sábado, 14 de enero de 2012

GRAN PATINAJE DEL NUEVO MINISTRO DE JUSTICIA (I)



¡¡“MILES DE MILLONES DE EUROSRETENIDOS E IMPRODUCTIVOS!!

PERO, ¿QUIÉN INFORMA AL MINISTRO?



Con ocasión de la toma de posesión del nuevo Secretario de Estado de Justicia, el día 3 de enero de 2012, el Ministro del ramo, D. Alberto Ruiz Gallardón, dijo cosas que,  aunque quizá no merezcan pasar a la Historia, tampoco deben pasar inadvertidas. Fueron todo un ejercicio de patinaje, bastante significativo. Para empezar, el Ministro afirmó -tomo las frases, con entrecomillados, de noticias de prensa en principio fiables y no rectificadas- que ese acto manifestaba el objetivo compartido de «entrega, solidaridad y confianza» de su nuevo equipo en sus propias capacidades. Y añadió que «formar equipos supone dejar atrás los tiempos superados de las personas providenciales y apostar por la eficacia de quienes están dispuestos a colaborar en el servicio a los ciudadanos».

A mí me parece dudoso que “formar equipos” pueda presentarse, siquiera sea en una pieza oratoria menor, como una notable innovación, tal que si, hasta ahora, nadie o casi nadie hubiese hecho eso de los “equipos”.  Dejar atrás los tiempos superados” no parece difícil (lo difícil sería lo contrario). Y en cuanto a “las personas providenciales”, la verdad es que no tengo ni idea de a quién o a quiénes podría estar aludiendo el Sr. Ruiz Gallardón, porque precisamente a él mismo cabría considerarle un Alcalde de Madrid en verdad providencial, constructor del Madrid del futuro (ahora toca buscarle un futuro a Madrid), para lo que no reparó en gastos, arrojándose y arrojándonos en manos de la Providencia. Pero se ve que, transformado ya el ex-alcalde en Ministro de Justicia, para él, nada de Providencia. Ahora, en ese Ministerio, es el tiempo de la apuesta, el tiempo del áleas, del azar, de lo aleatorio, de la buena o mala suerte, de la lotería, vamos. Apostamos por la eficacia y la buena disposición, pero apostamos. A mí no me gusta nada esta moda de que los gobernantes de dediquen a hacer apuestas: sus decisiones no deben ser apuestas, ni a título de metáfora (ya muy sobada, además).

Tras este exordio, el nuevo Ministro fijó objetivos diáfanos: “la aplicación uniforme de las nuevas tecnologías y la reducción del número de procedimientos judiciales, que en 2010 fueron más de nueve millones para una población de 46 millones de españoles cuando países como Francia, con 65 millones de habitantes, no supera los seis millones de procedimientos en total.” (de esto me ocuparé en un próximo “post”).

Luego, como se encargaron de subrayar los “medios”, el Ministro, por aquello de que deben «modificarse costumbres que no son compatibles con una cultura competitiva», propuso revisar la inhabilitación procesal del mes de agosto, porque–dijo- esa inhabilidad «tenía sentido por razones históricas» y, a su juicio, es algo probablemente eliminable para avanzar en la tan careada agilización de los procesos.

No me voy a detener en esta idea de hacer hábil el mes de agosto en todos los ámbitos jurisdiccionales. Es un asunto sobre el que todos producirán interesantes comentarios. Me limitaré a apuntar que las cuestiones concretas que más atención merecen al respecto son, por un lado, la de la celebración de juicios en agosto, porque otras tareas jurisdiccionales no pienso que ofrezcan dificultad (además de las de instrucción penal, para las que son hábiles todos los días y horas del año) y, por otro lado, la muy difícil adaptación del trabajo de los abogados que ejercen la profesión en solitario, que no son pocos. Dudo mucho (es un eufemismo), por lo demás, de que tal cambio pueda de verdad llevarse a cabo “a coste cero”, como es costumbre ahora afirmar que cabe y que hay que hacerlo.


LOS “MILES DE MILLONES DE EUROS” RETENIDOS E IMPRODUCTIVOS


Con ser interesante lo anterior, resultó casi una nimiedad en comparación con lo que dijo el S. Ruiz Gallardón hacia el final de su breve discurso. Además de caracterizar la seguridad jurídica como un factor de competitividad de nuestra nación (una visión tecnocrático-economicista a tope), el joven Ministro afirmó que «cuando la crisis es prioridad para cualquier departamento de un gobierno y el paro castiga la vida de millones de ciudadanos de un país, no podemos seguir reteniendo en procedimientos judiciales miles de millones de euros que deberían estar destinados a la productividad y a la inversión».




Esta afirmación aparecía en los tres enlaces que acabo de insertar. Al leer tales palabras, de su superlativa importancia y máxima gravedad, pensé que debían ser detenidamente analizadas. Era algo muy serio que, sin más ni más, se estuviesen reteniendo (por los Juzgados y Tribunales) “miles de millones de euros”, que se podían dedicar “a la productividad y la inversión”, lo que significaba que esa retención de “miles de millones de euros” estaría siendo improductiva hasta ahora y desde Dios sabe cuándo. Pensé, en honor a la verdad y a la justicia, que ni siquiera a los Gobiernos de Rodríguez Zapatero les podía haber pasado inadvertido un fenómeno tan llamativo como el de “miles de millones de euros” retenidos improductivamente. ¿Qué obra pública no podría haber hecho D. José Blanco con al menos parte de lo retenido? ¿Qué recortes no se habrían podido evitar a la ciudadanía poniendo en producción esos “miles de millones de euros”, que parecía haber descubierto el Sr. Ruiz Gallardón?

La cosa era tan gorda que, ante todo, procedía una investigación sobre la frase relativa a esos “miles de millones de euros”. ¿A qué se refería Ruíz Gallardón? La investigación arrojó resultados nuevos al descubrir que, según otras fuentes, el nuevo Ministro habría hablado de “miles de millones de euros en los juzgados atascados que habrá que recuperar”: http://www.diariojuridico.com/actualidad/gallardon-presenta-en-sociedad-a-su-equipo-de-trabajo-y-recuerda-que-la-justicia-es-un-elemento-clave-para-que-el-pais-sea-competitivo.html o que, como precisaba otro medio http://www.elpais.com/articulo/espana/Gallardon/habilitara/mes/agosto/agilizar/justicia/elpepunac/20120104elpepinac_15/Tes, «Gallardón se ha propuesto también terminar con las dilaciones indebidas en la justicia, que mantienen bloqueados miles de millones de euros"’, que deben destinarse "a la productividad y a la inversión" para hacer frente a la crisis

Esto ya era otro cantar, algo diferente. El Ministro se estaría refiriendo, sin duda (no podría tratarse de otra cosa), a los dineros (no necesariamente euros) que se encuentran en las llamadas “Cuentas de Consignaciones y Depósitos”, abiertas por cada Juzgado y Tribunal, por los Servicios Comunes e incluso por algunas Fiscalías. Hay, en efecto, unas buenas cantidades de dinero en esas cuentas y no digamos en el total de ellas (ya lo verán enseguida). Y es como si Ruiz Gallardón dijera “deseo que los acreedores dispongan cuanto antes de lo que se les debe y se les pudo embargar a sus deudores y de lo que se obtuvo subastando lo embargado” o “hago votos por que los recursos que exigen depósito previo se resuelvan cuanto antes de modo que, si el recurso es estimado, cuanto antes le sea devuelva al recurrente la cantidad depositada.” Está muy bien ese deseo, aunque no me parece un enfoque acertado ver las dilaciones indebidas más desde esa concreta perspectiva económica que desde el punto de vista de la efectividad o inefectividad de la tutela judicial. Por otra parte, los costes económicos de las dilaciones indebidas no se miden así y hay valores muy importantes -la seguridad jurídica, el prestigio del Estado, etc.- involucrados en una Justicia sin dilaciones indebidas o con esas dilaciones, más o menos prolongadas. Pero no hay cálculo alguno disponible del coste económico de las dilaciones indebidas (salvo unas cifras ridículas que después diré y que ni de lejos son “miles de millones de euros”).

En todo caso, me parece muy necesario explicar lo de las “Cuentas de  Consignaciones y Depósitos”. Y, aunque no sea de mi agrado, tengo que enmendar al Sr. Ruiz Gallardón y preguntarme con bastante asombro si acaso se deja informar por gente del ámbito judicial, sí, pero sin la más remota idea de la realidad global de la Justicia, por llevar larguísimo tiempo recluidos en ámbitos muy singulares (la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo, el CGPJ), despreocupados de todo lo demás, es decir, de casi todo. No apunto en esa dirección sin serios motivos y fuertes indicios. Y menos aún reprocho gratuitamente a los probables asesores no saber nada de la compleja realidad de nuestra Justicia. Como el nuevo Ministro sin duda habló con asesoramiento previo y le han hecho decir algo penoso, sus asesores ignoran cosas elementales.

La Justicia mueve mucho dinero. Pero no es dinero retenido ni dinero improductivo, aunque, desde luego, se pueda discutir la productividad y sus beneficiarios. La Justicia mueve mucho dinero porque tiene que moverlo. Cada Juzgado, cada Tribunal y Audiencia, los Servicios Comunes e incluso algunas Fiscalías abren cuentas porque, por muy diversos conceptos incluso dentro de los órganos del mismo tipo, reciben dinero (no necesariamente euros) y tienen que entregar dinero: reciben dinero en depósitos para recurrir, que se devolverá si el recurso se estima (Disposición Adicional 15ª de la LOPJ, según la L.O. 1/2009, BOE de 4 de noviembre); reciben cauciones para afrontar daños y perjuicios en caso de concesión de medidas cautelares y con frecuencia tendrán que devolver todo o parte del importe de las cauciones; reciben los precios de las cosas inmuebles, muebles o semovientes, objeto de subastas judiciales; ingresan las fianzas para eludir la prisión provisional; ingresan el dinero directamente embargado o el que se encuentra en un registro ordenado por un juez instructor; reciben, para consignar, rentas de arrendamientos y plazos impagados en la ejecución de préstamos hipotecarios, más un largo etcétera. Pero gran parte de ese dinero ha de entregarse a acreedores o reintegrarse a quien lo ingresó. Ese dinero no está, insisto, ni retenido e inmóvil. Ese dinero es mucho dinero, pero se mueve (nada menos que 22.026.639 movimientos en 2010).

Un Juzgado civil de Madrid puede presentar un saldo medio anual superior a los 3 millones de euros. Y según el mismo Ministerio de Justicia, el saldo total de las cuentas de consignaciones y depósitos fue en 2010 de  3.315.371.730 € (sepan que el presupuesto total para la Justicia alcanzó en 2010 los 3.867.828.013 € (incluyendo CGPJ y Ministerio), de los que sólo 1.629.874.120 €, correspondían al Estado central (el resto, a aportaciones de las Comunidades Autónomas). Veamos ahora lo de la productividad de esos “miles de millones de euros”.

Superados los viejos tiempos en que cada juzgado abría cuenta para consignaciones y depósitos en la entidad de crédito que prefería, desde hace varias décadas es el Ministerio de Justicia el que adjudica a una sola entidad crediticia, mediante concurso, para un plazo de varios años (seis, de ordinario), la gestión de todas las cuentas de consignaciones y depósitos (para lectores especialmente interesados, v. R.D. 467/2006, de 21 de abril, por el que se regulan los depósitos y consignaciones judiciales en metálico, de efectos o valores y R.D. 1273/2011, de 16 de septiembre, por el que se modifica el anterior).

En la actualidad y desde 2002 (si no me equivoco), la entidad de crédito adjudicataria de la gestión de esas cuentas es BANESTO, que ganó el último concurso en julio de 2009. En el pliego de condiciones del último concurso, se exigía a las entidades de crédito que quisiesen participar ofrecer una remuneración superior a la de referencia (Euribor a tres meses a corto plazo y bono a tres años a medio). Ni que decir tiene que prácticamente nadie recibe por su cuenta una rentabilidad superior al Euribor, sino muy inferior. En 2009 sólo concursaron BANESTO y BBVA, que había gestionado esas cuentas con anterioridad. Al abrir  los sobres con las ofertas económicas, mientras BBVA ofrecía un diferencial de 0,68 puntos sobre el Euribor y de 0,53 puntos sobre el bono a tres años -una rentabilidad muy elevada en estos tiempos, pero no escandalosa-, BANESTO llegó a un diferencial de 1,80 puntos sobre ambas referencias: algo asombroso, sobre todo si se tiene en cuenta que en el periodo del concurso anterior BANESTO había ganado ofreciendo un diferencial de 0’37 puntos.

Sin duda, BANESTO y BBVA concursaron en 2009, no por hacer el bien sin mirar a quién, sino porque les interesaba económicamente ese conjunto de cuentas.  En su día, los analistas, tras el asombro de la oferta tan excepcional en “generosidad” de BANESTO, una oferta de apariencia temeraria, la explicaron por la inyección de liquidez que las cuentas de marras suponían, liquidez que, pensaban, el Banco adjudicatario no podía lograr a coste más bajo. Sea de ello lo que fuere, el Banco ha movido y mueve ese dinero con el ánimo de lucro propio de toda entidad de crédito. El dinero es directamente productivo para el Banco y probablemente lo es también para personas, físicas y jurídicas, clientes de esa entidad. Pero está, además, una extraordinaria, espectacular rentabilidad de las cuentas de consignaciones y depósitos para el Tesoro del Estado, no para la Justicia.  Esos “miles de millones de euros” son  productivos, muy productivos, para las arcas públicas. Por añadidura, BANESTO ofrece “productos” especiales a los servidores, directos e indirectos, de la Justicia, lo que no me parece mal, pero es una realidad innegable: vean, si no, el “Club Banesto Justicia” y sus diversas ventajas, que, por supuesto, no hay que confundir con donaciones o ayudas a fondo perdido: los “beneficiados” pagan y benefician al banco.

Ante esta realidad compleja, el nuevo Ministro de Justicia debería haber sido cumplidamente informado, para no despacharla con la frasecita que soltó, ni siquiera en su versión de eliminación o reducción de dilaciones indebidas. La frase resultó muy demagógica y generadora de confusión para el ciudadano común. En especial cuando está prevista la indemnización por dilaciones indebidas dentro del funcionamiento anormal de la Administración de Justicia y en el año 2010 sólo se despacharon 212 expedientes por ese anormal funcionamiento y se pagaron 4.835.901 €, lo que no parece demasiado y, sobre todo, acredita que los españoles no son grandes aficionados a pelear por ese concepto de la dilación indebida.

Pero hay algo más. Al ciudadano común no se le puede decir que la Justicia –con dilaciones- está reteniendo miles de millones de euros que podrían ser dedicados a la inversión y que podrían ser productivos (lo que implica que ahora no lo son), sin mencionar que miles de empresas están pagando tasas por litigar desde la Ley 53/2002, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social (art. 35). En el año 2010, según datos del Ministerio de Economía y Hacienda, el Tesoro recaudó 172.287.000 €. El importe de esas tasas no ingresa en las “Cuentas de Consignaciones y Depósitos”, sino que lo recauda en directo la Administración Tributaria del Estado principalmente por el método de autoliquidación. No es muchísimo dinero, pero es algo nada despreciable y dar la impresión de que las pobres empresas tienen caudales retenidos, improductivos, sin decir que se les cobra por demandar y recurrir, es confundir y engañar, aunque no hubiese intención de hacerlo. Si quiere seriamente el Ministerio de Justicia activar la economía real, intente no arrebatar a las empresas que litigan esa pequeña liquidez. Me parece que el Ministro de Hacienda, Sr. Montoro, que lo era al aprobarse la Ley 53/2002, no le va a dejar. Pero si quiere no mermar eurillos a consumidores, usuarios, peatones y empresas, elimine la tontería de los depósitos para recurrir que se devuelven si se gana el recurso. Así, además de dejar algún dinero más en nuestros bolsillos, nunca podremos pensar que hemos perdido un recurso porque eso de reintegrar depósitos de 25 € lleva tiempo y papeleo.

miércoles, 11 de enero de 2012

ALGO BÁSICO SOBRE NUESTRA JUSTICIA Y ALGUNA PISTA DE LO QUE EN ELLA OCURRE (y II)



PENURIA EN LO ORDINARIO Y SANGRANTE DESPILFARRO EN LO EXTRAORDINARIO


Veíamos en el “post” anterior que nuestra litigiosidad no aumentaba ni aumenta, sino que disminuye, seguramente a causa del agravamiento de la crisis económica. Pero señalábamos que la duración promedio de los procesos sí aumentaba y aumenta y no poco, en algunos ámbitos muy importantes.

Me parece haber encontrado una explicación o, cuando menos, una pista del por qué de ese fenómeno, que resulta más extraño si se considera que en 2010 el Presupuesto de la Administración de Justicia, en la parte del Estado central o PGE (parte que ronda, sin alcanzarlo nunca, desde hace años, el 50%: el resto lo ponen las Comunidades Autónomas) aumentó un 13,77% (cuando esto escribo, en enero de 2012, no se sabe aún el total presupuestado para la Justicia en 2010: ¡transparencias españolas!). La pista o más que eso se encuentra en unos cuantos párrafos del texto “Modernización de la justicia: un presupuesto de futuro”, publicado en Presupuesto y Gasto Público, núm. 58/2010, págs. 29-38, Secretaría General de Presupuestos y Gastos, © 2010, Instituto de Estudios Fiscales. Un texto del que es autor Juan Carlos CAMPOS MORENO, a la sazón Secretario de Estado de Justicia del Ministerio de Justicia.

Me parece que, en vez de tratar de resumirlo, reproduciré los párrafos, permitiéndome subrayar lo más significativo y alguna breve interpolación.

“El presupuesto del Ministerio de Justicia para 2010 asciende a 1.804,82 millones de euros lo que supone un incremento del 13,77% sobre el ejercicio anterior en términos homogéneos, esto es, descontando las transferencias a la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias efectuadas en 2009 y que se corresponden con 32,78 millones euros.”

“Este destacable incremento de los créditos presupuestarios del Ministerio de Justicia cobra mayor relevancia dado el actual contexto económico, que obliga a una drástica contención del gasto público. Sin embargo, la austeridad no resulta incompatible con la ambición de acometer la inaplazable reforma de la Justicia. A fin de combinar austeridad y ambición, se han reorganizado las partidas de gasto de manera que el presupuesto del Ministerio de Justicia responde a dos características fundamentales: austeridad en gastos corrientes y de servicios y, al mismo tiempo, especialización y concentración de los créditos en las actuaciones de modernización de la administración de justicia.

“A lo largo de las distintas partidas de gasto queda patente el esfuerzo de contención en los gastos corrientes en bienes y servicios. La actual coyuntura económica ha exigido reducir los gastos no productivos y aumentar los destinados a inversiones. Así y tomando en consideración la clasificación económica del gasto, el capítulo 2 disminuye sus dotaciones en un 1,32% respecto al año precedente. La misma situación económica es la que explica, por otra parte, el incremento del 5,21% en transferencias corrientes, al aumentar los servicios de Asistencia Jurídica Gratuita, por la mayor litigiosidad que se está produciendo [AOS: Obviamente, el Sr. Campos Moreno no se enteraba de la realidad de la Justicia: ya hacía un año al menos que la litigiosidad estaba siendo menor, no mayor]. Se trata, por tanto, de un presupuesto que refleja el impacto que tiene la actual crisis económica en la administración de justicia.”

Y ahora viene lo más sustancioso y significativo. Ahora se explica en qué se han gastado los dineros de más, mientras se reducían los gastos corrientes en bienes y servicios, llamados “gastos no productivos”.  Ahora veremos las “inversiones”, “las actuaciones de modernización de la Administración de Justicia” (minúsculas en el original de CAMPOS MORENO). No pierdan palabra, porque la explicación, sin duda de buena fe, no tiene desperdicio, aunque el dinero sí se haya desperdiciado.

“De otro lado -prosigue CAMPOS MORENO-, la clasificación económica del presupuesto de Justicia refleja la concentración del incremento presupuestario (218 millones de euros) en los distintos elementos del Plan Estratégico de Modernización. En primer lugar, se destinan 151,59 millones de euros a conseguir una Justicia tecnológicamente avanzada. Esta parte del presupuesto se dirige a Modernización de la justicia: aquellas actuaciones tendentes a facilitar y agilizar los trámites y notificaciones, mejorar el acceso de los ciudadanos a la información y, sobre todo, favorecer la interoperabilidad entre todos los operadores jurídicos, los ciudadanos, y las Administraciones Públicas. De manera paralela, estas actuaciones permiten situar al Ministerio de Justicia como una institución de innovación y excelencia tecnológica. Esta característica del Ministerio es lo que ha permitido que ha permitido desarrollar importantes sistemas de gestión procesal (Minerva y Minerva-NOJ) o de intercambio telemático (LexNET). En esta línea, otro importante instrumento es el Sistema Integrado de Registros Administrativos de Apoyo a la Actividad Judicial (SIRAJ). Este sistema se puso en marcha en febrero de 2009 e incluye todos los registros centrales, como el Registro Central de Penados, el Registro Central para la Protección de las Víctimas de la Violencia Doméstica, el Registro de Central de Medidas Cautelares, el sistema de Intercambio de Antecedentes penales europeo (Network Judicial Register) y el Registro de Rebeldes Civiles. El incremento presupuestario previsto para 2010 permitirá asimismo consolidar todos estos proyectos a partir del esquema judicial de interoperabilidad y seguridad (EJIS).”

“En segundo lugar, el presupuesto permite implantar una nueva organización judicial a través de una gestión más racional de los recursos personales de la administración de justicia. A este respecto, se prevén créditos por 34,66 millones de euros para la implantación de la nueva oficina judicial (NOJ). La NOJ contará con nuevos medios de telecomunicaciones (salas de vista con sistemas de grabación audiovisual y sistemas de videoconferencias). Además, la implantación de la Nueva Oficina Judicial constituirá un motor del cambio en el proceso de modernización de la administración de justicia al concentrar la triple transformación que operarán las leyes procesales (organizativa, técnica y de distribución de competencias).”

“En tercer lugar, uno de los elementos estratégicos para la modernización y mejora de la eficacia de la administración de justicia es el desarrollo de un Nuevo Mapa Judicial. Con una dotación de 48,47 millones de euros, se procederá a la creación de 200 nuevas unidades judiciales, 50 de las cuáles corresponderán a la nueva figura de los jueces de adscripción territorial.”

“También se convocarán en 2010 hasta 250 plazas para jueces, 150 para fiscales y 260 para secretarios judiciales. Además de la creación de unidades judiciales y de la convocatoria de nuevas plazas de jueces, fiscales y secretarios judiciales, buena parte de los esfuerzos se dirigirán a establecer las bases para una nueva demarcación y planta judicial que adapte el mapa judicial a los cambios experimentados por la sociedad española.”

“Otro elemento estratégico con el consiguiente reflejo en los presupuestos es la potenciación de los gastos en infraestructuras. Con un crédito para 2010 que alcanza los 72,3 millones de euros, y que representa un incremento interanual de 15,2 millones de euros, se desarrollarán actuaciones dirigidas a la construcción, rehabilitación y equipamiento de edificios de sedes de órganos judiciales, registros civiles y servicios comunes, así como la supresión de las barreras arquitectónicas. A esta última finalidad se destinan 1,35 millones de euros.”

Leídos con atención los párrafos precedentes, parece bastante claro lo sucedido. Trataré de resumirlo con claridad y la consiguiente e inevitable crudeza: hubo -y sigue habiendo- menos recursos aún para el funcionamiento ordinario de la Administración de Justicia y se malgastó la parte del león del incremento presupuestarios en objetivos que sonaban muy modennos, pero que no se consiguieron, sino que cooperaron a una situación de muy serio empeoramiento y, en no pocos casos, de desastre. Vean una expresiva fotografía, publicada hace poco en un periódico de ámbito nacional:


Por si no leen bien en la foto lo que dice el cartel es esto: “DEBIDO AL RECORTE DE PERSONAL QUE HA PADECIDO ESTE JUZGADO, EL TIEMPO DE RESPUESTA DE LOS PROCEDIMIENTOS SE HA ALARGADO”. Se dilapidaron 151’99 millones de euros, porque no funciona Minerva ni Minerva-NOJ y no funciona el SIRAJ, al menos no como lo presentaba CAMPOS MORENO. Tampoco funciona en absoluto la informatización del Registro Civil Central, de lo que se mostraba máximamente orgulloso el ya ex-Ministro Sr. Caamaño cuando cedía los bártulos a Sr. Ruiz Gallardón. Se fue mintiendo descaradamente, como mentía cuando empezó. Y se desperdiciaron otros 34’66 millones de euros para la implantación de la NOJ. Es nada menos que su gran valedor, el Consejo General del Poder Judicial, el que tiene pedida formalmente la suspensión de la NOJ, en el sentido de no seguir “implantando” en más ámbitos territoriales la combinación de software y protocolos.

No sé qué ha podido ser del Nuevo Mapa Judicial, pero, si me atengo a la falta de noticias al respecto (cuando han proliferado las noticias simplemente falsas sobre el comienzo de esto y de lo otro, que no comenzaban), me inclino a pensar que no ha habido nada de nada. Que cualquier lector más enterado tenga a bien informarnos, por favor, así como sobre la  convocatoria en 2010 de 250 plazas para jueces, 150 para fiscales y 260 para Secretarios. En cuanto a los 72’3 millones para “construcción, rehabilitación y equipamiento de edificios de sedes de órganos judiciales, registros civiles y servicios comunes”, no me parece que este concreto esfuerzo presupuestario, si es que el presupuesto ha sido realizado, haya redundado en una mejoría medianamente visible de las sedes judiciales.

Lo que ha habido son dos hechos. El primero ha sido un aumento de la duración promedio de los procesos, especialmente importante en “gestiones” tales como notificaciones (21%), embargos (17,6%) y lanzamientos (13’3%), todas ellas atribuidas a la Nueva Oficina Judicial (NOJ). El segundo hecho es que una serie de empresas, subcontratistas casi todas de RED.es, se han embolsado unos 200 millones de euros, por un pésimo trabajo de software (lo aclaro sobre todo para lectores no españoles, no vayan a pensar que había que llenar de ordenadores los Juzgados, Audiencias y Tribunales de España). El de esas empresas no ha sido un trabajo deficiente, muy mejorable, no: ha sido un trabajo pésimo: entorpecedor, retardatario, objetivamente saboteador, por así decirlo.

Podemos y debemos exigir que se investigue a quiénes, cómo y por qué se adjudicaron los contratos de informatización fracasados, así como los contratos de los “animadores” de “implementación” de la NOJ y otros adelantados igualmente fracasados como los de “cita previa”, que han hecho disminuir la entrega de certificaciones en más de un 50 % respecto. No es que queramos hacer sangre. Es que toda una orientación -aunque pienso que equivocada, porque los gastos corrientes no debieron recortarse, que ya eran escasos- de funcionamiento de la Justicia española ha resultado una burla sangrienta con el super-fiasco de la informatización judicial. No es sangre lo que deseo: es justicia, es responsabilidad. Quienes cometen errores de tanta magnitud e importancia no pueden, ante todo, resultar desconocidos y, después lucrarse tranquilamente con el dañino pseudo-trabajo que han hecho.  

Desde luego, el relevo gubernamental no excusa esta tarea de pedir cuentas y exigir que se rindan al detalle. Entre otras cosas, porque se corre el peligro de que las cosas torcidas -y gravemente torcidas, con perjuicio de muchos miles de personas- no se enderecen e incluso se retuerzan y empeoren más.

viernes, 6 de enero de 2012

ALGO BÁSICO SOBRE NUESTRA JUSTICIA Y ALGUNA PISTA DE LO QUE EN ELLA OCURRE (I)



CONTRA LO QUE TODO EL MUNDO CREE, LA LITIGIOSIDAD DISMINUYE EN ESPAÑA

PERO AUMENTA LA DURACIÓN DE LOS PROCESOS


En el discurso de su investidura como Presidente del Gobierno, el Sr. Rajoy puso bastante énfasis en “reducir la litigiosidad”. Días después, el nuevo Ministro, Sr. Ruiz Gallardón, reclamó también, con bastante dramatismo, la reducción del número de procedimientos judiciales. Me parece que estas tópicas aspiraciones (merecedoras de un análisis a fondo, que no tardaré en hacer) se formulan sobre la base de una creencia muy generalizada, a saber: que la litigiosidad no deja de crecer en España. Es una creencia falsa porque la verdad o la realidad no es ésa, sino ésta otra: la litigiosidad ha dejado de crecer en España hace ya un par de años. Y, en algunos campos, el descenso no es pequeño. Dicho de otro modo: la crisis económica no está bloqueando los Juzgados y Tribunales por un tremendo aumento de la litigiosidad. Desde que la crisis es indisimulable, indisimulada y gravísima, desde hace ya dos años, la litigiosidad no para de disminuir y, por tanto, estaría aliviando a los Juzgados y Tribunales. De modo que si hay un “bloqueo”, será por otras causas.
Por qué, siendo los datos públicos y oficiales, se sigue con el tópico del aumento de la litigiosidad, es un interrogante que sólo tiene una respuesta: respecto de la Justicia, casi todo el mundo, comenzando por los diversos responsables máximos, habla de oídas, sin saber de lo que habla ni comprobar su "intuición" o primera impresión. Pero no es una simple frivolidad de escasa monta. Es temeridad, irresponsabilidad y, por añadidura, chulería de baja estofa cuando se exhiben ínfulas cuasi-mesiánicas. Tener responsabilidades sobre la Justicia y errar sobre la situación de la litigiosidad es como asumir el Ministerio de Marina en España y no saber cuántos mares bañan nuestras costas o aceptar el Ministerio de Agricultura pensando que estamos en un régimen de lluvias excepcional cuando llevamos meses de sequía y los pantanos están a la mitad. Si ignorar el precio medio del cafelito mañanero, como le ocurrió a Rodríguez Zapatero, ya dio mucho que pensar y que hablar, este resbalón sobre la litigiosidad no es para menos, sino para más.


DEL 2009 AL 2010

En 2010, ya se había producido una disminución de la litigiosidad en todas las ramas u órdenes de la Justicia, respecto del año 2009: si se consulta la “Memoria del Consejo General del Poder Judicial, de 2011” (aprobada por el Pleno el 21 de julio de 2011), en el apartado “Panorámica de la Justicia durante 2010”, se verá que se abre con una “VISIÓN DE CONJUNTO”, cuyo primer párrafo dice literalmente lo siguiente:
“En el año 2010 han ingresado 9.355.326 asuntos en los órganos judiciales con una disminución del 2,2% respecto a los ingresados en 2009. Esta reducción se produce después de una serie ininterrumpida de crecimientos anuales que fueron especialmente elevados en 2008 y 2009.”
Después de insertar una tabla de asuntos ingresados, desde 1999 hasta el 2010, en la Memoria se puede leer el siguiente párrafo:
“Esto ha provocado que la litigiosidad haya alcanzado en 2010 la cifra de 199 asuntos ingresados por cada 1.000 habitantes, con una reducción del 2,8% respecto a la de 2009 (AOS: que fueron 205) En el mismo periodo el incremento de la población ha sido del 0’6 %.”
Otro documento importante del CGPJ es el denominado “La Justicia, dato a dato”, un informe anual, que aprueban los Vocales encargados de la Estadística Judicial.

En una versión resumida en “power point” de ese documento -una versión descaradamente propagandística, por cierto- hay, sin embargo, una tabla que reproducimos. Aunque los porcentajes no coinciden exactamente con los de los textos de la “Memoria”, que copiaremos enseguida, dan una clara idea de que en los cuatro órdenes o ramas de la Jurisdicción ordinaria se registró en 2010 una disminución de litigiosidad respecto de 2009.
Un desglose por órdenes o ramas de la Jurisdicción ordinaria es éste, siempre según la última “Memoria” del CGPJ:

Jurisdicción civil:
“En esta jurisdicción  han ingresado en 2010 un total de 1.984.098 asuntos, con una reducción del 2% respecto a 2009, rompiéndose una serie interrumpida de incrementos desde 2001.”
“Analizando el conjunto de la jurisdicción (AOS: civil) con las tasas de resolución, pendencia y congestión, observamos un importante incremento de la tasa de resolución y reducciones en las de pendencia y congestión, por lo que podemos concluir que esta jurisdicción ha mejorado situación a lo largo de 2010.” (AOS: es una conclusión muy matizable, porque, entre otras cosas, no tiene en cuenta otros elementos, que aparecerán en este “post”)
Atención a estos dos ámbitos significativos:

“La situación de las ejecutorias ha continuado empeorando, al haberse producido un crecimiento del 1’8 % de las ingresadas (por contraste al incremento del 35% del año anterior) Las resueltas se han incrementado un 6,4% y las que han quedado en trámite en un 17,4%, alcanzando la cifra de un 1.761.792.”
El mismo documento define las “ejecutorias” así: “Se entiende por ejecutorias los procesos mediante los que se materializa lo decidido o resuelto en una sentencia o en cualquier otro título judicial o extrajudicial que por imperativo legal lleva aparejada ejecución” Quiérese decir, por tanto, que si en una sentencia u otro papel han declarado tu derecho, pero el deudor no te paga o no ejecuta voluntariamente lo que debe, tus posibilidades de que la Justicia remedie eso, mediante la “ejecución forzosa”, se han visto aún más reducidas que de ordinario.
“Las ejecuciones hipotecarias, tras los enormes incrementos del 126,2% de 2008 y del 59% de 2009, se han estabilizado con un leve aumento del 0,3%, alcanzando la cifra de 93.622.” Enseguida veremos que han disminuido notablemente en el 2011.
Jurisdicción penal:
“Después de muchos años de continuo crecimiento, los 6.639.356 asuntos ingresados en la Jurisdicción Penal representan una reducción del 1,5% respecto a los ingresados en 2009.”
Pero,el número de asuntos resueltos se ha reducido en un 1,4%, alcanzándose los 6.614.210. Los asuntos que quedaron en trámite al final del año, 1.183.715, representan un incremento del 2,9% respecto a 2009.”
Jurisdicción contencioso-administrativa: Un significativo descenso de la litigiosidad:

“En la Jurisdicción Contencioso Administrativa han ingresado 287.444 asuntos, un 9,4% menos que en 2009, rompiéndose un periodo ininterrumpido de incrementos iniciado en 2000.” ”En todos los órganos de la jurisdicción se ha producido una reducción en el ingreso, especialmente en los Juzgados (del 9’5) y en las Salas de los TSJ (del 10%).”
Jurisdicción social o laboral:
“El número de asuntos ingresados en 2010 ha sido de 444.316, con una reducción del 8,3% respecto a los ingresados en 2009.”


DEL 2010 AL 2011

Pero es que lo que comenzó en 2010 ha continuado, y aceleradamente, en 2011. Aparte de que nos lo digan quienes no se limitan a pisar su Juzgado, Audiencia o Tribunal, convencidos de que su mundo es el mundo, de que su tribunal  es la Justicia, disponemos de otro documento del CGPJ titulado “Datos sobre el efecto de la crisis en los órganos judiciales: Tercer trimestre de 2011”. En este papel se expone la evolución respecto del mismo trimestre de 2010. Me parece que será suficiente reproducir unas cuantas frases:
  • "Las ejecuciones hipotecarias experimentaron en nuestro país una importante reducción en el tercer trimestre del 2011. Según se desprende del informe Datos sobre el efecto de la crisis en los órganos judiciales elaborado por el Consejo General del Poder Judicial, en los Juzgados de Primera Instancia y en los Juzgados de Primera Instancia e instrucción ingresaron 14.894 ejecuciones, lo que supone un descenso del 23,1 por ciento"
  • "A su vez, los 177.892 procesos monitorios iniciados en esos Juzgados muestran una reducción interanual más acusada, del 43,8 por ciento, con bajadas superiores al 50 por ciento en Asturias, Canarias y Madrid". Hay que subrayar que éste es el tipo de proceso civil más frecuente en España desde hace una década.
  • Es de señalar, asimismo que “los lanzamientos practicados por los Servicios Comunes han seguido aumentando su número en este tercer trimestre de 2011. Se registraron 10.869 lanzamientos, con un crecimiento del 14,2 por ciento respecto del mismo periodo del año anterior. Por el contrario, los 17.546 embargos practicados por estos servicios suponen un descenso del 32,5 por ciento.“ Así, pues, una importantísima reducción de la ejecución forzosa.
  • "Los divorcios consensuados suponen un descenso del 0,6 por ciento. La caída de los divorcios consensuados comenzó a producirse en el segundo trimestre de 2011 (con unas reducción del 5,9 por ciento), cuando estos procesos habían tenido incrementos interanuales durante todo el año 2010. Los divorcios no consensuados implican una disminución del 1,4 por ciento. Es un porcentaje menor que el del segundo trimestre de 2011, bajaron un 4,7 por ciento. Por su parte, las separaciones no consensuadas han presentado un incremento del 7 por ciento, tras cinco trimestres de reducciones interanuales. El comportamiento de las separaciones consensuadas ha sido similar, con un leve aumento del 1,4 por ciento tras cinco trimestres de descensos."
  • "También en la Jurisdicción Social, las reclamaciones de cantidad han caído un 5,4 por ciento respecto al tercer trimestre de 2010 al registrarse 32.371 reclamaciones. Son ya ocho los trimestres sucesivos en los que se han producido descensos en este tipo de demandas."
Por tanto, los únicos incrementos significativos registrados en el tercer trimestre de 2011 se limitan a los concursos de acreedores, ejecución de desahucios y demandas por despido, aunque éstas van cayendo mucho.]
  
AUMENTA DURACIÓN PROMEDIO DE LOS PROCESOS

Mientras disminuían los nuevos asuntos, en todos los ámbitos jurisdiccionales, con la excepción de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo (donde el retraso era muy importante) y algún tribunal más, en 2010 creció la duración de los procesos respecto de 2009. Parece curioso que eso coincida con un menor ingreso de asuntos, pero hay que tener en cuenta lo que a comienzos de 2009 estaba por resolver. Las causas han de ser otros factores. Éstos son los datos oficiales sobre la Jurisdicción civil, la más relevante en cuanto a la presunta manía de litigar que, al parecer, padecemos los españoles.

DURACIÓN MEDIA ESTIMADA DE LOS PROCESOS CIVILES (en meses)


                                       2008        2009          2010                              Evolución
Primera Instancia:           7’4            7,7             8,4                                   6,3%
Segunda Instancia:         5’5             5,5             5,8                                   5,3%
Supremo:                       19’4           18,5          13,6                                -26,9%

Muchos profesionales considerarán irreales esas duraciones promedio. A mí me lo parecen también, pero, en todo caso, hay un reconocimiento oficial del aumento de la duración.
Y  me parece particularmente interesante este dato sobre diligencias que debían practicar los Servicios Comunes, ejes de la Nueva Oficina Judicial (NOJ):
 “Las duraciones medias han sufrido importantes incrementos respecto del año 2009: un 21% para las diligencias unipersonales, un 17,6% para los embargos y un 13,3% para los lanzamientos.”
“Diligencias unipersonales” es el nombre, mezcla de “modernez” y cursilería ridícula, con que ahora se designa a las notificaciones. La NOJ ha logrado, en un año, tamaños retrasos en notificar ciertas resoluciones, en embargar bienes y en desalojar a los desahuciados.
Continuaré. Porque, leído lo dicho por el nuevo Ministro de Justicia, que nos comparó con Francia (ya se lo contaré), habrá que hablar un poco de Francia y sus cifras. Y, por supuesto, de otros datos, donde quizá encuentren Vds., como yo, alguna pista de lo que ha estado y está pasando y, muy probablemente, seguirá pasando con nuestra Justicia.

domingo, 1 de enero de 2012

MÁS QUE UN “TIJERETAZO”, UN ENORME “SABLAZO”, CON SABLE, A LA CLASE MEDIA ESPAÑOLA



UNA SOSPECHA SOBRE EL POR QUÉ DEL SABLAZO


Apunte rápido sobre las medidas económicas en España y un deseo para 2012: que sea el año en que se recupere el principio de responsabilidad

Para los lectores no españoles, una aclaración: “sablazo” significa literalmente golpe de sable, pero es palabra utilizada también, metafóricamente, para expresar el golpe duro e inesperado que asesta a nuestro bolsillo un pariente o amigo al que, por compromisos o por presión difícilmente resistible, se le deja dinero, sabiendo que nunca se volverá a ver.

Comienza a producirse un aluvión de explicaciones y análisis sobre las medidas económicas decretadas por el nuevo Gobierno español este pasado viernes 30 de diciembre de 2011. No voy a enunciarlas aquí, ni siquiera las principales. Sólo voy a transmitir mi impresión, coherente con lo que vengo sosteniendo en este “blog” desde hace ya más de un año (v., a título de ejemplo, http://andresdelaoliva.blogspot.com/2010/06/mareando-la-perdiz-criminalmente-la.html) , sobre el incremento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y sobre el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) (lo del IBI se resume en el submisterio 321 de la política económica: ¿cómo puede el Catastro, contra toda evidencia sobre el valor decreciente de los inmuebles, incrementar su valor? ¿Vale todo para recaudar? ¿Sí? Supongo, entonces, que los delitos contra la propiedad desaparecerán en breve.)

El IRPF aumenta notablemente para toda la clase media española, que ha venido sosteniendo el consumo y la producción y manteniendo cierto nivel de ahorro. Sostener el consumo y la producción era y es sostener el empleo. Era y es el punto en el que apoyar cualquier palanca de recuperación de la economía real. Pues bien, eso se acabó o será mucho más difícil. Desde febrero próximo, millones de personas verán numéricamente adelgazadas sus retribuciones mensuales porque en sus nóminas se incrementarán las retenciones también mensuales a cuenta del IRPF.  La presión fiscal directa se sitúa por encima de Suecia.

Dícese que este “sablazo” se debe a la sorpresa de encontrarse con un déficit público muy superior (el 8%) al esperado (el 6%). Aparte de que no sé cómo podían esperar algo fiable de sus predecesores y cómo han podido descubrir tan pronto el “gap” (muy tontos para lo primero, demasiado listos para lo segundo), lo cierto es que el discurso de investidura del nuevo Presidente del Gobierno ya contenía -perdonen el tópico oxímoron- un clamoroso silencio sobre Comunidades Autónomas y Municipios en todo los pasajes relativos a austeridad, ajuste fiscal, recortes de gasto público, etc. Y ese silencio es perfectamente complementario con una primera andanada de “tijeretazos” o “sablazos” que elude adelgazar los gigantescos costes del Estado español, en el que se integran las Comunidades Autónomas y los Municipios. Lo que se dispone ahora es recaudar más cabalmente para seguir pagando el Estado de las Autonomías, agigantado hasta extremos mastodónticos casi inverosímiles. Porque más del 50 % de lo que se recauda por el IRPF va a parar a las Comunidades Autónomas (y a los Ayuntamientos). Nunca he propugnado que desaparezcan las Comunidades Autónomas, aunque tampoco soy responsable en nada de su existencia y tamaño. Sí he defendido, como tantos otros españoles, que adelgacen o sean adelgazadas en serio. Y de eso, por ahora, nada.

A simple vista, las medidas de ayer, que desmienten una reiterada afirmación del Presidente del Gobierno en el sentido de no subir los impuestos, dan para escribir textos incendiarios. Dejando a un lado las declaraciones del Sr. Rubalcaba, no he visto más que un único texto en tono de libelo contra el expolio de los ciudadanos en favor de la clase política. Seguramente irán apareciendo más textos críticos, pero, en estas primeras horas, el tono de los comentarios ha sido muy contenido, suave. Probablemente, son pocos los que quieren encabezar una oposición dura a un Gobierno que se estrena, respaldado por mayoría absoluta. Ésa es mi malévola interpretación del moderado fatalismo apreciable y no digamos de los elogios a las medidas. Quien más quien menos, algo espera del Estado (de este “Estado de partidos”, en que casi todo empasta con el Ejecutivo).

Voy a evitar, yo también, cualquier matiz de tono entre la indignación y la cólera. Pero me resulta imposible escribir un comentario que, por un lado, aplauda las medidas como aptas para apoyar una recuperación real de la economía. Sus efectos serán los contrarios. Y no puedo pensar que sea equitativa la subida del IRPF, porque los incrementos afectan ya a personas con recursos escasos (“mileuristas” puros) y las diferencias de tipo aplicable según la distinta base liquidable no están debidamente escalonadas. Así, a la reforma le da lo mismo que se ganen 400.000 euros anuales que el doble o el triple. Desde el punto de vista de la legitimación política y social, el trato discriminatorio en favor de las rentas más altas y a las rentas de capital es difícil de justificar. Mr. Warren Buffet bien podría repetir para España lo mismo que ya escribió en el New York Times:Stop Coddling the Super-Rich”: “Dejen de mimar a los super-ricos” (v. http://andresdelaoliva.blogspot.com/search/label/Warren%20Buffet) No es que aquí haya muchísimos super-ricos, pero sí unos cuantos y el "plus" de su cuota de solidaridad es, en euros, poco significativa.

Pero hay algo más y más serio aún, si cabe, por lo que evito una crítica acerba. Me inclino decididamente a pensar que el nuevo Gobierno hubiese preferido no desmentir la promesa, en el programa del PP y en el discurso del Sr. Rajoy, de no tocar los impuestos para subirlos. Y descarto la amnesia. Pero, atando cabos, tengo una fuerte sospecha. La sospecha de que estas ansias recaudatorias obedecen, en grandísima medida, a una situación de máxima proximidad a la quiebra de varias Comunidades Autónomas, no todas, por cierto, en manos, actuales o pasadas, de gobiernos socialistas. Los indicios han aparecido en prensa. Desde luego, sería un desastre tremendo para España que varias Comunidades Autónomas suspendieran pagos indisimulablemente o, como ahora se dice, entrasen en un innegable default. Evitar ese desastre explicaría el sablazo. No lo hace bueno, pero sí quizás inevitable. Que no se hable por ahora de dietas fuertes en las Comunidades y que se anuncien más medidas, más profundas, en marzo, son dos datos que encajan con un tercero:  hay unas elecciones autonómicas en un horizonte próximo, precisamente en marzo y precisamente en Andalucía. Pero si tengo razón, sucede que, además de empobrecernos, no nos hablan claro. Nada de trasparencia, que estamos en guerra (pero, entonces, que no la hubiesen prometido como la acababan de prometer).

No trato de que Vds., generosos lectores de POR DERECHO, comiencen tristes este año 2012. Al contrario: no se dejen arrebatar la alegría, que no debe depender de ninguna coyuntura, sino que está en nuestro interior como una chispa divina, de ese Padre amante que vive sobre la cúpula del cielo: Sí, Brüder, über'm Sternenzelt muss ein lieber Vater wohnen. Como en otra ocasión, les recuerdo An die Freude, la Oda a la Alegría, de Friedrich von Schiller, reescrita en la asombrosa música de Ludwig van Beethoven, en el final de su Novena Sinfonía, en versión dirigida, esta vez, por Leonard Bernstein:


Les copio la letra de lo que pueden escuchar:

Froh, wie seine Sonnen fliegen

Durch des Himmels prächt'gen Plan,

Laufet, Brüder, eure Bahn,

Freudig, wie ein Held zum Siegen.
Felices, como vuelan sus soles
Por el maravilloso plan del Cielo,
Recorred, hermanos, vuestro camino,
Alegres, como un héroe a la victoria.
Seid umschlungen, Millionen!

Diesen Kuß der ganzen Welt!

Brüder, über'm Sternenzelt

Muss ein lieber Vater wohnen.

Ihr stürzt nieder, Millionen?

Ahnest du den Schöpfer, Welt?

Such' ihn über'm Sternenzelt!

Über Sternen muss er wohnen.
Recibid un abrazo, millones.
Este beso para todo el Mundo!
Hermanos, por encima del cielo estrellado
debe vivir un Padre cariñoso.

Os postráis, millones?
Presientes al Creador, mundo?
Búscadle sobre el cielo estrellado!
Debe vivir sobre las estrellas.
Seid umschlungen, Millionen!

Diesen Kuß der ganzen Welt!

Brüder, über'm Sternenzelt

Muss ein lieber Vater wohnen.

Seid umschlungen,

Diesen Kuß der ganzen Welt!



Freude, schöner Götterfunken

Tochter aus Elysium,

Wir betreten feuertrunken,
Himmlische, dein Heiligtum.

Deine Zauber binden wieder,

Was die Mode streng geteilt;

Alle Menschen werden Brüder,

Wo dein sanfter Flügel weilt.



Freude, schöner Götterfunken

Tochter aus Elysium,

Freude, schöner Götterfunken!
Recibid un abrazo, millones.
Este beso para todo el Planeta!
Hermanos! por encima del cielo estrellado
Debe vivir un Padre cariñoso.
Un abrazo, millones.
Este beso para todo el Planeta!

Alegría, bella chispa divina,
Hija del Elíseo,
Entramos, borrachos de fuego,
Divina, en Tu santuario!
Tus hechizos reúnen
Lo que la costumbre severa dividió;
Todos los hombres serán hermanos,
Donde repose Tu suave ala.

Alegría, bella chispa divina,
Hija del Elíseo,
Alegría, bella chispa divina!

A PESAR DE LOS PESARES, POR ENCIMA DE ELLOS, DESEO A TODOS ALEGRÍA Y SERENIDAD EN ESTE 2012.
Además, si todos hacemos lo que podamos, el 2012 puede ser, al menos, el año en que comience a restaurarse el principio de responsabilidad. Los "agujeros" tienen que explicarse y hay que ponerles nombres y apellidos. Si lo lográsemos entre todos, no sería un año más de depresión. Sería un año de reconstrucción de los cimientos.