeísta que defiende la visión de una Europa unida.»

«La entrevista era sobre todo el ruido político estándar emitido por los centros europeos de poder [AOS: “ruido político standard” -¡buena expresión!-, pero de todos los centros de poder, incluidos los estadounidenses, amigo Mauldin]. Hubiera pasado desapercibida excepto por un pequeño detalle. El primer ministro italiano sugirió que los jefes de los gobiernos nacionales de la UE tomen decisiones de forma independiente de los parlamentos de sus países.»

«"Si los gobiernos están atados por las decisiones de sus parlamentos, la falta de libertad de acción se traducirá en la ruptura de Europa, en lugar de una integración más profunda ..." ¿Estaba el primer ministro escuchando lo que decía? Permítanme parafrasearle: "¿Cómo podemos mantener el euro juntos si tenemos que escuchar a esos molestos parlamentos, elegidos por los votantes reales" ¿Dice esto antes de la sentencia del Tribunal Constitucional de Alemania el 12 de septiembre, cuando el liderazgo alemán anda de puntillas, suponiendo un resultado "positivo", pero sabiendo que nada es seguro? ¿Y lo hace en una de las publicaciones más importantes de Alemania? (…). Esta estúpida declaración debe haber disgustado incluso a sus más ardientes partidarios.»

«Claro está que la declaración tuvo una respuesta rápida en toda Europa, y especialmente en Alemania. Los políticos alemanes de todo el espectro reaccionaron con furia a las advertencias de Mario Monti de que el control del Bundestag sobre las políticas de deuda de la UE amenaza con provocar la "desintegración" del proyecto europeo. "Tenemos que dejar claro al Sr. Monti que nosotros, los alemanes, no desconectaremos nuestra democracia para pagar las deudas italianos", dijo Alexander Dobrindt, secretario general de los cristianos sociales de Baviera (CSU). "(Ambrose Evans-Pritchard, The Telegraph

«En la añeja tradición de giro político y "aclaración", Mario Monti regresó casi de inmediato ante la prensa para insistir en que las palabras que dijo no eran las que quería decir. El periódicol italiano Il Libero publicó una foto en primera página de Angela Merkel, bajo el título "El Cuarto Reich". Y la cosa se ponía peor en cuanto empezabas a mirar por ahí.»

«Para mostrar mi propio talante ecuménico, permítanme señalar que los líderes alemanes tienen su propio conjunto de problemas. Sobre todo y muy simplemente, no le han dicho al pueblo alemán lo que cuesta permanecer en la zona euro o salir de ella.»

«En las últimas semanas hemos visto las dos opciones principales que se enfrenta Europa. Vamos a llamarlas Desastre A y Desastre B. El desastre A sobreviene si deciden una estrecha unión fiscal, lo que supondrá una sustancial renuncia a la soberanía nacional (aunque no se venderá de esa manera a los votantes) También significaría que los estados del norte (Alemania, Países Bajos, et al.) tendrían que asumir una gran carga de impuestos con el fin de compartir esfuerzos con sus vecinos del sur y pagar las masivas deudas que éstos han acumulado.»

«Por supuesto, Alemania ayudó a crear el problema, con sus bancos regionales (Landesbanks) financiando con entusiasmo las deudas de los diversos gobiernos periféricos y de sus ciudadanos. Tengan en cuenta que cuando el gobierno alemán revocó su garantía a los bancos regionales, el costo de sus préstamos aumentó significativamente. Los bancos comenzaron a "lograr beneficios", no sólo con la compra de la deuda subprime de EE.UU. (que arruinó a algunos de ellos), sino también de enormes cantidades de deuda soberana periférica europea.»

«El entero plan de rescate griego trataba realmente sobre el uso del dinero de los contribuyentes "europeos" para pagar las deudas de los bancos alemanes y franceses. Lo mismo vale para los restantes rescates anteriores. Ahora nos toca salvar el euro (con el rescate de España), que es un proyecto aún más costoso.»

«Inciso: El presidente del BCE, Draghi, hizo una famosa frase hace una semana al afirmar que estaba dispuesto a hacer "lo que fuese necesario" para salvar el euro, un mensaje que fue compartido por Merkel, Monti y Hollande en los días siguientes. Una semana más tarde nos dimos cuenta de que "lo que fuese necesario" no incluía el uso de dinero EFSF [AOS: European Financial Stability Fund] para comprar bonos españoles (al menos por ahora y hasta la sentencia del Tribunal Constitucional de Alemania, el 12 de septiembre). ¿Les preocupa a Vds. qué apostar sobre lo que sucederá después de esa sentencia? Yo apuesto a que será un compromiso de algún tipo, para permitir que el EFSF o el BCE financien. Draghi dijo, después de todo, que simplemente estaba esperando a una solicitud formal antes de comprometer fondos. Y el Presidente español Rajoy está esperando hasta el 12 de septiembre, tal vez porque quiere saber exactamente lo que va a estar aceptando si pide ayuda

«Hay una regla no escrita en los procedimientos jurídicos y políticos: no hacer una pregunta si uno no sabe ya la respuesta. Si España pide un rescate y, a continuación, por cualquier razón política, en realidad no puede cumplir con las normas de austeridad, entonces eso sería peor que no pedir

«Pero no son sólo los contribuyentes del norte (Alemania) los que se verán afectados. Los de los países del sur tendrán que soportar serias medidas de austeridad con el fin de conseguir el dinero, lo que significa mayor desempleo y más profundas recesiones, cuando no depresiones. No hay almuerzo gratis.»

«Y luego está el Desastre B: la ruptura de la zona euro, de un modo u otro. Mi compañero de pesca en Maine, Josh Rosner, incluyó este gráfico de Der Spiegel en un informe muy impresionante que me envió sobre el coste para Alemania de abandonar o de permanecer en el euro (…). Demuestra que en realidad es mucho más costoso para Alemania a abandonar el euro. También está de acuerdo conmigo en que los dirigentes alemanes no están diciendo a su gente cuáles son los costes de cualquiera de las dos opciones.»

«Vean que a ningún país le va bien en una ruptura. Sin embargo, los resultados varían, pues algunos tendrían una inflación grave y otros, deflación, mientras que todos verían un significativo aumento del desempleo.»



El 56% de los alemanes quieren que su gobierno "haga todo" para salvar el euro, con un 76% que dice que una ruptura del euro sería mala para Alemania. Además, el 64% de los alemanes cree que el euro va a sobrevivir, aunque el 84% cree que la crisis va a empeorar y el 56% se preocupa de que la economía se deteriorará el próximo año. Finalmente, el 70% cree que Merkel está haciendo un buen trabajo. (Fuente: Bloomberg, al informar sobre un sondeo de ARD TV)»
«“Y está también el Desastre C”»
«Todavía hay una tercera opción, que puede estar convirtiéndose en la elección du jour. Y consiste en que, en vez de optar de una manera directa por la unión fiscal y por un respaldo de toda la eurozona a los bancos, etc., o por alguna clase de ruptura, los líderes europeos no hagan otra cosa que tratar con los problemas inmediatos que se les presentan, pasando de una crisis a otra en una deriva slow motion hacia la unión fiscal
«Puestos a detallar lo que significaría una unión fiscal real y su coste, se acaba por tener que pedir a los votantes que aprueben algo y los líderes europeos no saben lo que los votantes dirán. ¿Qué pasa si dicen que no, nein, no, nao, ochi, nee, neen, cha toigh leam, o ei? Hay muchas maneras de decir "no" en Europa.»
«Y por eso el Sr. Monti se siente frustrado con todo el proceso parlamentario para hacer frente a la crisis del euro. Todo se pone muy complicado cuando hay que explicar a los votantes exactamente por qué y cuánto deberían pagar por tu personal visión de su futuro. "Si los gobiernos están atados por las decisiones de sus parlamentos, la falta de libertad de acción se traducirá en la ruptura de Europa, en lugar de una integración más profunda." (…)»
«¿En quién confías?»
«La Unión Europea es una criatura bastante extraña. Cuenta con un parlamento que es ampliamente visto como una broma, con el trabajo real realizado por diversas comisiones designadas por los líderes nacionales y tal vez ratificado por el parlamento de la UE. Tal como yo lo veo, la mayoría de los europeos están en contra de Bruselas, en lugar de contra el euro. Ven a Bruselas como una creación de la burocracia.»
«Esperan que sus propios gobiernos nacionales hagan el trabajo duro de gobernar y protegerlos de los peores problemas europeos. Serían reacios a renunciar a su soberanía nacional en la misma forma que los Estados lo hacen en los EE.UU.» [AOS: ¡reaparece la comparación que últimamente está haciendo fortuna! Es explicable que se estalezca, pero algunos -no Mauldin, que la limita bien- utilizan la comparación para proponer que hagamos los europeos lo que hicieron los hoy estadounidenses. A mí me parece muy claro que las situaciones históricas son extremadamente diferentes]
«Y si nos remontamos a la fundación de los EE.UU., se ve que las actitudes europeas modernas no son en absoluto diferentes a lo que los americanos del siglo XVIII sentían acerca de Washington DC. Washington, el hombre, era más importante que lo que la mayoría aprecia, pues proporcionó al temprano gobierno gran parte de su legitimidad. Las visiones de Jefferson y Hamilton y el resto de los padres fundadores llevaron a algunos serios desacuerdos y a una pública disensión. La elección de 1800 fue quizás la más amarga y polémica en la historia de EE.UU., más desagradable que la de hoy ("Si Jefferson es elegido todas las iglesias serán cerradas", etc.) Y luego estaba esa pequeña disputa sobre derechos de los Estados que llegó al punto de ebullición en 1860.»
«Si en 1792 los políticos hubieran intentado vender a los votantes una unión fiscal completa como razón para votar por la Constitución, hoy podríamos estar debatiendo todavía los Artículos de la Confederación.»
Y ése es el quid del problema de Europa. Los costes de la elección entre ruptura o unión fiscal son tan altos y cargados de desacuerdos que pedir a los votantes elegir con pleno conocimiento de los costos sería hacer la pregunta sin conocer la respuesta. ¿Por qué no elegir una unión fiscal light? En lugar de intentar llegar a la meta de un salto enorme, ¿por qué no dar una serie de pasos más pequeños? Dejar que la olla se caliente poco a poco, en lugar de ponerla a hervir rápidamente. Al igual que la rana del cuento, en el momento en que los votantes europeos se den cuenta de lo caliente que está, será demasiado tarde para saltar de la olla.»
«El inconveniente consiste en que ésa podría ser la ruta más costosa a largo plazo. Significaría saltar de crisis en crisis, con cada crisis más difícil y costosa de resolver (aunque no lo suficiente para que todos abandones). Cuanto más tiempo el proceso se alargue, más caro será.»
[FRANCIA ENTRA DE LLENO EN EL “DESASTRE” EUROPEO]
«Conocemos los problemas españoles e italianos. Lo que los líderes europeos no han reconocido (y de hecho la mayor parte del mundo tampoco, por lo que veo) es que Francia es el verdadero problema. Francia se desliza hacia un desenlace de proporciones bíblicas. Dentro de pocos años será tan problemática como es España hoy en día. Francia está metida en un muy, muy profundo foie gras
«Alemania cree que tiene un socio AAA por sus garantías de la deuda europea en la EFSF, el ESN [AOS: European Stability Mechanism, el último invento contra la crisis de la deuda], etc. Lo es hoy en día, pero Francia perderá muy pronto que la calificación de AAA, en ausencia de cambios significativos que no se van a ser da con Hollande y los socialistas . Podría suceder ya en septiembre, aunque dudo de que Moody o S & P se muevan antes de la sentencia del Tribunal Constitucional alemán, el día 12 (¡a menos, por supuesto, que realmente quieran demostrar su independencia de criterio y de las consideraciones políticas del momento!)»
«Y esa bajada de calificaciones será sólo la primera de muchas. Francia está en trance de aumentar los impuestos a "les riches" o los que ganan más de € 1 millón, hasta una hemorragia nasal del 75%. ¿Por qué quedarse en Francia, cuando uno se puede mover, pagar menos impuestos y hacer una visita cuando quiera? La nueva ley va a a determinar un descenso, no un aumento de la recaudación de impuestos, como se ha demostrado por las recientes alzas de impuestos estatales a los ricos en los EE.UU. La gente vota con sus pies.»
«En Francia no es sólo el impuesto sobre los ricos que está creando problemas, sino otras muchas acciones, como reducir la edad de jubilación a los 60 años, a pesar de que las personas viven más y hay menos personas que pagan al sistema a medida que envejece la nación. Francia tiene un problema de títulos de crédito a corto plazo por lo menos tan severo como el de EE.UU., pero el gasto del gobierno es ya el 55% del PIB.»
«En el momento en Francia se convierta en el problema claro, los votantes europeos se habrán comprometido tanto con el proceso que alejarse será mucho más costoso de lo que sería hoy. A menos que Merkel pueda convencer de algún modo a Hollande de que reduzca realmente el gasto social de forma dramática en los próximos años, el día del juicio final llegará. ¿Y cómo ha resultado para España, Grecia y otros la política de reducción del déficit? Si vamos a eso, Alemania incurre en violación de las normas de déficit del tratado.»
«Mi conjetura: será el Desastre C, que se traducirá en una más larga y pronunciada recesión con depresión en gran parte de Europa. Podría haber movimientos de masas para abandonar el euro en cierto número de naciones. Si bien ahora no hay algo cercano a una mayoria para ese cambio en ningún país ni en ninguna encuesta que haya visto, se trata de una minoría cada vez mayor.»
«Como parte de este proceso salvar-el-euro, espero firmemente que en algún momento habrá un mecanismo que permita al BCE monetizar la deuda y la compra de bonos periféricos en una escala muy grande. Estamos hablando de muchos billones de euros, ya que una vez que ese proceso se pone en marcha para un país, el proceso debe continuar hasta que el país haya puesto su déficit bajo control y esté creciendo de nuevo. Ya sea porque la ESM se convierta en un banco o porque se le permita emitir bonos que el BCE pueda utilizar como garantía o mediante cualquiera de otros diversos mecanismos que se proponen, la única fuente real de poder adecuado es el Banco Central Europeo. Más pronto o más tarde, los alemanes tendrán que soltar la correa al BCE y eso no será bueno para el euro. Y definitivamente nada bueno cuando ocurre que Francia es el problema.»
«El corolario de esta perspectiva es que el problema del euro no va a desaparecer en años. Nos dará la fatiga euro, igual que la fatiga griega, pero más grande. Esto va a ser muy parecido a lo que era, en los días de mi juventud, un viaje muy largo a través del país en un coche sin aire acondicionado en pleno verano, con tres niños pequeños y una suegra malhumorada. Permanezcan en sintonía.»
Yo apuesto también por el “Desastre C”, muy consonante con las enormes dificultades de las dos primeras opciones y con el modo de ser de los dirigentes políticos actuales, acostumbrados a actuar sobre lo inmediato (y con recetario muy rígido) mucho más que a reflexionar y entre los que, además, no se ve a nadie con una gran autoridad personal, que le sea reconocida por los demás y le haga idóneo para un neto liderazgo en un momento histórico crucial. Por tanto, está claro que esta novela de la crisis, en la que los “lectores” somos protagonistas vivos, tiene intriga para rato, para un rato muy largo. No podemos interactuar escribiendo el gran guión a diario. Pero podemos y debemos actuar espabilando de lo lindo -emprendiendo y procurando cambios (ante todo personales), pequeños quizá, pero no insignificantes- y trabajando muy duro. Eso es lo que nos toca hacer, en vez de deprimirnos o de alimentar una ira interminable, agotadora y perfectamente inútil. Instalarse en la ira (y en la envidia, como veo en muchos comentarios) no es en absoluto lo mismo que pedir y promover reformas.


miércoles, 2 de mayo de 2012

“RECORTAR” SIN ASFIXIAR O LOS “RECORTES” QUE NO LLEGAN: LOS DEL SECTOR PÚBLICO



"CORTEN DE RAÍZ EL GASTO PÚBLICO VERDADERAMENTE INNECESARIO: YA NO PUEDEN RECAUDAR (ASFIXIARNOS) MÁS" 


Cada día que pasa se anuncia una nueva medida que merma el dinero disponible por cada españolito. Y ocurren dos cosas. La primera, que se hace más difícil -por decirlo de modo muy optimista- cualquier reactivación de la economía real y cualquier esperanza de frenar el creciente desempleo. La segunda, que cada día con nuevos “recortes” se echan más en falta las correspondientes explicaciones que, como tantos otros, hemos venido pidiendo muchas veces a nuestros dirigentes en este blog. La cosa está llegando al punto de una plena justificación de la rebelión cívica. El Gobierno tiene la suerte de que las actuales cabezas visibles de esa posible rebelión -las centrales sindicales, el PSOE, los grupos anti-sistema- carezcan de toda legitimación para movilizar a la gente y, además, del menor atisbo de plan alternativo al del Gobierno. En las últimas “movilizaciones” (la del 29 de abril y la de ayer, 1 de mayo de 2012), lo que han venido a decir los “movilizadores” es que les gustaba más cómo estaban las cosas hace dos años y también, por supuesto, cuatro u ocho años antes. ¿Y a quién no? Pero son muy pocos los que no entienden que aquellas situaciones no se podían mantener (es decir, que no se debieron crear) y, por tanto, lo que piden, en general, estos “movilizadores” sociales es un imposible.

 Pero aunque no salgamos todos a la calle, el Gobierno sabe que la desafección ciudadana es superior a la que se podía prever. Muchos dirigentes del PP saben, en su fuero interno, que se están mereciendo esa desafección ciudadana y que el disgusto general va in crescendo y con él, la desesperanza, la desconfianza, que es económicamente letal. Y el disgusto no es sólo porque sigan sin explicar los “recortes” que disponen y los que, tontamente, avanzan con los “globos sonda”. Es, sobre todo, porque  no vemos que se recorte donde hay más que recortar y dónde los recortes harían menos daño a corto, medio y largo plazo, porque contribuirían mucho menos a la recesión o a la depresión económica.

En síntesis: tenemos la fundada impresión de que a nuestros dirigentes les importa mucho más recaudar para seguir sosteniendo el Estado (Comunidades Autónomas, Municipios y empresas públicas incluidos) que recortar a fondo el Estado para necesitar muchos menos recursos. El sector público apenas se toca en los “recortes” y para mantenerlo, se sangra aún más el sector privado, ya bastante exangüe. Eso no nos gusta a los españoles, pero es que, además, tampoco les gusta a los posibles inversores, españoles o extranjeros. Y, por tanto, cae la Bolsa, las agencias de calificación nos rebajan cada semana y el “diferencial” de los instrumentos de nuestra deuda pública con la referencia alemana sigue por las nubes.

En el post anterior me he referido a lo que sucede en los EE.UU., madre de la gran crisis mundial (es muy importante, me parece, no olvidar la génesis de esta enorme crisis: de lo contrario, repetirán la historia en lugar de aprender de ella). A lo dicho habría que añadir que los primos de los estadounidenses, la Gran Bretaña, han entrado también públicamente en recesión. Francia anda mal y Alemania apenas puede disimular que su economía ofrece señales de debilidad. La UE aplaude al Gobierno de Rajoy y hasta el muy exigente Wolfgang Schäuble, Ministro alemán de Economía, regala los oidos del Presidente al describir como “impresionantes” los gubernamentales esfuerzos presupuestarios o de déficit público. Lo que sucede, en realidad, es que, después de la amenaza de la intervención, ha venido la zanahoria y no me extrañaría que ahora mismo incluso los agnósticos, ateos y masones de la UE estén haciendo novenas a Santa Rita, Abogada de los Imposibles, para que España no se estrelle: Spain is too big to fall. Sarkozy -que puede perder al ser mucho más odiado por muchos franceses que lo que muchos franceses desconfían de Hollande- acaba de decir que Europa no puede dejar caer a España porque se produciría una deflagración catastrófica.

Mientras tanto y al margen de cómo nos miren, ¿qué tarea en todo caso necesaria elude lamentablemente el Gobierno español? Elude una muy seria poda de ramas de las Administraciones Públicas autonómicas. Que los “barones” del PP le prometan a Rajoy que serán buenos son sólo palabras nada convincentes. Que se amenace con intervenir a las Comunidades Autónomas que no cumplan los objetivos de déficit, además de ser una mera bravata, es desviarse de la cuestión. Porque ya no se trata de que las CC.AA. no sobrepasen un tope de déficit, sino de que disminuyan drásticamente, enseguida, lo que nos cuestan a todos. Hicieron en 1982 una Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA). Hagan ahora, al amparo del art. 150 CE, todo lo legalmente posible para racionalizar competencias y organismos en el sentido que venimos proponiendo.

Si no, si se mantiene y se defiende un “Estado de las Autonomías” carísimo, resultan indefendibles medidas como disminuir los sueldos a los funcionarios que estén de baja (“de baja injustificada”, añadieron enseguida). Llega a extremos de supina estupidez la extendida manía a lo público de un emergente sector  presuntamente neoliberal del PP (no son liberales: son locoides anti estatales, retratados en http://andresdelaoliva.blogspot.com.es/2012/03/quieren-de-verdad-reducir-el-gasto.html). Si la baja está justificada no hay nada del sueldo (nunca espléndido) que sea mínimamente justo disminuir y si no está justificada, no es que haya que pagar menos, sino que sería justo no pagar nada. Tampoco parece que podamos aceptar comenzar a pagar por las autovías -¿y por qué no por cualesquiera carreteras?- cuando hay centenares de cargos públicos autonómicos innecesarios, muchos de ellos con retribuciones bastante por encima de la del Presidente y los Ministros del Gobierno de la Nación.  Y ¿qué decir de la disminución de los partidos judiciales? Quizás esté muy bien, pero es algo ridículo con la que está cayendo.

¿Dónde viven nuestros dirigentes? ¿No se dan cuenta de lo asfixiados que están millones de españoles? ¿No aprecian que ya no hay atascos ni en las ciudades ni en las carreteras? ¿No ven cómo se cierran, cada semana, en su barrio, docenas de comercios y oficinas?

Hacen falta medidas drásticas, llamativas, de grueso calibre, que hagan creíble, porque lo sea, la determinación española de salir adelante y que restauren la confianza nacional e internacional. Porque hace falta dinero para detener la recesión e ir relanzando poco a poco la economía. Y el dinero no vendrá y no se invertirá o se gastará si la confianza no se restaura. Pero esas medidas drásticas y de grueso calibre tienen que referirse al tamaño del sector público, al gasto público relativo a las estructuras  y organismos de ese sector, no al esquilmamiento de los españoles, ya esquilmados, ni a la supresión, a tontas y a locas, de servicios y prestaciones a todas luces necesarios. Sin esos recortes que proponemos resulta indefendible centrarse en recortar servicios sanitarios (aunque también haya que hacerlo: acábese con el turismo sanitario y con prestaciones no propiamente médicas, como las esterilizadoras, p. ej.) ni eliminar ayudas a la investigación o becas postdoctorales (justo cuando públicamente se dice que hemos de pasar de una cultura económica del ladrillo a la del conocimiento).

La autocita, créanme, me resulta odiosa. Y de veras que produce un cansancio infinito que la historia te dé muchas veces la razón. Pero, en ocasiones, cuando hay que insistir, uno tiene que recordar lo que decía, más que nada para que se escuche en serio lo que se hace necesario repetir. Hace ya más de dos años, el 6 de febrero de 2010, propuse aquí algo duro y radical, pero no imposible ni excesivo. El post se titulaba “GOBIERNO DE CONCENTRACIÓN, REDUCCIÓN DEL GASTO PÚBLICO Y REGENERACIÓN DE LA CLASE POLÍTICA”  (http://www.andresdelaoliva.blogspot.com.es/2010/02/gobierno-de-concentracion-y-reduccion.html. Se trataba de reducir a la mitad, por concentración, el número de Ministerios, Secretarías de Estado y Direcciones Generales y lo mismo en las Comunidades Autónomas: la mitad de Consejerías, Viceconsejerías y Direcciones Generales. En aquellos momentos, eso hubiese necesitado un consenso. Hoy me parece que no.  La propuesta podía no tomarse al pie de la letra, pero el espíritu estaba claro y por, supuesto, nada ni remotamente parecido ha sido hecho o anunciado.  Y ese mismo el 6 de febrero de 2010 ya vaticinaba esto: “la economía real española va a desplomarse (bajón del consumo interno y de la producción) con más cierres de pymes y más paro, que alcanzará esos cinco millones de personas que la Sra. Salgado descartó rotundamente pocos días atrás.“  [¿Hay que recordar que estamos ya cerca de los seis millones?]

El día 5 de junio de 2010 se describía aquí nuestro insostenible “Estado de las Autonomías” (http://andresdelaoliva.blogspot.com.es/2010/06/nuestro-irreformable-estado-de-las.html). Rechazaba, por imposible, que no por indeseable, prescindir de él, pues requeriría una reforma constitucional que me parecía inviable. Repasen, si les parece, la descripción y la valoración política. Ahora sólo reiteraré lo siguiente:

 «…Las posiciones radicales contra el “Estado de las Autonomías” … acaban por constituirse en un gran obstáculo para cualquier mejoría de la penosa situación real. Los radicales -que, insisto, cuentan con mi adhesión intelectual y mi simpatía- seguirían en estado de ira ante cualquier reducción del aparato de las Autonomías. A mí, en cambio, podar ramas y ramitas me alegraría enormemente. Los problemas no siempre tienen solución, pero casi siempre pueden ser atenuados. Empiécese por ahí, porque comenzarán a producirse efectos beneficiosos, en vez de persistir o agravarse los maléficos.»

«Además, ante las airadas voces radicales, los responsables autonómicos pueden mostrarse tan indiferentes como cabe serlo ante propuestas tachables de utópicas. Eso es lo que está ocurriendo. En cambio, si se reclama suprimir Consejerías, Consejeros, Viceconsejeros, Directores Generales, asesores, agencias, subvenciones, “embajadas”, empresas públicas innecesarias, etc., las reclamaciones no pueden ser tan fácilmente desatendidas. Y si lo son, el reproche social es infinitamente más intenso que el que generaría la negativa a desmantelar el Estado autonómico. De manera que esto es lo que reclamamos: una poda de muchas ramas y ramitas del organigrama arbórico de cada Comunidad Autónoma. Y lo mismo respecto de buen número de municipios

Como, según ha dicho hace poco alguien importante, “el Estado de las Autonomías está en la Constitución”, ninguna poda se ha hecho más allá de un superficial maquillaje. Ahí siguen las Televisiones y las radios autonómicas y más inutilidades. Y ahí sigue la financiación de partidos y sindicatos, sin suprimir ni reducir, cuando esa medida es un símbolo generalmente admitido de la regeneración necesaria. De ahí que el reproche social hacia los “recortes” haya alcanzado tanta intensidad, que no va a parar de crecer. Lo que sí crecerá es el desempleo, la recesión o depresión y la desesperanza, que quizá es lo peor.

Esto de ahora se veía venir. El 10 de junio de 2010 apareció aquí otro post en el que, lego en economía como soy, no encontré mayor dificultad en describir la realidad del momento y el panorama del inmediato futuro, hoy presente (http://andresdelaoliva.blogspot.com.es/2010/06/mareando-la-perdiz-criminalmente-la.html). El post se titulaba “MAREANDO LA PERDIZ CRIMINALMENTE: LA CLAVE, NO SE CONFUNDAN, ES LA RECUPERACIÓN DE NUESTRA ECONOMÍA REAL”, con el subtítulo “NO MÁS IMPUESTOS PARA SOSTENER EL “ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS” NI MÁS “RECORTES” CON DESTINO A BANCOS NI CAJAS. MÁS DINERO PARA TODOS: MENOS IMPUESTOS”

Hace casi dos años, decía lo siguiente (me voy a extender más, porque ahora me parece necesario repetir exactamente la descripción y la valoración):

«En estos momentos, estamos en un círculo vicioso, tan vicioso que se diría diabólico: los “mercados” no tienen confianza en España, porque a) las “medidas extraordinarias” de “ajuste” relativas al déficit público les parecen poca cosa; b) han “descubierto”, de pronto, que, además del déficit (de su volumen absoluto y comparativo) importa mucho más todo aquello que fundamenta que un acreedor piense que el deudor le va a poder pagar. Nuestra “caja” para ir tirando está casi vacía y lo que se les está ocurriendo a nuestros "jobernantes" para que no se vacíe del todo y vuelva a contener algo conduce a que nuestra situación empeore y se desconfíe más de nosotros. Por ese camino, nadie nos prestará ni invertirá en España a tiempo para dedicar lo que nos den a una reactivación económica»

«En la tarde del 9 de junio de 2010, el Banco Mundial “descubre” que nuestra situación es "muy grave", porque el nivel de paro de España es algo tremendo. Y no lo dice porque le importe la situación de los parados, sino por la escasa fiabilidad del “Reino de España” que ese simple dato revela. Pero es que, en un contexto diferente, Moody’s … dice el día 8 de junio de 2010, por boca de Pierre Cailleteau, director del área de Deuda Soberana, algo que "encaja" muy bien con la alarma del BM. Dice quelo más importante no es el nivel en el que se sitúe esta prima de riesgo, si no que la economía no crezca” (…) Por si la cosa no estuviese suficientemente clara, este Mr. Cailleteau (…) repite que el creciente rendimiento que se le exige a la deuda española no es grave, dado que el Banco Central Europeo (BCE) está comprando, "lo grave sería que la economía no creciera, que la economía española se estancara, algo que no ocurre en España pero que podría pasar". (Y tanto que podría pasar: está pasando y va a más).»

«El directivo de Moody´s explicó que la calificación del riesgo soberano se basa en la solvencia a medio plazo, y aseguró que aunque "el endeudamiento es un problema, no es un problema insuperable". Claro está, añado: un país lo supera del mismo modo que lo supera un particular: si gana para pagar sus deudas. Y este país, España, sólo podrá pagar si su economía real supera el estancamiento y remonta el vuelo.»

«Pero si debemos mucho y se ve que no crecemos y que no vamos a crecer a medio plazo, ocurren dos cosas gravísimas: la primera, que estamos fatal; la segunda, que nadie nos presta y nadie invierte, con lo que vamos derechos, como decía Marx (Groucho), “de la nada a la más absoluta de las miserias”.»

«¿Por qué es muy probable, si no se rectifica, que no crezcamos y sigamos en recesión? Porque los indicadores económicos generales son malos (mucho paro, producción en descenso) y apuntan todos a un empeoramiento: aumentará el paro y seguirá disminuyendo la producción. ¿Por qué? Porque no es posible ninguna reactivación económica si la gente no tiene dinero. Eso es axiomático. Y los españoles vamos a tener mucho menos dinero por varias causas

«1ª) Por disminución de los ingresos de 3 millones de familias: los funcionarios; 2ª) Por disminución de la capacidad adquisitiva de los pensionistas; 3ª) Por disminución de disponibilidad económica a consecuencia del IVA y del aumento de la presión fiscal (subida de impuestos e impuestos nuevos, ya anunciados); 4ª) Por aumento del precio de la energía eléctrica, tanto para particulares como para empresas; 5ª) Por imposibilidad de acceso al crédito: los bancos no prestan a particulares ni a PYMES: de nuevo andan las entidades financieras con sus problemas, poco inteligibles, porque se han cuidado durante mucho de tiempo de implantar una jerga esotérica, que no entienden más que ellos mismos…»

«Carece de todo sentido “ajustarse”, “recortarse”, apretarse el cinturón y pasar hambre para financiar un mastodonte, el “Estado de las Autonomías”, que puede y debe dejar de ser un mastodonte. Forzarnos a seguir manteniendo al mastodonte y quedarnos así sin apenas dinero tiene la misma lógica que la de unos salvajes ignorantes que se privasen de comer los productos de su pastoreo y de sus cultivos para ofrecer esos productos a la cruel deidad instalada en lo alto de una pirámide tipo maya

¿Hay alguna parte de este mensaje a la desesperada -al que, lamentablemente, el tiempo ha dado la razón- que el Gobierno del Sr. Rajoy no entienda? Porque, si como pienso, lo entiende todo perfectamente, no hacerlo sólo permite un diagnóstico: creen, tontamente, que pueden capear el temporal. Y quizá podrían capear un temporal: se colocan los triángulos de capa (esas velas triangulares cercanas a la cubierta) para que el navío se aplaste más, se aplome, sobre el mar embravecido y se corre la galerna, es decir, se pone popa al viento, por más que te aleje de tu destino. Lo que sucede es que no estamos ante un temporal. Y ni siquiera se trata de la ya tópica “tormenta perfecta”. Estamos viviendo una inédita confluencia de elementos devastadores de larga duración, como si se sumasen el terremoto de Lisboa de 1755 y la erupción y explosión del volcán Krakatoa, en 1883. Estamos, muy probablemente, al final de una era, de una civilización. En lo económico, nadie sabe si llevan razón los EE.UU. y su “quantitative easing”, varias veces renovado (“quantitative easing” significa, a la postre, como imprimir US$ sin respaldo) o si tendrá razón Europa con su empecinamiento en el equilibrio presupuestario. Hace muchos años, más de 40, leí en la desaparecida revista LIFE está frase: “Economic forecasting makes astrology respectable” (“la prospectiva económica hace respetable a la astrología”) ¡Cuántas veces la he recordado en estos tiempos, preguntándome por qué se me gravaría en la memoria!

Bien, no juegue nuestro Gobierno a la astrología. No apueste por el “modelo” americano actual -que desazona a los mejores economistas estadounidenses- y tampoco apueste por la ortodoxia europea. Haga, sencillamente, lo que, al margen de modelos y de dudosa prospectiva, tiene que hacer, en todo caso, por claros imperativos morales: reducir drásticamente el tamaño orgánico y el gasto de las CC.AA. y de los Municipios. No lo aconsejen, no lo prediquen, no amonesten: háganlo, reduzcan ya, de inmediato, el aparato que todos tenemos que pagar en obsequio de la clase política y de los seudoempresarios de la simbiosis con lo público. Háganlo sin falta: con nuevas LOAPAs, con Decretos-Leyes o con el art. 155 de la Constitución y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Que todos vean, sin la menor duda, que, si hay que apretarse el cinturón, no es para que unos pocos no pasen el menor apuro. Ganar una rotunda credibilidad, hacia adentro y hacia afuera, es una tarea que no cabe aplazar más. Es el tiempo de la valentía, de la audacia, del coraje moral. Porque es el tiempo del deber, de un deber moralmente claro. Y cumplir un deber hace menos difícil la decisión audaz. Una última petición: ¡nada de privatizaciones para que algunos hagan excelentes negocios! Ya me entienden.

jueves, 10 de junio de 2010

MAREANDO LA PERDIZ CRIMINALMENTE: LA CLAVE, NO SE CONFUNDAN, ES LA RECUPERACIÓN DE NUESTRA ECONOMÍA REAL


NO MÁS IMPUESTOS PARA SOSTENER EL “ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS” NI MÁS “RECORTES” CON DESTINO A BANCOS NI CAJAS. MÁS DINERO PARA TODOS: MENOS IMPUESTOS


REFORMA LABORAL SIN SINDICATOS NI PATRONAL: LLAMEN A GENTE SERIA.
(actualizado a las 20.25 del 10/06/2010)

Sé que parece que estoy escribiendo mucho sobre algo sobre lo que se supone que no sé nada o sé muy poco. Pero no es así. Estoy escribiendo mucho sobre lo que considero apremiante y vital para todos y lo estoy haciendo después de leer y pensar. Este “post” tiene carácter urgente. Nuestra situación es tan dramática que hasta Zapatero se ha dado cuenta. Hay centros públicos de trabajo -el mío, por ejemplo- en los que sólo falta que tengamos que llevar de casa el papel higiénico. En mi despacho se registran temperaturas superiores a los 34 grados centígrados. La UCM no está pagando a bastantes proveedores y me temo que tenga que interponer una querella si se les ocurre utilizar para cualquier cosa que consideren apremiante los cientos de miles de euros con los que la Comisión Europea cofinancia, tras un concurso público, un amplio proyecto sobre la Justicia civil en Europa, presentado por mi Departamento involucrando a otras Universidades españolas, francesas (la Sorbona y Nanterre) e italianas (Bolonia, Florencia, Pavía, etc.).

Sentado el dramatismo de la situación, voy a procurar ser esquemático y conciso para no extenderme en exceso.

Punto I.- En estos momentos, estamos en un círculo vicioso, tan vicioso que se diría diabólico: los “mercados” no tienen confianza en España, porque a) las “medidas extraordinarias” de “ajuste” relativas al déficit público les parecen poca cosa; b) han “descubierto”, de pronto, que, además del déficit (de su volumen absoluto y comparativo) importa mucho más todo aquello que fundamenta que un acreedor piense que el deudor le va a poder pagar. Nuestra “caja” para ir tirando está casi vacía y lo que se les está ocurriendo a nuestros "jobernantes" para que no se vacíe del todo y vuelva a contener algo conduce a que nuestra situación empeore y se desconfíe más de nosotros. Por ese camino, nadie nos prestará ni invertirá en España a tiempo para dedicar lo que nos den a una reactivación económica. En todo caso, los sacrificios del múltiple ajuste (los ya decididos y los que se anuncian) se irían en pagar una deuda que no cesará de crecer mientras aún nos dejen ir endeudándonos.

Dejando a un lado el volumen y la proporción con el PIB de nuestro endeudamiento, hay muchos motivos para desconfiar de que paguemos. En la tarde del 9 de junio de 2010, el Banco Mundial “descubre” que nuestra situación es "muy grave", porque el nivel de paro de España es algo tremendo. Y no lo dice porque le importe la situación de los parados, sino por la escasa fiabilidad del “Reino de España” que ese simple dato revela. Pero es que, en un contexto diferente, Moody’s, una calificadora que aún no nos ha bajado la nota, dice el día 8 de junio de 2010, por boca de Pierre Cailleteau, director del área de Deuda Soberana, algo que "encaja" muy bien con la alarma del BM. Dice quelo más importante no es el nivel en el que se sitúe esta prima de riesgo, si no que la economía no crezca” (prima de riesgo viene a ser el interés elevado que nos vemos obligados a ofrecer, se supone que pagándolo algún día, para que los inversores compren papeles que representan créditos frente al “Reino de España”). Por si la cosa no estuviese suficientemente clara, este Mr. Cailleteau (que, desde luego, no es ningún buhonero vendedor de baratijas del Far West) repite que el creciente rendimiento que se le exige a la deuda española no es grave, dado que el Banco Central Europeo (BCE) está comprando, "lo grave sería que la economía no creciera, que la economía española se estancara, algo que no ocurre en España pero que podría pasar". (Y tanto que podría pasar: está pasando y va a más). [Actualización: He puesto con caracteres más grandes la frase de Cailleteau, a ver si se entiende el punto clave de la argumentación.]

El directivo de Moody´s explicó que la calificación del riesgo soberano se basa en la solvencia a medio plazo, y aseguró que aunque "el endeudamiento es un problema, no es un problema insuperable". Claro está, añado: un país lo supera del mismo modo que lo supera un particular: si gana para pagar sus deudas. Y este país, España, sólo podrá pagar si su economía real supera el estancamiento y remonta el vuelo.

Pero si debemos mucho y se ve que no crecemos y que no vamos a crecer a medio plazo, ocurren dos cosas gravísimas: la primera, que estamos fatal; la segunda, que nadie nos presta y nadie invierte, con lo que vamos derechos, como decía Marx (Groucho), “de la nada a la más absoluta de las miserias”.

¿Por qué es muy probable, si no se rectifica, que no crezcamos y sigamos en recesión? Porque los indicadores económicos generales son malos (mucho paro, producción en descenso) y apuntan todos a un empeoramiento: aumentará el paro y seguirá disminuyendo la producción. ¿Por qué? Porque no es posible ninguna reactivación económica si la gente no tiene dinero. Eso es axiomático. Y los españoles vamos a tener mucho menos dinero por varias causas:

1ª) Por disminución de los ingresos de 3 millones de familias: los funcionarios;

2ª) Por disminución de la capacidad adquisitiva de los pensionistas;

3ª) Por disminución de disponibilidad económica a consecuencia del IVA y del aumento de la presión fiscal (subida de impuestos e impuestos nuevos, ya anunciados);

4ª) Por aumento del precio de la energía eléctrica, tanto para particulares como para empresas;

5ª) Por imposibilidad de acceso al crédito: los bancos no prestan a particulares ni a PYMES: de nuevo andan las entidades financieras con sus problemas, poco inteligibles, porque se han cuidado durante mucho de tiempo de implantar una jerga esotérica, que no entienden más que ellos mismos (más, por supuesto, los "brokers") el Banco Mundial, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Por decirlo en términos filosóficos precisos: los Bancos y las Cajas han caído en la inmanencia.

Punto II.- Carece de todo sentido “ajustarse”, “recortarse”, apretarse el cinturón y pasar hambre para financiar un mastodonte, el “Estado de las Autonomías”, que puede y debe dejar de ser un mastodonte. Forzarnos a seguir manteniendo al mastodonte y quedarnos así sin apenas dinero tiene la misma lógica que la de unos salvajes ignorantes que se privasen de comer los productos de su pastoreo y de sus cultivos para ofrecer esos productos a la cruel deidad instalada en lo alto de una pirámide tipo maya. [Actualización: he aumentado también el tamaño de este párrafo, que es otro punto clave. Cuando propongo disminución de impuestos, no es porque de pronto me haya poseído el demonio del "populismo". Estoy partiendo de la base de que el coste de lo que tendríamos que sostener ha disminuido considerablemente.]

Punto III.- Son ya muchos los que cuestionan los planes de rescate del sistema financiero, a los que se dedicaron (y en España se quieren seguir dedicando) ingentes recursos de los pocos disponibles. El sistema financiero español (como es sabido, muy robusto él: cabe que eso sea verdad, pero entonces en USA y GB han sido criminales) no financia nada (mejor dicho, financia la deuda pública: pero nada de lo que alimenta la economía real). El sistema financiero (y entidades adyacentes) está trucado de arriba abajo y mientras no se escriba un informe sobre los trucos tan claro que lo pueda entender cualquier ciudadano aplicado con Diploma escolar, lo prudente es no dedicarle más euros ni dólares. El enigma de las Cajas de Ahorros es eso, un enigma: ni un euro más tampoco para “rescates” que no se sabe en qué consisten. Si algunos bancos y Cajas tienen que quebrar, que quiebren. Y, en todo caso, que espabilen. A ver si experimentan alguna vez eso, tan cierto, de que la necesidad agudiza el ingenio.

Así, pues, se impone una revisión urgente del FROB en cuanto a compromisos ya en marcha y, de inmediato, su supresión, con destino de los miles de millones restantes a otras finalidades de mayor impacto sobre la economía real. Produce vergüenza comparar los 90.000 millones del FROB con los 15.000 millones del “ajuste” a costa de funcionarios, pensionistas y madres.

Punto IV.- La confianza internacional en el “Reino de España” depende más de las expectativas fundadas de recuperación económica que de las medidas de ajuste o recorte del gasto público, aunque éste deba disminuir rápidamente muy por encima de lo previsto hasta ahora. Y eso hace urgente dejarse de zarandajas en cuanto a las dimensiones del Estado y sus parásitos.

Punto V.- Es inexcusable una reforma a fondo de la regulación bancaria, con especial atención a las actividades impropias de esas instituciones (p. ej., productos especulativos, participación directa o indirecta en medios de comunicación; recursos dedicados a la publicidad en medios de comunicación; implicación en actividades públicas reguladas, etc.). Asimismo, urge estudiar la especulación bursátil. Hay que tomar muy en serio la posibilidad de prohibir que se compre y se venda, a corto plazo, especialmente lo que no se tiene. Los que quieran apostar más, que legalicen las carreras de galgos y cosas por el estilo. Hay que parar decididamente el “dinero humo”.

Punto VI.- Algunas reformas penales en vista de las experiencias económicos de los últimos tiempos. Déjense del “Derecho Penal de las personas jurídicas” y de obligar a los jueces a dictar sentencias necesariamente basadas en dificilísimos juicios económicos. Perfeccionen las estafas y fraudes. Sancionen el engaño y la opacidad engañosa. De paso, revisen la sanción a los daños vandálicos y la destrucción y deterioro de las propiedades públicas y privadas. Por si las moscas piqueteras se dedicasen a romper farolas y pintarrajear.

NO HABLO DEL SISTEMA EDUCATIVO, PORQUE NO VEO A NINGÚN POLÍTICO, CON MANDO, QUE TENGA LA MENOR IDEA CLARA AL RESPECTO Y SÍ BASTANTES QUE NO TIENEN SINO PERVERSIONES EN SUS CEREBROS. Dejémoslo para otro momento, aunque si se quiere mejorar en serio este país, no hay más remedio que mejorar drásticamente, de abajo a arriba, la enseñanza, el aprendizaje y la valoración. Véase “Bolonia” sensu contrario y se empezará con buen pie.

Por lo demás, procede urgentemente:

A) Tomar medidas para no debilitar, sino fortalecer, la actividad económica real española. No hay que ser muy imaginativos: NO MÁS IMPUESTOS, SINO MENOS IMPUESTOS. En eso, el “modelo húngaro”, por así decirlo. Busquen con Google lo que se proponen hacer los húngaros. Verán si no tiene lógica, aunque algunas medidas aquí no procedan. Por tanto:

1º) Se impone una retractación en regla de Zapatero y de sus ministros en cuanto al aumento de la presión fiscal a causa de medidas del Gobierno central: se debe suspender urgentemente la subida del IVA y cancelar el “IRPF para ricos”.

2º) Se pide a las CC.AA. que se retracten de sus planes sobre ese “IRPF para ricos” y si no lo quieren hacer en un brevísimo plazo, se les impide incrementar el IRPF o establecer nuevos tributos.

B) REFORMA LABORAL: De lo que he visto y leído concluyo con la máxima seguridad que NO INTERESA UNA REFORMA LABORAL PRODUCTO DE UN PACTO ENTRE UNOS SINDICATOS DESPRESTIGIADOS Y CARENTES DE REPRESENTATIVIDAD, que viven de todos nosotros, Y UNA PATRONAL ENCABEZADA (es un decir) POR UN “EMPRESARIO” ARCHIFRACASADO Y BANCARIAMENTE ENTRAMPADO. Aunque se trate del “Gobierno de España” presidido por el Sr. Rodríguez Zapatero, me parece claramente preferible que, antes del próximo domingo, el Gobierno ponga a gente con cerebro a pensar en una reforma laboral ambiciosa, mucho más allá de discutir la ratio “años-días” en caso de despido procedente. No es razonable, tal como están las cosas, que el Gobierno -ni siquiera éste que aún tenemos- piense que una huelga general es el apocalipsis. Déjese el Gobierno de la sobada mandanga dogmática del “diálogo social” (que no es tal, sino un remedo burlesco) y asuma seriamente su responsabilidad en un momento histórico excepcional.

[ACTUALIZACIÓN: después de escribir el "post", veo que ha fracasado el pacto, para el que creía que tenían de plazo hasta el domingo. Ahora ya sólo queda esperar que el plan del Gobierno no sea otra chapuza. Pero se dan a conocer los documentos que el Ministro de Trabajo presentaba a los interlocutores del tal "diálogo social" y los "medios" dan por hecho que ahí está la reforma que el Gobierno va a hacer. No me parece del todo razonable esa suposición, porque una cosa es lo que propone, como mediador, para alcanzar un acuerdo y otra, lo que tú, cuando ya no eres mediador, piensas que se debe hacer. Desde luego, los papeles expresamente señalan el carácter temporal de medidas de importancia, lo que no encaja con las declaraciones de Zapatero sobre la larga proyección temporal de la reforma que quieren hacer. Desde luego, pueden Vds. reprocharme que me extrañe esa contradicción, como si fuesen habituales la armonía y la coherencia gubernamentales.]

[CONTINÚA LA ACTUALIZACIÓN: Leo, como si se tratase de una alucinación visual, que se presenta, como clave de la reforma laboral, la PENALIZACIÓN DE LA "TEMPORALIDAD INJUSTIFICADA", es decir, de los contratos temporales. Si es así, la reforma pinta muy mal. Estamos o seguimos con las murgas maniqueístas más necias y manoseadas. Eso de la penalización de la temporalidad es tan tonto -perdón que saque el ejemplo de mi ámbito laboral, que es el educativo universitario- como lo que se le ocurrió a cierta infausta Ministra "popular": ya en el siglo XXI convirtió a infinidad de profesores contratados administrativamente (pero de modo indefinido) en contratados laborales: los profesores no vieron mejoría alguna ni en su retribución ni en sus condiciones de trabajo, pero los costes se elevaron considerablemente y no se animó en nada el fichaje de nuevos profesores. ¿En qué estaba pensando aquella Ministra, hoy eurodiputada? En los "tics" de los PNN de los años 60-70. No cayó en la cuenta de que lo importante no era la naturaleza jurídica del vínculo, sino la estabilidad real y, ya en el siglo XXI, resultaba más fácil el despido de los contratados laborales que prescindir de los contratados administrativos, cosa sólo posible mediante expediente disciplinario y por falta muy grave. Pues éstos son igualmente mentecatos: ¿quién va a controlar y con qué medidas y criterios la justificación de la temporalidad? A muy pocos les molestarían contratos temporales, si estuviesen bien retribuidos y en la sociedad hubiese una oferta nutrida de otros buenos puestos de trabajo. Eso de la penalización a lo temporal injustificado se dice fácilmente pero es de casi imposible ejecución. O se considera fácilmente (casi rutinariamente) justificada la temporalidad o todo lo contrario. Si es lo primero, estamos ante un brindis al sol. Si se trata de lo segundo, ¿se animará la oferta de puestos de trabajo al endurecer la temporalidad? ¿No será exactamente al revés?]

Punto clave: los convenios retributivos sectoriales (convenios colectivos) sólo deberían ser vinculantes -y con excepciones- si los suscriben entidades sindicales y empresariales que acrediten una representatividad elevada de trabajadores (nada inferior al 40 % de los trabajadores) y de empresas del sector (no menos del 50 % medido en empleados, capital u otros factores). ¿Que esto supone adelgazar sustancialmente el poder de las centrales sindicales? Ya va siendo hora. Y también es hora de que las PYMES, de las que depende el empleo más que de nadie, no estén presas de los intereses de las centrales sindicales y de las grandes empresas. [ACTUALIZACIÓN: sobre esto, la negociación colectiva, no se ve en los papeles publicados por los "medios" otra cosa que la "doctrina" de la Audiencia Nacional en relación con los controladores aéreos.]

De entre lo que he leído -tampoco hay mucho- me parece razonable: a) disminuir el tiempo de la prestación por desempleo; b) aumentar las exigencias de aceptación de empleo si se quiere “cobrar el paro”; c) revisar las causas de despido, perfilándolas mejor y ampliándolas. Estoy seguro de que hay sabios capaces de imaginar otros cambios, incluso mucho más ambiciosos. Ahora lo que importa es animar la creación de empleo.

Hay otras medidas adicionales que se me ocurren, pero este “post” ya es suficientemente extenso. Otro día será. Diré, sin embargo, que, mientras tanto, no se fíen Vds. de los Premios Nobel de Economía. Los hay que deberían estar acompañando a Madoff. Krugman, por ejemplo. La Academia Sueca haría bien en suspender durante unos años esos Nobel.