sábado, 12 de junio de 2010

LA "REFORMA LABORAL" ES ENGULLIDA POR LA ANTIMATERIA... O POR ALGO PARECIDO


CAOS EN LA POLÍTICA, CON LOS CIUDADANOS BAJO LA TIRANÍA AVARICIOSA DE LOS INÚTILES

Un "post" muy breve. Ha pasado de dramática a crítica -por lo del del paro y la reforma laboral- la situación a la que me refería en el "post" anterior y que, para mi vergüenza, yo me ponía a analizar (¡si seré ingenuo!) conforme a mi leal saber y entender, pero, en todo caso, dando por sentado que había gente intentando razonar. Craso error. Ahora es patente que nadie estaba tratando de razonar. Y en estos momentos, el desconcierto es tan absoluto que no se sabe quiénes protagonizan el proyecto de "reforma laboral". Dentro de la confusión y el caos, queda claro que el Gobierno nunca se ha puesto a elaborar un plan de reforma del mercado de trabajo, vulgo "reforma laboral". Ha habido y hay papeles que van y vienen, aunque sólo se conocen algunos de ellos. Pero no vale la pena leerlos, porque son ocurrencias de borrador (o borradores de ocurrencias), a ver qué otras ocurrencias de borrador (o borradores de ocurrencias) tienen "los otros". El Gobierno no tiene ningún plan: ésa es la única lúgubre certeza. El Gobierno (o quienes apareciesen personificándolo) ha debido disponer de una docena de planes, todos ellos provisionales, todos ellos planes de posible acuerdo entre sindicatos y patronal, pero nunca planes propios. En todo caso, todos esos semi-planes, siempre "abiertos" (es decir, nunca planificados, o sea, no-planes) han dejado de existir. Es como si la masa de inutilidad y chapucería hubiese alcanzado una densidad tan extrema que una suerte de agujero negro político y social hubiese engullido cuanto se encontraba próximo al núcleo inicial de la ineptitud, la ignorancia y el mangoneo. Y ahora, en los medios, todo es "se dice", "se habla", "se comenta", "se está pensando en". Oficialmente roto el dichoso "diálogo social" directo, se ha instaurado un servicio de recados a ver si se logra, con papelitos a base de "corta y pega", algo que les parezca bien a sindicatos y patronal. Ni que decir tiene que un Gobierno no puede ser una fábrica de ocurrentes papelitos con mensajería para hacerlos circular. Pero eso es, si llega a tanto, el "Gobierno de España". Y esta sórdida y tristísima realidad entra por los ojos de cualquiera que quiera ver, sea de izquierdas, de derechas, carca, anarquista o mediopensionista.

La muy mareada perdiz ha muerto exhausta. Pero, con tal de no pensar y con tal de no pedir consejo, el "Gobierno de España" ha decidido seguir jugando con el cadáver de la perdiz, al que apenas le quedan ya unas plumas sucias y rotas y está a punto de desaparecer como cadáver. Se quiere dejar atrás los principios más elementales de la física y de la metafísica, de modo que una cosa sea y no sea a la vez y en el mismo sentido. El despido va a ser más barato pero no va a serlo, por ejemplo.

Mientras tanto, como si ese panorama "laboral" no fuese suficiente para tener a los ciudadanos informados en estado de inmensa zozobra, se reafirma que el "Gobierno de España" va a subir el IRPF y se señalan cifras de renta anual (60.000 euros, p. ej.) que expoliarían a más de la mitad de la población activa. ¿Para qué? Para lo que sigue -hay que utilizar ya los ejemplos manidos, porque son reales y expresivos-; para que se utilicen tres aviones oficiales distintos para llevar a tres  ministros/as el mismo día al mismo lugar. Para pagar a 1.600 asesores monclovitas. Para ir preparando el veraneo de Zapatero. Para aleccionar sobre la Seguridad Social a unos amigos iberoamericanos. Para seguir subvencionando tonterías o maldades. Para que no le falte de nada a Dña. Leire Pagín. Además, la Junta de Andalucía, ésa que, con el Ayuntamiento hispalense, ha convertido Sevilla en la ciudad del mundo con mayor densidad de coches oficiales, subirá impuestos a los andaluces. Y la Generalitat de Catalunya, otro agujero negro, subirá impuestos a los catalanes. Y così via, que dicen los italianos.

Esto es ya de "cacelorada" continua, de barricada, de salir a la calle y quedarse en ella hasta que se vayan. España no necesita ser intervenida. España está en las condiciones que antaño determinaban quedar en situación de Protectorado.

jueves, 10 de junio de 2010

MAREANDO LA PERDIZ CRIMINALMENTE: LA CLAVE, NO SE CONFUNDAN, ES LA RECUPERACIÓN DE NUESTRA ECONOMÍA REAL


NO MÁS IMPUESTOS PARA SOSTENER EL “ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS” NI MÁS “RECORTES” CON DESTINO A BANCOS NI CAJAS. MÁS DINERO PARA TODOS: MENOS IMPUESTOS


REFORMA LABORAL SIN SINDICATOS NI PATRONAL: LLAMEN A GENTE SERIA.
(actualizado a las 20.25 del 10/06/2010)

Sé que parece que estoy escribiendo mucho sobre algo sobre lo que se supone que no sé nada o sé muy poco. Pero no es así. Estoy escribiendo mucho sobre lo que considero apremiante y vital para todos y lo estoy haciendo después de leer y pensar. Este “post” tiene carácter urgente. Nuestra situación es tan dramática que hasta Zapatero se ha dado cuenta. Hay centros públicos de trabajo -el mío, por ejemplo- en los que sólo falta que tengamos que llevar de casa el papel higiénico. En mi despacho se registran temperaturas superiores a los 34 grados centígrados. La UCM no está pagando a bastantes proveedores y me temo que tenga que interponer una querella si se les ocurre utilizar para cualquier cosa que consideren apremiante los cientos de miles de euros con los que la Comisión Europea cofinancia, tras un concurso público, un amplio proyecto sobre la Justicia civil en Europa, presentado por mi Departamento involucrando a otras Universidades españolas, francesas (la Sorbona y Nanterre) e italianas (Bolonia, Florencia, Pavía, etc.).

Sentado el dramatismo de la situación, voy a procurar ser esquemático y conciso para no extenderme en exceso.

Punto I.- En estos momentos, estamos en un círculo vicioso, tan vicioso que se diría diabólico: los “mercados” no tienen confianza en España, porque a) las “medidas extraordinarias” de “ajuste” relativas al déficit público les parecen poca cosa; b) han “descubierto”, de pronto, que, además del déficit (de su volumen absoluto y comparativo) importa mucho más todo aquello que fundamenta que un acreedor piense que el deudor le va a poder pagar. Nuestra “caja” para ir tirando está casi vacía y lo que se les está ocurriendo a nuestros "jobernantes" para que no se vacíe del todo y vuelva a contener algo conduce a que nuestra situación empeore y se desconfíe más de nosotros. Por ese camino, nadie nos prestará ni invertirá en España a tiempo para dedicar lo que nos den a una reactivación económica. En todo caso, los sacrificios del múltiple ajuste (los ya decididos y los que se anuncian) se irían en pagar una deuda que no cesará de crecer mientras aún nos dejen ir endeudándonos.

Dejando a un lado el volumen y la proporción con el PIB de nuestro endeudamiento, hay muchos motivos para desconfiar de que paguemos. En la tarde del 9 de junio de 2010, el Banco Mundial “descubre” que nuestra situación es "muy grave", porque el nivel de paro de España es algo tremendo. Y no lo dice porque le importe la situación de los parados, sino por la escasa fiabilidad del “Reino de España” que ese simple dato revela. Pero es que, en un contexto diferente, Moody’s, una calificadora que aún no nos ha bajado la nota, dice el día 8 de junio de 2010, por boca de Pierre Cailleteau, director del área de Deuda Soberana, algo que "encaja" muy bien con la alarma del BM. Dice quelo más importante no es el nivel en el que se sitúe esta prima de riesgo, si no que la economía no crezca” (prima de riesgo viene a ser el interés elevado que nos vemos obligados a ofrecer, se supone que pagándolo algún día, para que los inversores compren papeles que representan créditos frente al “Reino de España”). Por si la cosa no estuviese suficientemente clara, este Mr. Cailleteau (que, desde luego, no es ningún buhonero vendedor de baratijas del Far West) repite que el creciente rendimiento que se le exige a la deuda española no es grave, dado que el Banco Central Europeo (BCE) está comprando, "lo grave sería que la economía no creciera, que la economía española se estancara, algo que no ocurre en España pero que podría pasar". (Y tanto que podría pasar: está pasando y va a más). [Actualización: He puesto con caracteres más grandes la frase de Cailleteau, a ver si se entiende el punto clave de la argumentación.]

El directivo de Moody´s explicó que la calificación del riesgo soberano se basa en la solvencia a medio plazo, y aseguró que aunque "el endeudamiento es un problema, no es un problema insuperable". Claro está, añado: un país lo supera del mismo modo que lo supera un particular: si gana para pagar sus deudas. Y este país, España, sólo podrá pagar si su economía real supera el estancamiento y remonta el vuelo.

Pero si debemos mucho y se ve que no crecemos y que no vamos a crecer a medio plazo, ocurren dos cosas gravísimas: la primera, que estamos fatal; la segunda, que nadie nos presta y nadie invierte, con lo que vamos derechos, como decía Marx (Groucho), “de la nada a la más absoluta de las miserias”.

¿Por qué es muy probable, si no se rectifica, que no crezcamos y sigamos en recesión? Porque los indicadores económicos generales son malos (mucho paro, producción en descenso) y apuntan todos a un empeoramiento: aumentará el paro y seguirá disminuyendo la producción. ¿Por qué? Porque no es posible ninguna reactivación económica si la gente no tiene dinero. Eso es axiomático. Y los españoles vamos a tener mucho menos dinero por varias causas:

1ª) Por disminución de los ingresos de 3 millones de familias: los funcionarios;

2ª) Por disminución de la capacidad adquisitiva de los pensionistas;

3ª) Por disminución de disponibilidad económica a consecuencia del IVA y del aumento de la presión fiscal (subida de impuestos e impuestos nuevos, ya anunciados);

4ª) Por aumento del precio de la energía eléctrica, tanto para particulares como para empresas;

5ª) Por imposibilidad de acceso al crédito: los bancos no prestan a particulares ni a PYMES: de nuevo andan las entidades financieras con sus problemas, poco inteligibles, porque se han cuidado durante mucho de tiempo de implantar una jerga esotérica, que no entienden más que ellos mismos (más, por supuesto, los "brokers") el Banco Mundial, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Por decirlo en términos filosóficos precisos: los Bancos y las Cajas han caído en la inmanencia.

Punto II.- Carece de todo sentido “ajustarse”, “recortarse”, apretarse el cinturón y pasar hambre para financiar un mastodonte, el “Estado de las Autonomías”, que puede y debe dejar de ser un mastodonte. Forzarnos a seguir manteniendo al mastodonte y quedarnos así sin apenas dinero tiene la misma lógica que la de unos salvajes ignorantes que se privasen de comer los productos de su pastoreo y de sus cultivos para ofrecer esos productos a la cruel deidad instalada en lo alto de una pirámide tipo maya. [Actualización: he aumentado también el tamaño de este párrafo, que es otro punto clave. Cuando propongo disminución de impuestos, no es porque de pronto me haya poseído el demonio del "populismo". Estoy partiendo de la base de que el coste de lo que tendríamos que sostener ha disminuido considerablemente.]

Punto III.- Son ya muchos los que cuestionan los planes de rescate del sistema financiero, a los que se dedicaron (y en España se quieren seguir dedicando) ingentes recursos de los pocos disponibles. El sistema financiero español (como es sabido, muy robusto él: cabe que eso sea verdad, pero entonces en USA y GB han sido criminales) no financia nada (mejor dicho, financia la deuda pública: pero nada de lo que alimenta la economía real). El sistema financiero (y entidades adyacentes) está trucado de arriba abajo y mientras no se escriba un informe sobre los trucos tan claro que lo pueda entender cualquier ciudadano aplicado con Diploma escolar, lo prudente es no dedicarle más euros ni dólares. El enigma de las Cajas de Ahorros es eso, un enigma: ni un euro más tampoco para “rescates” que no se sabe en qué consisten. Si algunos bancos y Cajas tienen que quebrar, que quiebren. Y, en todo caso, que espabilen. A ver si experimentan alguna vez eso, tan cierto, de que la necesidad agudiza el ingenio.

Así, pues, se impone una revisión urgente del FROB en cuanto a compromisos ya en marcha y, de inmediato, su supresión, con destino de los miles de millones restantes a otras finalidades de mayor impacto sobre la economía real. Produce vergüenza comparar los 90.000 millones del FROB con los 15.000 millones del “ajuste” a costa de funcionarios, pensionistas y madres.

Punto IV.- La confianza internacional en el “Reino de España” depende más de las expectativas fundadas de recuperación económica que de las medidas de ajuste o recorte del gasto público, aunque éste deba disminuir rápidamente muy por encima de lo previsto hasta ahora. Y eso hace urgente dejarse de zarandajas en cuanto a las dimensiones del Estado y sus parásitos.

Punto V.- Es inexcusable una reforma a fondo de la regulación bancaria, con especial atención a las actividades impropias de esas instituciones (p. ej., productos especulativos, participación directa o indirecta en medios de comunicación; recursos dedicados a la publicidad en medios de comunicación; implicación en actividades públicas reguladas, etc.). Asimismo, urge estudiar la especulación bursátil. Hay que tomar muy en serio la posibilidad de prohibir que se compre y se venda, a corto plazo, especialmente lo que no se tiene. Los que quieran apostar más, que legalicen las carreras de galgos y cosas por el estilo. Hay que parar decididamente el “dinero humo”.

Punto VI.- Algunas reformas penales en vista de las experiencias económicos de los últimos tiempos. Déjense del “Derecho Penal de las personas jurídicas” y de obligar a los jueces a dictar sentencias necesariamente basadas en dificilísimos juicios económicos. Perfeccionen las estafas y fraudes. Sancionen el engaño y la opacidad engañosa. De paso, revisen la sanción a los daños vandálicos y la destrucción y deterioro de las propiedades públicas y privadas. Por si las moscas piqueteras se dedicasen a romper farolas y pintarrajear.

NO HABLO DEL SISTEMA EDUCATIVO, PORQUE NO VEO A NINGÚN POLÍTICO, CON MANDO, QUE TENGA LA MENOR IDEA CLARA AL RESPECTO Y SÍ BASTANTES QUE NO TIENEN SINO PERVERSIONES EN SUS CEREBROS. Dejémoslo para otro momento, aunque si se quiere mejorar en serio este país, no hay más remedio que mejorar drásticamente, de abajo a arriba, la enseñanza, el aprendizaje y la valoración. Véase “Bolonia” sensu contrario y se empezará con buen pie.

Por lo demás, procede urgentemente:

A) Tomar medidas para no debilitar, sino fortalecer, la actividad económica real española. No hay que ser muy imaginativos: NO MÁS IMPUESTOS, SINO MENOS IMPUESTOS. En eso, el “modelo húngaro”, por así decirlo. Busquen con Google lo que se proponen hacer los húngaros. Verán si no tiene lógica, aunque algunas medidas aquí no procedan. Por tanto:

1º) Se impone una retractación en regla de Zapatero y de sus ministros en cuanto al aumento de la presión fiscal a causa de medidas del Gobierno central: se debe suspender urgentemente la subida del IVA y cancelar el “IRPF para ricos”.

2º) Se pide a las CC.AA. que se retracten de sus planes sobre ese “IRPF para ricos” y si no lo quieren hacer en un brevísimo plazo, se les impide incrementar el IRPF o establecer nuevos tributos.

B) REFORMA LABORAL: De lo que he visto y leído concluyo con la máxima seguridad que NO INTERESA UNA REFORMA LABORAL PRODUCTO DE UN PACTO ENTRE UNOS SINDICATOS DESPRESTIGIADOS Y CARENTES DE REPRESENTATIVIDAD, que viven de todos nosotros, Y UNA PATRONAL ENCABEZADA (es un decir) POR UN “EMPRESARIO” ARCHIFRACASADO Y BANCARIAMENTE ENTRAMPADO. Aunque se trate del “Gobierno de España” presidido por el Sr. Rodríguez Zapatero, me parece claramente preferible que, antes del próximo domingo, el Gobierno ponga a gente con cerebro a pensar en una reforma laboral ambiciosa, mucho más allá de discutir la ratio “años-días” en caso de despido procedente. No es razonable, tal como están las cosas, que el Gobierno -ni siquiera éste que aún tenemos- piense que una huelga general es el apocalipsis. Déjese el Gobierno de la sobada mandanga dogmática del “diálogo social” (que no es tal, sino un remedo burlesco) y asuma seriamente su responsabilidad en un momento histórico excepcional.

[ACTUALIZACIÓN: después de escribir el "post", veo que ha fracasado el pacto, para el que creía que tenían de plazo hasta el domingo. Ahora ya sólo queda esperar que el plan del Gobierno no sea otra chapuza. Pero se dan a conocer los documentos que el Ministro de Trabajo presentaba a los interlocutores del tal "diálogo social" y los "medios" dan por hecho que ahí está la reforma que el Gobierno va a hacer. No me parece del todo razonable esa suposición, porque una cosa es lo que propone, como mediador, para alcanzar un acuerdo y otra, lo que tú, cuando ya no eres mediador, piensas que se debe hacer. Desde luego, los papeles expresamente señalan el carácter temporal de medidas de importancia, lo que no encaja con las declaraciones de Zapatero sobre la larga proyección temporal de la reforma que quieren hacer. Desde luego, pueden Vds. reprocharme que me extrañe esa contradicción, como si fuesen habituales la armonía y la coherencia gubernamentales.]

[CONTINÚA LA ACTUALIZACIÓN: Leo, como si se tratase de una alucinación visual, que se presenta, como clave de la reforma laboral, la PENALIZACIÓN DE LA "TEMPORALIDAD INJUSTIFICADA", es decir, de los contratos temporales. Si es así, la reforma pinta muy mal. Estamos o seguimos con las murgas maniqueístas más necias y manoseadas. Eso de la penalización de la temporalidad es tan tonto -perdón que saque el ejemplo de mi ámbito laboral, que es el educativo universitario- como lo que se le ocurrió a cierta infausta Ministra "popular": ya en el siglo XXI convirtió a infinidad de profesores contratados administrativamente (pero de modo indefinido) en contratados laborales: los profesores no vieron mejoría alguna ni en su retribución ni en sus condiciones de trabajo, pero los costes se elevaron considerablemente y no se animó en nada el fichaje de nuevos profesores. ¿En qué estaba pensando aquella Ministra, hoy eurodiputada? En los "tics" de los PNN de los años 60-70. No cayó en la cuenta de que lo importante no era la naturaleza jurídica del vínculo, sino la estabilidad real y, ya en el siglo XXI, resultaba más fácil el despido de los contratados laborales que prescindir de los contratados administrativos, cosa sólo posible mediante expediente disciplinario y por falta muy grave. Pues éstos son igualmente mentecatos: ¿quién va a controlar y con qué medidas y criterios la justificación de la temporalidad? A muy pocos les molestarían contratos temporales, si estuviesen bien retribuidos y en la sociedad hubiese una oferta nutrida de otros buenos puestos de trabajo. Eso de la penalización a lo temporal injustificado se dice fácilmente pero es de casi imposible ejecución. O se considera fácilmente (casi rutinariamente) justificada la temporalidad o todo lo contrario. Si es lo primero, estamos ante un brindis al sol. Si se trata de lo segundo, ¿se animará la oferta de puestos de trabajo al endurecer la temporalidad? ¿No será exactamente al revés?]

Punto clave: los convenios retributivos sectoriales (convenios colectivos) sólo deberían ser vinculantes -y con excepciones- si los suscriben entidades sindicales y empresariales que acrediten una representatividad elevada de trabajadores (nada inferior al 40 % de los trabajadores) y de empresas del sector (no menos del 50 % medido en empleados, capital u otros factores). ¿Que esto supone adelgazar sustancialmente el poder de las centrales sindicales? Ya va siendo hora. Y también es hora de que las PYMES, de las que depende el empleo más que de nadie, no estén presas de los intereses de las centrales sindicales y de las grandes empresas. [ACTUALIZACIÓN: sobre esto, la negociación colectiva, no se ve en los papeles publicados por los "medios" otra cosa que la "doctrina" de la Audiencia Nacional en relación con los controladores aéreos.]

De entre lo que he leído -tampoco hay mucho- me parece razonable: a) disminuir el tiempo de la prestación por desempleo; b) aumentar las exigencias de aceptación de empleo si se quiere “cobrar el paro”; c) revisar las causas de despido, perfilándolas mejor y ampliándolas. Estoy seguro de que hay sabios capaces de imaginar otros cambios, incluso mucho más ambiciosos. Ahora lo que importa es animar la creación de empleo.

Hay otras medidas adicionales que se me ocurren, pero este “post” ya es suficientemente extenso. Otro día será. Diré, sin embargo, que, mientras tanto, no se fíen Vds. de los Premios Nobel de Economía. Los hay que deberían estar acompañando a Madoff. Krugman, por ejemplo. La Academia Sueca haría bien en suspender durante unos años esos Nobel.

martes, 8 de junio de 2010

ALGUNAS CURIOSAS NOTICIAS. Y OTRO “ESTUDIO CIENTÍFICO” DECISIVO


ESTÁN TÓS ATONTOLINAOS, AVENTAOS Y MAJARAS... MENOS LOS CHINOS


Mientras los funcionarios no están (no hemos estado) en huelga visible, no porque se resignen (nos resignemos) calladamente, sino porque no hacen (no hemos hecho) caso a los sindicatos convocantes y mientras se aclara si el Eurogrupo nos ha "suspendido" o hemos aprobado con el Decreto-Ley 8/2010 (aunque tanto da si se aclara o no, porque la Sra. Salgado está dispuesta, en todo caso, a hacer más deberes en casa, más homework), ahí van algunas noticias que, a mi parecer, no han recibido el relieve merecido. Y para eso estamos, entre otras cosas, para subrayar noticias subrayables.


Suben un 70% el sueldo a los chinos continentales de Foxconn: llegarán a 290 dólares mensuales.

El grupo taiwanés Foxconn Technology, que suministra a multinacionales como Dell, Apple, Hewlett-Packard y ha registrado una serie de suicidios en sus fábricas chinas de Shenzhen (sur), anunció este lunes una subida del 70% de los sueldos de sus empleados chinos en esas plantas.”

A partir del 1 de octubre, los sueldos mensuales de los obreros que trabajan en las empresas de Foxconn Technology implantadas en Shenzhen pasarán de 1.200 a 2.000 yuanes (290 dólares), declaró una portavoz del grupo.”

Vean los datos de Wikipedia: “Foxconn is the largest manufacturer of electronics and computer components worldwide and mainly manufactures on contract to other companies. Among other things, Foxconn produces the Mac mini, the iPod, the iPad, and the iPhone for Apple Inc.; Intel-branded motherboards for Intel Corp.; various orders for American computer manufacturers Dell and Hewlett-Packard; motherboards for UK computer manufacturer Zoostorm; the PlayStation 2 and PlayStation 3 for Sony; the Wii for Nintendo; the Xbox 360 for Microsoft, cell phones for Motorola, the Amazon Kindle, and Cisco equipment.”  Casi nada.

Sepan que el aumento llega tras el fracaso de una norma empresarial interna de Foxconn que prohibía los suicidios. Para que luego digan que los chinos son muy disciplinados.

La noticia es muy significativa de muchas cosas, que no hace falta especificar (digo yo: porque los lectores de este blog son inteligentes). Si nos la tomamos con humor (negro), cabría recomendar suicidios masivos de liberados sindicales en las empresas con peores salarios.


Una empresa naval moderna y puntera confunde “babor” con “estribor” al instalar nuevos motores en la patrullera de altura “Infanta Elena”

El Ministerio de Defensa ha trasladado a la compañía pública Navantia ‘un toque de atención’ por el ‘pequeño error’ que cometió el grupo de astilleros al colocar ‘al revés’ los motores en el patrullero de altura Infanta Elena, según informaron a Europa Press en fuentes gubernamentales.”

Las fuentes consultadas explicaron que el Departamento que dirige Carme Chacón ha manifestado a la compañía de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) su malestar por el error técnico de su factoría de Cartagena al ensamblar los dos motores.”

“La empresa naval instaló el motor de babor (izquierda) en estribor (derecha) y viceversa, por lo que tendrá que recolocarlos, después de haber puesto a punto los dos propulsores, todo ello en cumplimiento de un contrato destinado a reforzar el empuje del mencionado buque de guerra y alargar su vida operativa.”

“Fuentes de la compañía que dirige Aurelio Martínez admitieron el error en la instalación de los motores y subrayaron que no representa un fallo grave porque los motores que se acaban de incorporar a la corbeta no son los propios del buque sino que proceden de otro navío y, por tanto, presentan diferencias técnicas y de diseño, lo que hizo que el ensamblaje presentara complicaciones, ahora ya subsanadas.”

“Fuentes militares explicaron a Europa Press que tanto la Armada como el Ministerio de Defensa han trasladado por diferentes vías mensajes muy similares en contenido al astillero militar por considerar que no se pueden cometer errores de ese tipo y que esos fallos dañan la imagen de una compañía de alto nivel que ya ha conseguido reconocimiento internacional.”

¿Cómo les puede pasar eso, se dirán, que no es como un error al colocar un fusible? Muy fácil. Cerca de mi casa hay un “SPA” de esos “super-molulus”, con burbujas de aislamiento y relax total. ¿Saben qué nombre le han puesto? “RELAJARIUM”. ¿No es precioso?. Es una necedad vírica bastante extendida la que ha llevado a cambiar los nombres de empresillas, empresas y “grupos” y sustituirlos por palabros que parecen latín. Éstos que confunden “babor” y “estribor” antes eran “la Bazán”. Ahora, muy modernos, son NAVANTIA. Y están con el virus ése, que confunde las cabeciñas. Por eso han dicho, a modo de explicación, que no era un fallo grave, porque los motores no eran nuevos. Igual podrían haber dicho que esa patrullera de altura es una antigua corbeta amortizada y que, en vez de arreglarla, les parecía preferible hundirla bien hundida.


El Tribunal de Cuentas pide a Zapatero que regule el uso de su avión oficial

El Tribunal de Cuentas reclama a Zapatero que regule el uso de su avión oficial y, en general, el de las autoridades del Estado cuando usan medios públicos para acudir a actos de partido.”

Que lo regule, pero enseguida y con mucha generosidad, por favor. Cuanto más vuele, menos estará aquí y más en el mundo, que es del viento.


UN “ESTUDIO CIENTÍFICO” DE ÉSOS QUE DESCUBREN HORIZONTES INSOSPECHADOS

Un estudio afirma que los niños que saben mentir tienen mayores probabilidades para prosperar en su vida de adultos

“MADRID, 19 (EUROPA PRESS). Los niños que saben decir mentiras tienen mayores probabilidades para prosperar en su vida de adultos que sus coetáneos veraces, según un estudio del Instituto de Estudios sobre el Niño de la Universidad de Toronto, en Canadá, que han investigado esta conducta entre los niños. “

"’Los procesos cerebrales de formular una mentira son un indicador de la inteligencia del niño’, ha señalado el doctor Kang Lee, director del instituto.”

Tras analizar la conducta de 1.200 niños y adolescentes de 2 a 17 años, los expertos canadienses han llegado a la conclusión de que aquellos que aprendieron a mentir desde tierna edad, más tarde alcanzaron un desarrollo más notable.”

Para ello, han realizado una prueba de honestidad en la que los adultos pedían a los chicos no echar un vistazo al juguete colocado a sus espaldas y dejaban a los niños solos en la habitación. Al regresar, los preguntaban si cumplieron lo que se les había pedido y comprobaban la respuesta con la grabación de un vídeo.” (la negrita es mía)

"La capacidad de mentir la han mostrado ‘uno de cada cinco niños de dos años de edad. Entre los de cuatro años, nueve de cada diez chicos. A los 12 años, la aspiración a mentir registra indicadores máximos’, ha explicado Lee." [“indicadores máximos”: ¡que hermoso eufemismo para no decir que a los 12 años ya mentían todos!]

"No obstante ha asegurado que los padres ‘no deben alarmarse al notar que el niño miente, no llegará a ser un mentiroso patológico’ y ha añadido que, ‘casi todos los niños mienten’, lo que es ‘una señal de haber alcanzado un nivel más alto en su desarrollo’.

En este sentido, expertos del Museo de la Ciencia de Londres han afirmado en el diario británico 'The Daily Telegraph' que ‘el hombre miente tres veces al día, como término medio, y la mujer, dos’.”

Muy original, avanzado y ejemplar lo de este Kang Lee, afincado en Toronto, una ciudad que presume de multiculturalidad porque ha acogido emigrantes de todas partes. Que los niños mienten era una evidencia desde hace muchos siglos. Hace también muchos siglos era también evidente que los niños no mienten en sus primeros años, por falta de malicia. Pero estaba sin hacer una medición tan precisa de la mentira infantil con esa ingeniosa “prueba de honestidad” (de nuevo la pésima traducción del inglés: “honest” no es “honesto”, sino “sincero”: ¿qué prueba de honestidad les van a hacer a niños a dos años?). Y no se aprovechaba socialmente la mendacidad (¡ojo! no la mendicidad) infantil. Un estudio como el Toronto, con el mérito añadido de haberse realizado sin costoso aparataje, se echaba en falta para orientar a la Humanidad. Porque el tal Kang Lee no se ha conformado con medir la relación edad-mentira. No: después se ha hecho pedagogo, es decir, un tipo más bien peligroso. Y como tal, tenía que aleccionar a los papás: “si vuestros niños mienten, no os preocupéis. Es que son listos y van a triunfar”. Estupenda la pedagogía de Kang Lee. Estos chicos, así conducidos, pueden ser buenos políticos e incluso financieros de primer orden. De Toronto a Wall Street. Dos pasos.

Pero la agencia de prensa, aprovechando que el Támesis no pasa por Toronto, da cuenta de una hazaña científica muy superior aún a la torontontera: “expertos del Museo de la Ciencia de Londres” (o sea, no se sabe quién) han logrado establecer una media diaria de mentiras de género: “masculino”: 3 mentiras; “femenino”: 2 mentiras.

A lo dicho y ahora en serio: están tós aventaos. Y los de Navantia, atontolinaos.

sábado, 5 de junio de 2010

NUESTRO INSOSTENIBLE “ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS” NI SIQUIERA SE MODERA: SE ENSAÑA


LOS NUEVOS SEÑORES FEUDALES SE DISPONEN A EXPRIMIR A SUS VASALLOS

(Preparemos las sogas en los árboles del bosque de Sherwood)


Los detalles están borrosos, pero no lo esencial, que es el recuerdo de Francisco Fernández Ordóñez, seguramente al final de su período como Ministro de Hacienda, clamando en los pasillos del Congreso que las Autonomías iban a ser (o estaba siendo ya: no lo puedo precisar) la ruina de España.

De esa escena, que sería entre 1977 y 1979, hace más de treinta años. Y en esos treinta años, la “España de las Autonomías” no ha dejado de crecer. Es decir, han crecido las Autonomías, con organigramas cada vez más frondosos y con cada vez más pájaros en cada rama del árbol (perdonen los funcionarios autonómicos: lo de pájaros va sin segundas y se debe a la imagen arbórica). A grandes rasgos, cabe decir, como se ha dicho mil y una veces, que tenemos 18 Gobiernos, 18 Parlamentos, 18 Administraciones públicas. Y casi todos ellos se han metido en berenjenales de dudosa incumbencia pública, de muy discutible interés público. Se inventaron -¡y con qué éxito!- las empresas públicas autonómicas (mixtas o enteramente públicas). Algunas necesarias, muchas, inútiles. Se inventaron los “observatorios” (no astronómicos), las “agencias”, los Consejos de toda clase, los Tribunales de Cuentas y los Defensores del Pueblo, con distinta denominación. Más otros Defensores (del Menor, de la Mujer, etc.). Casi todo, prescindible. Y cuando el Estado central transfería competencias o gestión de competencias a las Autonomías, no adelgazaba en tamaño y costes de personal. Casi ninguno de esos 18 elementos se propuso brillar por su austeridad y casi ninguno ha sido austero. La gran mayoría de esas 18 organizaciones ha gastado muy por encima de sus posibilidades.

El embrollo legislativo y competencial es mayúsculo. Tenemos leyes y reglamentos al menos quintuplicados o más decuplicados sobre innumerables materias, lo que no constituye precisamente un incentivo para la inversión extranjera. Y no es un buen marco para ninguna actividad económica (ni para el buen funcionamiento de servicios públicos esenciales).

Todo lo anterior es archisabido. Y existe casi unanimidad en señalar las dimensiones redundantes de nuestro Estado (añadidos los Municipios) no sólo como una de las principales causas de nuestro endeudamiento presente, sino como un factor que lastra hasta la imposibilidad la viabilidad económica de España. No es de extrañar, por tanto, que, a la hora de analizar las “medidas extraordinarias” para reducir el déficit público del “Reino de España”, se haya señalado, una y otra vez, como alternativa o como sumando, pero, en todo caso, como algo muy preferible a la congelación de pensiones y el recorte de sueldo de los funcionarios, una drástica poda del frondoso árbol de la organización del Estado. Y, muy razonablemente, se ha apuntado en especial a las Comunidades Autónomas.

Ante estas observaciones, más de uno -el Catedrático Roberto Centeno, p. ej., recomendado aquí en el “post” de 25 de mayo pasado- ha dicho: lo que procede no es podar unas ramas superfluas de ese árbol, tan frondoso como de declinante vitalidad. Eso sería no atacar de raíz y en serio nuestros problemas. Lo que procede es acabar con un “Estado de las Autonomías” irracional e insostenible. Adelanto que, como desideratum, pocas cosas me merecen una adhesión más rotunda. Pero aunque en abstracto estoy de acuerdo con la tesis, la considero impracticable. E incluso dañina.

Si el “Reino de España” o el Estado español fuese un grupo empresarial estructurado como ha llegado a estarlo y lo está hoy nuestro “Estado de las Autonomías”, sería imperdonable limitarse a podar ramas y ramitas, porque cabría reestructurar a fondo el “grupo”, aun a costa de muchos sacrificios de muchas personas. Pero ocurre que desmontar el “Estado de las Autonomías”, aunque no se puede definir como física ni metafísicamente imposible, entraña dificultades de tal magnitud que lo aproximan a lo irrealizable. Porque, en primer lugar, habría que sustituir la Constitución Española (CE) de 1975 por otra. Y pienso que, en estos momentos y durante un buen rato histórico, España no está en condiciones de intentar siquiera un cambio constitucional en sí mismo tan drástico y circunstancialmente tan sumamente peligroso. Con esta clase política, abrir una situación formalmente constituyente nos conduciría, con toda probabilidad, a un inmediato periodo de máxima inestabilidad política (mayor aún que la actual) y, a fin de cuentas, a una Constitución peor, mucho peor, que la vigente.

Ojala fuese viable una reforma constitucional limitada al Título VIII. Pero estoy seguro de que no lo es ahora y me parece probable que sólo se daría un ambiente favorable a tal reforma en caso de quiebra patente de las Autonomías con millones de afectados, situación que no deseo, como es natural. Y tendría que darse una quiebra y un empobrecimiento que fuesen claramente percibidos por los desempleados, los quebrados y los famélicos como debidos, no a una crisis mundial ni del “Reino de España”, sino precisa y concretamente al “Estado de las Autonomías”. Difícil e indeseable me parece que eso ocurra.

Pero, aparte del necesario cambio constitucional, desmontar nuestro Estado autonómico resulta prácticamente imposible porque, frente a los razonamientos, las cifras y los cálculos, está la oposición de todos los que viven de la estructura autonómica y, además, la de los que, al vivir y trabajar en determinadas Comunidades Autónomas, piensan, no sin motivos, que se encuentran en mejores o en menos malas condiciones que las que les ofrecería la actual Administración Central.

Dicho lo anterior, me temo que, en la práctica, las posiciones radicales contra el “Estado de las Autonomías”, además de no ser viables, acaban por constituirse en un gran obstáculo para cualquier mejoría de la penosa situación real. Los radicales -que, insisto, cuentan con mi adhesión intelectual y mi simpatía- seguirían en estado de ira ante cualquier reducción del aparato de las Autonomías. A mí, en cambio, podar ramas y ramitas me alegraría enormemente. Los problemas no siempre tienen solución, pero casi siempre pueden ser atenuados. Empiécese por ahí, porque comenzarán a producirse efectos beneficiosos, en vez de persistir o agravarse los maléficos.

Además, ante las airadas voces radicales, los responsables autonómicos pueden mostrarse tan indiferentes como cabe serlo ante propuestas tachables de utópicas. Eso es lo que está ocurriendo. En cambio, si se reclama suprimir Consejerías, Consejeros, Viceconsejeros, Directores Generales, asesores, agencias, subvenciones, “embajadas”, empresas públicas innecesarias, etc., las reclamaciones no pueden ser tan fácilmente desatendidas. Y si lo son, el reproche social es infinitamente más intenso que el que generaría la negativa a desmantelar el Estado autonómico. De manera que esto es lo que reclamamos: una poda de muchas ramas y ramitas del organigrama arbórico de cada Comunidad Autónoma. Y lo mismo respecto de buen número de municipios.

Pero la realidad es muy mala y terca. Ante una situación como la que ha justificado el Decreto-Ley 8/2010, de 20 de mayo, la respuesta procedente de las Autonomías ha sido lamentablemente insuficiente, bochornosa. Apenas en media docena de Comunidades Autónomas (Andalucía, Canarias, Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia y Navarra) se ha planteado reducir Consejerías y, por lo que sé, sólo se ha acordado en una de ellas: Castilla-La Mancha. Cierto es que esa reducción -que se acordó en Madrid hace tiempo- puede significar muy poco. Pero nos ha asombrado que se rechazase incluso el mero gesto de solidaridad y austeridad.

Y si inicialmente nos asombramos -que no deberíamos haber sido tan ingenuos-, poco después nos hemos quedado entre estupefactos y rabiosos. Porque fue mentar el “Gobierno de España” lo del posible impuesto para “los ricos” -sin determinar a quiénes se les considera tales: se hubiese visto la trampa enseguida- e iniciar varias Comunidades Autónomas, con Cataluña a la cabeza, el anuncio de incrementos del tipo del IRPF para sus “ricos” (siempre indeterminados y, no lo duden, fiscalmente inexistentes).

Si la subida del IVA en el próximo mes de julio va a retraer el consumo fuertemente, si no fuesen ya muy malos los últimos datos de producción, si la reducción salarial efectiva de los funcionarios a finales de este mes de junio no fuese con seguridad a deprimir más aún nuestra economía real, lo mismo que una congelación de pensiones con leve incremento del IPC y si, además, no siguiéramos amenazados internacionalmente a causa de la “deuda soberana” y de la dichosa reforma laboral pendiente, con lo que nuestra situación -la de todos menos unos cuantos, pocos, a los que nada afecta y menos un “impuesto para los ricos”- resulta dramática, los dirigentes de algunas Comunidades y de algunos municipios se disponen a actuar como los señores feudales que estrangulaban a sus vasallos con adicionales cargas insufribles con tal de no privarse de sus lujos habituales en momentos de dificultad general.

¿Arcas semivacías o vacías? ¿Acreedores apremiantes? Pues, "se siente", pero los barones autonómicos, como si fuesen Barones, Señores, Condes o Margraves feudales, tienen gastos intocables, como los de la “Nomenklatura” autonómica. De modo que, al peligrar esos gastos, lo que se necesita es recaudar más. Y así, Cataluña anuncia que aumentará entre 2 y 4 puntos el llamado “tramo autonómico” del IRPF a las rentas superiores a 100.000 € anuales. Baleares -con dirigentes tan ejemplares ellos, de izquierda a derecha, pasando por el centro nacionalista- parece entusiásticamente dispuesta a secundar esa iniciativa e incluso complementarla con aumentos en sucesiones, patrimonio e incluso con nuevo “impuesto ambiental”. Y se lo plantea también ese modelo de austeridad del gasto público que es la Andalucía antaño de Chaves y ahora de Griñán. Por su parte, se lo piensa, para Extremadura, Fernández Vara.

El vasallaje se prestaba al señor feudal a cambio de protección. Pero, como en el Condado de York o en Locksley o en el Nottingham del Robin Hood, que vuelven a poner de moda Ridley Scott y Russell Crowe, podía fallar estrepitosamente la protección sin reducirse, más bien al contrario, la carga impuesta a los vasallos.

Más impuestos serían, serán, menos posibilidades de recuperación de la economía real. Igual estoy equivocadísimo, pero quiero pensar que, especialmente cuando hay tanto elemento recortable para el “tijeretazo”, se debe procurar un equilibrio, de modo que no se continúen vaciando los bolsillos privados, porque de ellos depende sostener el consumo y la producción -acaba el Presidente de Siemens de recomendarnos “impulsar” nuestro “tejido industrial”- e ir mejorando la actividad económica, con freno del paro primero y, después, con creación de empleo. Sé que el equilibrio es muy difícil, pero se tiene que procurar. Dice Don Pepiño Blanco que nuestro futuro no se puede basar en construir sin parar”. Y tiene razón, pero menos aún se basará en parar de construir (que no se construyen sólo viviendas, caramba).

En todo caso, vuelvo a lo que iba: muy mal está que muchos barones autonómicos sigan sin moderarse. Pero que pretendan expoliarnos más aún es como para ir preparándoles (cinematográficamente, claro, metafóricamente) unas buenas sogas pendientes de sólidos árboles en el bosque de Sherwood.

jueves, 3 de junio de 2010

EL CONSEJO FISCAL, UN CORPORATIVISMO MALOLIENTE Y DESVERGONZADO


“PRIETAS LAS FILAS, RECIAS, MARCIALES, NUESTROS FISCALES VAN”

En varias resoluciones, tanto el Tribunal Supremo como el Tribunal Constitucional han declarado que el art. el art. 51.2 de la Ley General Penitenciaria exige, para la intervención de las comunicaciones entre los internos y sus abogados, dos requisitos: 1º) que sea decretada por el juez; 2º) que se trate de casos de terrorismo, lo que no es el “caso Gürtel”. La Sala de lo Penal del TS reiteró recientemente que, como acabo de decir, según su propia jurisprudencia y la del Tribunal Constitucional, no son dos requisitos alternativos, sino acumulativos.

En un “post” del pasado 4 de marzo de 2010, me vi obligado a escribir lo siguiente (no es auto-cita, sino insistencia):

“Pero aparece la Fiscalía en auxilio del querellado [me refería a Garzón] y, además de dudar de que el querellante [contra Garzón] pueda serlo (¿cómo podría no considerarse ofendido por ese delito quien aparece como ilegalmente escuchado?) y de reprochar al querellante, hoy Abogado y antaño Fiscal [Ignacio Peláez], haber acudido al TS en vez de limitarse a suscitar la ilegalidad de la escucha ante el instructor del caso, el Magistrado Pedreira, sostiene, en contra de la viabilidad del proceso contra el Sr. Garzón, que las escuchas eran necesarias y que revelaron datos e informaciones interesantes.”

“Contemplar cómo una alta institución estatal de salvaguardia de la legalidad pretende sustituirla por la necesidad o el interés de la acusación resulta sumamente penoso y abrumadoramente triste. Si tuviese tiempo, demandaría al Fiscal firmante por daños morales y tendría alguna 'jurisprudencia' de la Sala de lo Civil del TS a mi favor. Pero no tengo tiempo ni dinero para tal demanda. Sí, en cambio, para decir algo, en vez de callar. Algo como esto: al emitir escritos con semejantes argumentaciones, esa gente de la Fiscalía Anticorrupción incurre y produce directamente aquello que debería combatir.”

Y, para terminar ese “post” de marzo, añadí estas líneas, en las que insisto:

“Son legión los españoles con buen sentido, aunque ni siquiera dispongan del más elemental diploma educativo. A todos ellos, es decir, a la inmensa mayoría de quienes pagan sus salarios, señores Fiscales del caso, les escandaliza extraordinariamente que Vds. lleguen a tales extremos de desprecio público de la legalidad. A mí me asaltan cada dos por tres muchas personas, de todas clases, preguntándome cómo es posible -simplemente posible- que Vds. se permitan esas afirmaciones y no pase nada. Y a mí también me invade el estupor ante ese hecho cierto, hazaña extraordinaria del descaro: profesionales del Derecho, guardianes de la legalidad, que reniegan de ella a la luz del día, para acogerse a lo que dicen interesante y necesario. Y no tengo más remedio que responder a esas personas en estos términos: hay sujetos sin vergüenza que son especialmente desvergonzados. Y no hay norma que sancione clara y directamente esa desvergonzada sinvergonzonería. Porque nunca "la legalidad" pudo imaginar y prever que sería tan abierta y agresivamente escarnecida por sus guardianes.”

Hace pocos días, el 28 de mayo de 2010, también en este “blog”, consideraba penosa e injusta la penúltima desvergüenza de las fiscales del ‘caso Gürtel’, que, al remitir al Tribunal valenciano el fruto de las escuchas telefónicas ilegalmente acordadas en su día por el Sr. Garzón, omiten una conversación de un imputado en prisión provisional con su abogado, que podría ser favorable a Camps. Este abogado, hasta no hace mucho fiscal [Ignacio Peláez], se ha atrevido a querellarse contra estas funcionarias de inmensas tragaderas morales y jurídicamente desenfrenadas.”

Pues bien, con esos antecedentes (que pueden completar “clikando” en la etiqueta “secreto de las comunicaciones”), aparece, el 2 de junio de 2010, la siguiente noticia:

EL CONSEJO FISCAL RESPALDA A LAS FISCALES DEL “CASO GÜRTEL”.

Al no encontrar el texto completo de la declaración de ese Consejo, reproduzco lo que se lee en ABC:

El Consejo Fiscal, órgano asesor del fiscal general del Estado, ha respaldado a las fiscales del ‘caso Gürtel’, Concepción Sabadell y Miriam Segura, después de que el abogado Ignacio Peláez se haya querellado contra ellas por avalar las escuchas ordenadas por el juez Baltasar Garzón en la causa.”

En una declaración aprobada por unanimidad, el Consejo Fiscal expresa su apoyo y solidaridad a las dos fiscales y muestra su preocupación ‘por la seria e injusta erosión que la imagen de la Justicia, y de quienes la sirven, puede sufrir como consecuencia de los cada vez más frecuentes y desinhibidos intentos de manipulación y perturbación del proceso penal con fines espurios’.”

"El Consejo quiere dejar constancia pública del firme compromiso de toda la Carrera Fiscal con los valores de imparcialidad, profesionalidad y rigor que han guiado clara e inequívocamente la actuación de dichas Fiscales en un asunto de excepcional dificultad técnica’, añade la declaración.”

El órgano asesor del fiscal general del Estado concluye transmitiendo su ‘firme convicción’ de que el trabajo de las fiscales ‘ha respondido y responde en todo momento a los valores de honestidad, esfuerzo profesional y respeto al Derecho que van indeleblemente aparejados a su condición de juristas’.”

En EL MUNDO se puede leer, además, que la declaración del Consejo Fiscal considera “ejemplares” las actuaciones de estas fiscales (de la Fiscalía anti-corrupción) y destaca el "coraje y sentido de la responsabilidad ejemplares" de ambas profesionales "en condiciones de enorme presión mediática, política y social".

A mí me parece razonable que ciertos órganos corporativos -cosa que, en rigor, no es el Consejo Fiscal- defiendan a los miembros de la clase profesional correspondiente. Los Colegios profesionales, constitucionalizados (bienintencionada pero erróneamente) por el esfuerzo de D. Antonio Pedrol Rius (el último mohicano de la Abogacía española, fallecido en 1992), se ocupan de los intereses de sus colegiados. Pero lo único que, frente a la  libertad asociativa, verdaderamente legitimaría a los obligatorios Colegios (y a cualquier entidad con ánimo de defensa corporativa) sería una clara y constante defensa de la ética en el ejercicio de la profesión correspondiente, porque se debe suponer que el máximo interés de un honrado profesional es que otros no deshonren la profesión, perjudicando gravemente a sus compañeros.

Es notorio que, desdichadamente, bastantes de los tinglados corporativos han perdido esa legitimación hace mucho tiempo. Y el Consejo Fiscal ha logrado por sí solo ponerse a la cabeza de la ausencia de legitimidad. El Consejo Fiscal, ante comportamientos ilegales e inicuos de ciertos Fiscales (no de todos: queda un buen número que trabaja a diario con seriedad), no afirma que sean falsos esos comportamientos  (avalar unas escuchas ilegales y ocultar parte de sus resultados) y tampoco los defiende jurídicamente. Ni una sola negativa de los hechos y ni un solo argumento en defensa de la legalidad. En vez de eso, como si se hubiesen formado en la Falange o en el Frente de Juventudes, los miembros del Consejo Fiscal, reeditan el cántico aquel de “prietas las filas, recias, marciales”, con la variación “nuestros fiscales van” (en vez de "nuestras escuadras van"). Una declaración con siete frases tan vacías como grandilocuentes sobre el heroísmo de las fiscales anticorrupción y sobre la necesidad de preservar la imagen de la Justicia, más la colosal desvergüenza -¡que corto me quedaba en mis “post” anteriores!- de arrojar sobre los demás las culpas propias.

Resulta, según este autodeslegitimado Consejo Fiscal -constante, por lo demás, en salirse de sus funciones-, que somos los que hemos protestado ante los desmanes, con justificación cumplida de su existencia, los que manipulamos y perturbamos el proceso penal con fines espurios. No son quienes incumplen descaradamente las más elementales normas procesales los que desvían el proceso penal de su finalidad constitucional y legal. No son los que vulneran el principio de igualdad ante la ley los que manipulan el proceso penal. No: los “malos” somos los que hablamos, con datos y argumentos, del abuso del poder con que actúan algunos fiscales a los que quiere representar el Consejo Fiscal.

Es un fenómeno lamentablemente habitual -una verdadera enfermedad social española- que las corporaciones profesionales basculen hacia la defensa a ultranza de “los suyos”, con olvido de que les incumbe, sobre todo, hacer efectiva la deontología de la profesión de que se trate y, en consecuencia, mantener el correspondiente ámbito profesional (abogados, médicos, arquitectos, notarios, registradores, etc.) lo más limpio de posible de personas que desprestigian una profesión. Llamamos “corporativismo” a esa corrupción institucional. El Consejo Fiscal, con su comunicado o declaración del 2 de junio de 2010, nos ha proporcionado un ejemplo insuperable de corporativismo extremo y maloliente. Porque huele muy mal que, para defender a sus clientes, se sitúen de espaldas a la realidad, a los hechos innegables y, para más “inri”, defiendan como “honesto” “responsable” “profesional” y “respetuoso con el Derecho” lo que varios Tribunales, empezando por el Supremo, acaban de considerar radicalmente ilegal. No les avergüenza la ilegalidad de lo que han hecho esos compañeros, ante la que, al menos, hubieran debido callar, aunque ese silencio no hubiese dejado de ser complicidad corporativista. Nada de sentir vergüenza. Y, sin vergüenza, han pasado desvergonzadamente al insulto.  Perfectamente lógico. Los alborotadores contra la Justicia y contra el Ministerio Fiscal, los enemigos del pueblo y los “perros judíos” somos quienes, por la Justicia y por un digno y eficaz Ministerio Fiscal, no reconocemos la probidad, la profesionalidad y el heroísmo de unas fiscales que apoyaron escuchas ilegales y ocultaron parte de sus resultados.

Simplemente sobre la base de este “blog” (dejando aparte numerosas publicaciones en revistas jurídicas), pueden los lectores comprobar que mi desconfianza hacia este Ministerio Fiscal no es de hoy y sí es muy fuerte (v. el “post” de 3 de diciembre de 2009). No podía imaginar que sucesos posteriores, hasta ahora mismo, pudiesen confirmar tan contundentemente mi criterio. Lo lamento muy de veras. Porque la situación es muy mala cuando los Jueces han de salvarnos de ciertos Fiscales. Y todavía quiere el poder ejecutivo que los Fiscales aten mucho más las manos de los jueces. Sarkozy ha tenido que desistir, por el momento, de aumentar en Francia el poder de la Fiscalía en detrimento del Juez instructor, que desaparecería totalmente. En España la situación ya es mala, pero existe el peligro cierto de que empeore y mucho. Por Caamaño y Conde Pumpido no se escatimarán esfuerzos para caminar decididamente en pos de una reedición eficaz de la “unidad de poder y diversidad de funciones”, principio político abiertamente confesado del franquismo, pero siempre profesado por los totalitarios de cualquier signo, que, además de querer aplastarnos, se burlan cruelmente de nosotros al pretender que son demócratas.

domingo, 30 de mayo de 2010

UN EJEMPLO REAL DE VIOLACIÓN DEL “SECRETO DEL SUMARIO”, PRECISAMENTE EN EL "CASO GÜRTEL"


DEBATE PARLAMENTARIO CON EXHIBICIÓN DE DOCUMENTO SUMARIAL

¿Leyeron el “post” anterior? Supongo que sí y, si no, léanlo, por favor. Vean ahora la noticia publicada el 29 de abril de 2010: la utilización de un documento de la instrucción de un proceso penal en un debate parlamentario-autonómico. Acorto lo que apareció en la prensa, pero sin modificarlo:

“El portavoz del PSPV en las Cortes Valencianas, Ángel Luna, ha exhibido durante la sesión de control al presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, un informe de la Unidad de Auxilio Judicial (‘que no está bajo secreto de sumario y ha sido notificado a las partes’, ha aclarado), fechado el 16 de abril, realizado por los interventores del Estado, inspectores de Hacienda y funcionarios del Banco de España y remitido al Tribunal Superior de Justicia de Madrid en el que se denuncian adjudicaciones de la Generalitat a Orange Market y convalidación de facturas ‘ilegales’. ‘Se expone el manual de fraccionamiento de contratos de la Generalitat’, ha dicho el socialista."

“Luna ha arrancado el debate de este jueves preguntado al presidente si considera ‘aceptable’ que su gobierno fraccionara contratos para favorecer a las empresas vinculadas con el 'caso Gürtel' y ha denunciado repetidas veces la ‘obsesión’ del presidente valenciano por ‘no dar explicaciones y refugiarse en el ámbito judicial, en la opacidad, en el fraccionamiento y en la ficción’”.

“‘Cuando la justicia actúa, la ficción se desmorona’, ha dicho Luna antes de esgrimir desde la tribuna el informe que ‘analiza 85 operaciones de la Generalitat bajo su mandato’ y que implica a la presidencia, la vicepresidencia, hasta siete consellerias y 17 órganos gestores en ‘más de 50 operaciones en las que se ha vulnerado la ley’”.

“El portavoz socialista ha denunciando que se han fraccionado contratos, que se han adjudicado contratos de forma directa que excedían el límite legal, que hay facturas que incumplen el objeto de contrato, que se debería haber prohibido adjudicar a Orange Market desde el primero contrato o que había facturas en las que hay duplicidad en el pago de servicios.”

“El síndic socialista ha responsabilizado directamente a Francisco Camps porque el informe asegura que la convalidación de los contratos la debería hacer el ‘superior jerárquico’.”

El “informe”, con tantos e importantes e inconcretos autores, no se limita a relatar hechos, sino que supone interpretaciones contables y jurídicas. En todo caso, si lo que dice el informe fuese cierto (puede serlo por completo, sólo en parte o no serlo en absoluto: habría que conocer y valorar las pruebas en que se apoya) estaría muy feo, desde luego, por parte de Camps & Co. No descarto que, en todo o en parte, el “informe”, tal como lo presenta el Sr. Luna, se venga abajo al ser analizado por los imputados. Y tampoco es descartable que el informe contenga verdades (sobre los hechos) y aciertos (en su valoración jurídica, ligada a la contable). Serán los jueces, tras la posible contradicción entre acusadores y acusados, quienes en definitiva atribuyan valor al papel exhibido por el Sr. Luna. Por el momento, un espectador crítico de las informaciones periodísticas haría bien, por elemental prudencia y por equidad (no se debe juzgar sin escuchar las dos versiones), permanecer en la duda.

Hay, sin embargo, dos cosas nada dudosas. La primera es que el Sr. Luna padece una ignorancia sobre el “secreto del sumario” que, dada su relevante condición política, no cabe excusar. Frente a su “aclaración” (según la prensa), hay que decir que el “informe” está en el ámbito del “secreto del sumario”. El Sr. Luna ha podido conocerlo legítimamente, puesto que el PSPV (“Partido Socialista del País Valenciano”, sucursal del PSOE: aclaremos para los lectores no españoles) es parte en el proceso del “caso Gürtel”. Pero lo que no es legítimo es que el Sr. Luna esgrima ese "informe" fuera del proceso. Cuando lo exhibió en las Cortes Valencianas, violó el secreto del sumario establecido en el art. 301 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

No es dudoso, en segundo lugar, que estamos ante un caso en que no se ha producido reacción alguna ante tan clara violación del “secreto del sumario” siendo perfectamente conocido el responsable de esa violación. No se ha hecho nada por parte del Ministerio Fiscal ni del entonces Juez instructor. Y, en este caso, que sepamos, tampoco los perjudicados han actuado, muy probablemente para no dar la impresión de que, al denunciar la violación del secreto, daban por bueno lo indebidamente revelado. En esa tesitura se encuentran con frecuencia las personas que son víctimas de la infracción del art. 301 LECrim. Es explicable su pasividad, pero no lo es en modo alguno, en cambio, la de la Fiscalía y la autoridad judicial. El Ministerio Fiscal es, constitucional y legalmente, un principalísimo guardián de la legalidad. El Juez Instructor es la primera autoridad llamada a hacer respetar el secreto de la instrucción. Juzguen Vds. mismos si han cumplido su deber. Juzguen si no se acumulan los motivos para desconfiar de estos Fiscales especiales.

He escrito más arriba que los autores del informe son “inconcretos”, porque, como ya vimos en el “post” anterior, la “Unidad de Auxilio Judicial” no existe orgánicamente en la Intervención General de la Administración del Estado” y la “Agencia Tributaria”, en cuyo organigrama sí figura una “Unidad de Apoyo a la Fiscalía Especial” (la “anti-corrupción”), ha afirmado no haber elaborado, en cuanto tal, ningún “informe”. Del Banco de España no se habla en el Auto del Magistrado Pedreira, de 25 de mayo de 2010. Los redactores del “informe” quizá sean lo que decía el Sr. Luna según la noticia, pero no lo sabemos. Lo que sabemos a ciencia cierta es que se difunde ilegalmente un resumen de un informe de autores no determinados y, muy probablemente, según la praxis, movilizados por la UDEF (la “Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal”, incardinada en la Dirección General de la Policía, Ministerio del Interior, como también dijimos en el “post” anterior).

Puede ser que el Sr. Camps & Co. hayan ejercido sus cargos sin respetar las disposiciones legales, sino vulnerándolas dolosamente. Pero en un Estado de Derecho, como constitucionalmente es España, las sospechas contra el Sr. Camps & Co., por intensas que sean, no justifican que los poderes públicos tampoco respeten la ley, sino que la vulneren abierta e innegablemente. Eso, deploro tener que decirlo, al menos les iguala con los “presuntos” a los que persiguen. Y cuando el comportamiento de unidades de policía, de fiscales y de jueces instructores, que debiera ser habitualmente legal, es con demasiada frecuencia ilegal, esos protagonistas de la persecución de la criminalidad nos fuerzan a sospechar habitualmente de ellos. Que haya delincuentes es normal. Que no respeten la ley quienes han de perseguir a los delincuentes es anormal (aunque sea habitual) y es también algo de aterradora gravedad.

viernes, 28 de mayo de 2010

“GÜRTEL-VALENCIA”: UNA CERTEZA EN MEDIO DE LAS DUDAS: LA FISCALÍA "ANTI-C" NO ES DE FIAR


TAMBIÉN CAMPS TIENE DERECHO A UN PROCESO CON TODAS LAS GARANTÍAS


     Aclaración muy necesaria sobre el “secreto del sumario”

Cuando llega a la Justicia el conocimiento de un hecho de apariencia delictiva, se debe iniciar una investigación bajo la dirección de un Juez instructor: comienza un proceso penal. La investigación puede terminar, antes o después, sea de manera definitiva (porque los hechos se revelan falsos o porque se entiende que no constituirían delito) (archivo definitivo, “sobreseimiento libre”), sea de manera provisional: se ha investigado cuanto ha sido posible y, sin embargo, no cabe acusar a nadie (sobreseimiento provisional). Pero la investigación puede también confirmar la primera noticia de aquel hecho (“notitia criminis”) y discurrir desde la probabilidad simple a la probabilidad cualificada o alta, que incluya una identificación del protagonista o protagonistas de la conducta que inicialmente parecía delictiva. En estos últimos casos, cabe acusar con fundamento a una o varias personas como responsables de los hechos, cuyo “aspecto delictivo” se ha confirmado. Y comienza una fase del proceso penal, que se denomina “de juicio oral”. El Juez instructor ya no tiene nada que hacer y se desarrolla una audiencia, de una o varias sesiones, con partes acusadas y partes acusadoras, ante uno o varios Jueces, distintos del que dirigió la investigación (el Juez instructor) (e incluso de los que, sin dirigirla, hubiesen intervenido en ella con tal intensidad que sería natural haberse hecho una idea sobre los hechos delictivos y sus responsables). El Juez o los tres o cinco Magistrados desprovistos de prevenciones son los llamados a dictar sentencia después de presenciar las pruebas y oir a las partes.

Tras esta elementalidad, es necesario destruir un error muy extendido sobre eso tan nombrado: el “secreto del sumario”. El denominado “secreto del sumario, que rige en los procesos penales de los países civilizados, consiste en que todo cuanto se investiga y se hace constar en la fase de investigación o “instrucción” a que me he referido (llámese legalmente “sumario”, “diligencias previas” o de cualquier otra forma) es secreto, en el sentido de que no debe trascender al público, aunque sí lo deben conocer los imputados y las partes acusadoras. En el “público” está comprendida cualquier persona que no sea parte en el proceso penal de que se trate. Quien revela datos del “sumario” a terceros, a personas que no son parte, siempre infringe un deber y puede incurrir en delito de revelación de secretos. Pues bien: para el público, el “sumario” es siempre secreto (así lo dispone sin discusión el art. 301 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal).

Se comete un grave error, por ignorancia jurídica o por ganas de confundir, al afirmar que “se ha levantado el secreto del sumario” como si la investigación en su conjunto o algunos de sus elementos (datos, actividades realizadas o pendientes, etc.) se hubiesen convertido en algo de dominio público o de público conocimiento. Lo que legalmente puede suceder, conforme al art. 302 de la misma LECrim, es que el Juez instructor acuerde lo que podríamos llamar un secreto del sumario especial o reforzado, de modo que, durante cierto tiempo, prorrogable, la investigación y sus resultados sólo sean conocidos por el Juez y el Fiscal y no sean conocidos por el sospechoso o imputado (si ya lo hay) ni por su abogado ni por los posibles acusadores particulares. Sólo este secreto especial o reforzado del sumario puede y debe ser “levantado” en algún momento, de forma que el imputado o imputados y los acusadores particulares conozcan lo que se ha investigado y sus resultados. Pero, para las restantes personas, para el público, el sumario seguirá siendo secreto.

Diversas razones justifican el secreto de la investigación subsiguiente al conocimiento de hechos de apariencia delictiva. Por una parte, resulta necesario para el buen fin del proceso penal, que es la represión jurídica de la delincuencia, aunque esa represión deba llevarse a cabo con garantías y respeto de ciertos derechos. Se entiende que, de un lado, no tiene sentido “radiar”, “televisar” o informar puntualmente al delincuente de lo que se ha decidido hacer o se está haciendo para descubrirle y detenerle. Y, por otro lado, el proceso puede y debe desarrollarse sin difamaciones innecesarias y, por tanto, injustas. Con frecuencia hay sospechas, incluso fuertes, que después se disipan, pero que, de hacerse públicas, pueden causar y causan, de hecho, gravísimos daños, muy difíciles de reparar, porque nunca la desaparición de las sospechas alcanza a todos cuantos conocieron la condición de “presunto” delincuente del sospechoso. De ahí que el Derecho exija, para que sea públicamente conocida la incriminación de alguien, que un juez independiente aprecie la existencia de “indicios racionales de criminalidad”. Sólo cuando existen, conforme al exigente e imparcial criterio de un juez, unos indicios tales que fundamentan acusar, puede y debe conocerse la identidad del presunto delincuente, que, paradójicamente, aún “goza” de la “presunción de inocencia”, únicamente destruible por la sentencia condenatoria. Esos mismos indicios son los únicos que, además de otros requisitos, pueden justificar la prisión provisional, que también se hace pública.

     La Fiscalía que no juega limpio y el secreto del sumario reventado.

Llevo muchos años afirmando de palabra y por escrito que la violación del secreto del sumario es uno de los grandes escándalos de nuestra Justicia penal. No han faltado procesos judiciales, con paralelos juicios mediáticos condenatorios facilitados por la violación casi constante del secreto del sumario, que han terminado con sentencias absolutorias para todos los imputados. Así, p. ej., que recuerde sin esfuerzo, el llamado “caso del lino” o el que se siguió hace años contra conocidos empresarios y dirigentes de Tele5. Siendo la violación del secreto del sumario tan frecuente y grave, queda casi siempre impune, porque no se logra identificar al responsable o porque, aunque se sepa quién ha sido, nadie se atreve a acusar. En algún caso, personalmente no he tenido duda de que era desde el Ministerio Fiscal desde donde se habían facilitado a algunos “medios” unas peticiones fiscales de investigación sobre ciertas empresas, incluso antes de que esas peticiones llegasen al Juzgado verdaderamente destinatario. Esas meras peticiones de investigación causaron una situación kafkiana: por un lado, a las empresas no se les permitía por el Juzgado ninguna actuación, porque formalmente no tenían aún nada que ver con el proceso, aunque toda la prensa hablase del caso y, por otro lado, la divulgación de las intenciones de la Fiscalía -nunca supe si eran serias- les causaban enormes perjuicios: estaban en trance de culminar operaciones de mucha importancia en mercados extranjeros o incluso preparándose para salir a Bolsa.

Pueden Vds. pensar en el daño que a alguien completamente inocente le puede causar, por difamación judicial plenamente ilícita, delictiva, verse como “presunto” en los papeles, aunque quince días después se reconozca que la sospecha ha desaparecido, un reconocimiento que, lamentablemente, no está previsto que conste en una resolución judicial. Y, sobre todo, conviene que piensen en el enorme poder de que dispone, no tanto un particular que denuncia o se querella sin fundamento (que tiene poder), sino el Ministerio Fiscal cuando “filtra” papeles y nada digamos cuando mantiene acusaciones, meses y meses, sin hacer absolutamente nada. O, por decirlo mejor, no para nada sino para imponer, sin juicio ni posible contradicción, la llamada “pena de banquillo”. Hace poco decía que el Ministerio Fiscal, por culpa de Fiscales Generales y de Fiscales Especiales (me refiero a la Fiscalía Anti-corrupción) desprovistos de escrúpulos y deplorablemente impunes, constituye, con sus persecuciones selectivas, un formidable obstáculo para ir luchando contra la corrupción política y económica. Ninguna reforma de nuestro proceso y de nuestro Derecho penal es más urgente que la que permita encausar a los fiscales que no actúan cuando deben o actúan cuando no deben, a sabiendas de que, tras el juicio, los acusados serán absueltos. O a sabiendas de que, tras ordenar detener y esposar, ante las cámaras, a Presidentes Autonómicos y Alcaldes (en momento preelectorales), se iban a encontrar y se encontraron con que la autoridad judicial les exoneró inmediatamente. Esa reforma legal –ningún poder sin mecanismos para exigir responsabilidad- es algo por lo que clamo desde hace años, no sólo de palabra, sino en escritos firmados y publicados. Los políticos dominantes siguen mirando para otro lado y, al contrario, aún pretenden incrementar el poder de los fiscales y han convertido ya a bastantes de ellos en “chekistas” con el proceso como instrumento de tortura. Hay muchos fiscales honrados y decentes, pero no en ciertos núcleos ni movilizables, como otros, para las actuaciones a que me refiero.

      El descaro de unas Fiscales

Viene todo esto a cuento, no sólo porque constituye un problema persistente y muy grave, que desfigura y tergiversa el Estado de Derecho, sino también porque, no siendo yo nada simpatizante del “President” de la Generalidad Valenciana, Sr. Camps, considero penosa e injusta la penúltima desvergüenza de las fiscales del “caso Gürtel”, que, al remitir al Tribunal valenciano el fruto de las escuchas telefónicas ilegalmente acordadas en su día por el Sr. Garzón, omiten una conversación de un imputado en prisión provisional con su abogado, que podría ser favorable a Camps. Este abogado, hasta no hace mucho fiscal, se ha atrevido a querellarse contra estas funcionarias de inmensas tragaderas morales y jurídicamente desenfrenadas.

     El singular auto de Pedreira con “nuevos delitos”, por lo que se inhibe en el Instructor de Valencia.

Pero ha habido una última trapacería procesal, también inicua y que ningún imputado merece. Me refiero al Auto, de 25 de mayo de 2010, del Magistrado Antonio Pedreira, otrora mi buen amigo, desde hace meses en funciones de Juez-Instructor de la rama “Gürtel-Madrid”. Si no se fian de mí o quieren empaparse a fondo, lean ese Auto tal cual, en letra y forma, mediante este link:


Pero yo les resumo esta resolución, de 20 páginas, diciendo que, desde la mitad de la página 1 a la mitad de la página 17 (en la que terminan los “Antecedentes de hecho”), el Auto -modelo de utilización descuidada del “copia y pega”, porque aparecen media docena de distintos tipos de letra: destacándose el clásico de vieja máquina de escribir tipo Underwood como el propio del Instructor Pedreira- es una reproducción de un escrito de la Fiscalía (la misma de las Fiscales querelladas a que me he referido). Los “Fundamentos Jurídicos” ocupan dos páginas y media, consumidas en su mayor parte en otro “copia y pega” de Sentencia del Tribunal Supremo, que ocupa la mitad de la pág. 17, la pág. 18 y la mitad de la página 19. Lo original del buen Pedreira, es, simplemente, esto:

TERCERO.- El Magistrado Instructor hace suya la argumentación jurídica del Informe del Ministerio Fiscal, de fecha 18 de mayo de 2010, resultando procedente al (tachadas y, a mano, “la”) inhibición parcial que se pide.” Y, en párrafo aparte, de 12 líneas y media, se concreta formulariamente que el Magistrado Pedreira se inhibe a favor del Magistrado Flors, Instructor en el Tribunal Superior de Justicia de Valencia de las diligencias previas 2/09. Las diligencias sobre los trajes, para entendernos.

      Incógnitas sobre la instrucción de Pedreira

Se debe comprender que, como es notorio en los ambientes judiciales y otros jurídicos, la salud de D. Antonio Pedreira es delicada e incluso precaria y él sabe que lo lamento de corazón. Así, pues, si lo que dice la Fiscalía le convence, se entiende que se limite a copiarlo. Pero lo que no se entiende es que, después de copiarlo, diga que “hace suya la argumentación jurídica del Informe del Ministerio Fiscal”. Yo no lo entiendo porque, si Vds. leen las 16 páginas de copia de ese Informe, verán que contiene numerosísimas afirmaciones sobre hechos y unas cuantas argumentaciones jurídicas. ¿A qué “argumentación jurídica”, así en singular, se refiere el Magistrado Pedreira? Leo que se le ha pedido aclaración, probablemente para que afirme o niegue si hace suyos los tajantes juicios fácticos y jurídicos de la proba Fiscalía anti-corrupción, que anticipan una sentencia en el momento -lógica y legalmente muy inoportuno- de proponer que se investiguen en Valencia unos hechos, pues su enjuiciamiento incumbe al tribunal de Valencia, asistido por la Fiscalía de Valencia (vamos, digo yo).

Aunque se formulan algunas conjeturas, yo veo en el "informe" de la Fiscalía demasiadas afirmaciones categóricas ante las que sólo cabe el acto de fe o la duda. Muchas veces, las afirmaciones dicen estar basadas en otros papeles, pero como no se dispone de ellos, se mantiene la alternativa, de la que rechazo la pura fe, por impropia del ámbito procesal. No digo que los Fiscales mientan o yerren de cabo a rabo. Lo que digo es que su "informe" sólo convence si se cree, en sentido propio, todo lo que dicen. Y los papeles procesales no deben orientarse a estimular la fe, sino el convencimiento razonable. Añadiré, sinceramente, algo más: para mí sería contrario a una larga e importante experiencia, sería insensato, que unos escritos como ése, de la Fiscalía anti-corrupción, me inspirasen confianza. A lo largo de años, esos fiscales (y algunos otros) me han dado sobrados motivos para desconfiar.

En realidad, el fundamento de inhibirse es el convencimiento de que aparecen como probables hechos de apariencia delictiva que habrían protagonizado personas aforadas al Tribunal Valenciano (¿han visto, has visto, querido Antonio Pedreira, lo poco que se tarda en decirlo con cierta precisión?). De las numerosísimas afirmaciones sobre hechos efectuadas por el Ministerio Fiscal, muchas, muchísimas, se basan, a su vez, en lo afirmado por entidades en siglas: AEAT (“informe de la unidad de auxilio judicial de la AEAT”), que resulta ser la “Agencia Estatal de Administración Tributaria”, vulgo “Agencia Tributaria”. Aparece después la UDEF, que resulta ser la “Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal”, incardinada en la Dirección General de la Policía, Ministerio del Interior, a la que se cita por un informe de 31 de julio de 2009. Y llegamos luego a la “unidad de auxilio judicial de Ia IGAE” (“Intervención General de la Administración del Estado”).

La Agencia Tributaria ha aclarado, en la tarde del 27 de mayo de 2010, que no ha llevado a cabo como tal ningún informe, sino proporcionado un perito para trabajar según las instrucciones del Juez. Dado que la IGAE carece, en su esquema organizativo, de una “Unidad de auxilio judicial”, además de que no interviene las cuentas de las Comunidades Autónomas, es de suponer que esa “unidad de auxilio judicial” habrá consistido en una o varias personas, funcionarios a los que el Juez pudiese hacer un encargo, quizás policías en funciones de “policía judicial”. Por tanto, es altamente probable que los que se presentan como documentos de instituciones imponentes como la Agencia Tributaria o la Intervención General del Estado sean documentos firmados por Perengano o Menengana, que han mirado archivos y papeles en las dos instituciones citadas. Las piezas incriminatorias están, pues, en las antípodas de haber sido concretadas e identificadas con mediana precisión. (Comparen el Auto de Pedreira con el de Flors, para que vean lo que es concretar bien los indicios y sus fuentes). No estoy descartando por completo que los mentados papeles de las "unidades de auxilio judicial" digan verdades. Lo que afirmo es que, por una larga experiencia, no me inspiran confianza los escritos anónimos y éstos, para el lector del Auto, son anónimos.

Pero, a todas éstas y volviendo al asunto principal de este "post", ¿era necesario hacer público el Auto de inhibición? En absoluto: podía y debería haberse dado noticia solamente de la decisión de inhibirse. Porque el transcrito relato de la Fiscalía -en el que no faltan, por lo demás, unas cuantas referencias a comprobaciones pendientes- está dando a conocer la actividad investigadora, propia del sumario y, por tanto, secreta. Así aumenta una indebida e ilícita “diffamatio iudicialis” contra Camps & Co., pero también se les facilita información que puede favorecerles y, desde luego, dificultar lo que la Fiscalía anti-corrupción y Pedreira consideran que legalmente le compete al Magistrado-Juez Flors.

En definitiva, de nuevo juego sucio. De nuevo la ley del embudo. Y, para mí, un misterio adicional, que me parece oportuno compartir. ¿Quién ayuda a D. Antonio Pedreira, hombre cordial y afectuoso, pero de salud y fuerzas físicas tan quebrantadas? No soy el primero en hacerse esta pregunta. El Consejo General del Poder Judicial debería responder. O, mejor aún, debería actuar para que en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid no estuviese resolviendo un Magistrado en condiciones y con ayudas tales que todo pueda saltar por los aires cualquier día.

martes, 25 de mayo de 2010

EL “AJUSTE” ESPAÑOL NO CONVENCE NI CONVIENE…A LOS ESPAÑOLES


¿”QUIEN BIEN TE QUIERE TE HARÁ LLORAR”? ¿O ES, MÁS BIEN, “QUIEN TE DESEA TE DEVALUARÁ PARA COMPRARTE”?



[Dicen los expertos que cada “post” se debe limitar a una sola idea con un único objetivo. Es una regla bloguera explicable para lectores renuentes, pero, además de dejar insatisfechos a los lectores más entusiastas (que algunos quedan), presenta el inconveniente de obligar a trocear panoramas, con lo que dejan de ser panoramas. Y como los panoramas existen, prescindir de las vistas panorámicas es pésimo para el conocimiento del paisaje, es decir, para la información y la opinión sobre la realidad. Obliga a mirarla únicamente, si no por un microscopio, como máximo por un canuto. Algo muy desaconsejado y muy nocivo, en todos los ámbitos.]


Ya ha sido publicado el Decreto-Ley 8/2010, de 20 de mayo, “por el que se adoptan medidas extraordinarias para la reducción del déficit público”: lo tienen en el Boletín Oficial del Estado del día 24 de mayo de 2010. Son 59 páginas bien apretadas. Si determinar cómo esas medidas van a afectar a cada uno es muy laborioso y poco seguro, muchísimo más resulta calcular las dimensiones totales del “ajuste” o “recorte”.

Este “post” no se propone tal proeza. Lo que pretendo hoy es a) insistir en las distintas causas del “ajuste” o “recorte” y en señalar a los responsables; b) reiterar las finalidades indiscutibles y discutibles del “ajuste” o “recorte” y mi impresión de que se engañan y nos engañan en cuanto a los efectos de esas “medidas extraordinarias”; y c) alertar más claramente que en otras ocasiones de lo que se nos viene encima.

De entrada hay que decir que no es discutible la especial gravedad y el enorme tamaño de los errores económicos cometidos por el “Gobierno de España” del Sr. Zapatero. En dos años España pasó de un superávit presupuestario del 2,2% a un déficit de 11,4 puntos del PIB. Lo más llamativo no es el porcentaje sobre el PIB, sino la magnitud total y la velocidad de crecimiento: 313.000 millones de euros en los años 2008 y 2009. Y lo más grave son los datos que revelan nuestra actual incapacidad de hacer frente al endeudamiento.

Dijo Zapatero: «Ni cambio ni bandazo; respondemos a las circunstancias, gobernando con responsabilidad, pensando en el futuro de España y no en el futuro de ninguna convocatoria electoral». Además de que lo último es una mentira, revelada por los hechos, “las circunstancias” son, en esa frase, una denominación que rezuma más autoindulgencia desvergonzada que petróleo sigue manando de la destruida plataforma de BP frente a las costas de Lousiana. “Circunstancias” son un terremoto desolador, como el de Haití o el de Chile, varios años seguidos de pésimas cosechas o un volcán que arrasa. Si Zapatero fuese en realidad una diezmilésima parte de lo aficionado a la transparencia que se ha jactado de ser, tendría que haber dicho a su “Gobierno” y al ala más “social” del PSOE: “Cambio y bandazo, por supuesto, pero necesarios o forzados por mis/nuestros derroches, al gastar, no sólo más de lo que tenía el “Reino de España”, sino mucho más de lo que podíamos devolver”. Y tendríamos que precisar: han sido “gastos gastos”, no inversiones (gasto, no inversión, ha sido el todavía reciente Plan E).

Puesto a ser medianamente completo en una explicación sincera a su “Gobierno” y al PSOE (es una mera hipótesis académica, claro), Zapatero hubiera debido añadir: “además de 4 millones de parados y PIB decreciente, nos hemos ido endeudando en tal cuantía y de tal modo –ambos factores juntos- que la alarma ha llegado a ser mundial y de máxima entidad. Y ante esa alarma, o cambiaba y recortaba o ajustaba muy fuertemente o íbamos a la quiebra.” Y, efectivamente, eso es lo que ocurre cuando todos los acreedores pierden por completo y a la vez la confianza en su deudor. Nadie ayuda más a ese deudor, prometa lo que prometa y diga lo que diga.

Reconocida la gravedad de nuestra situación y reconocido el fundamento de que Obama llamase a Zapatero por indicación de Merkel, la cuestión es si el “recorte” o “ajuste”, además de frenar la pérdida total y planetaria de confianza, sirve para reflotar la empresa “Reino de España”. Porque está ya meridianamente claro que nuestra quiebra no les convenía a nuestros acreedores, no sólo porque se iban a dar de bruces con un deudor archi-insolvente, sino porque les arrastraría a ellos, en situaciones menos críticas que la nuestra, pero sumamente peliagudas. Y también es muy claro para el ciudadano común -como somos el autor y la mayoría de los lectores de este “blog”- que ni Wall Street ni la City londinense ni el FMI poseen legitimación para pedirnos sacrificios, después de la que ellos han organizado por acción y por omisión, con el adicional despiste supino de la FED estadounidense. ¿Es que de pronto se han vuelto sabios y prudentes quienes no se dieron cuenta de la gestación y desarrollo de la burbuja financiera y de la crisis mundial? ¿Es que, tras permitir la codicia (y/o participar en ella), se han convertido en campeones del altruismo y de la solidaridad?

Zapatero ha sido un excepcional pródigo y manirroto (no con lo suyo, sino con nuestro esfuerzo). De acuerdo. Pero, esos señores de fuera, si nos querían tanto, ¿fueron diligentes en decirle: “hasta aquí hemos llegado”? ¿Les importaba y les importa algo a nuestros actuales interventores que nos recuperemos algún día y cuanto antes mejor? ¿Van los “ajustes” y los “recortes” en la buena dirección? Me inclino, sintiéndolo mucho, por las respuestas negativas a todas esas preguntas.

De mis años de dedicación preferente como abogado guardo algunas lecciones sobre la vieja “suspensión de pagos”. Para que, después de solicitada y declarada, la suspensión de pagos se mantuviese, era el deudor-comerciante suspenso el que tenía que idear un plan de salvamento de su empresa, algo que resultase más aceptable para los interventores y los acreedores que la quiebra y la liquidación. No eran los acreedores los que le hacían un plan al deudor. Y las quiebras y liquidaciones sólo rendían buenos beneficios a quienes, en las subastas, se hacían con activos de la quebrada (si los había) que resultasen apetecibles, por la relación precio bajo-posible alta rentabilidad futura. Pero antes como ahora, quien se encuentra en situación de gran insolvencia, pero con buenos activos y buena cabeza, discurre él mismo lo que le puede permitir reflotar la empresa, convence a los interventores y se lo impone amablemente a sus acreedores, por su propio bien. El lector pensará, sin gran esfuerzo, en algún reciente ejemplo de gran empresa inmobiliaria que ha evitado la quiebra y la liquidación.

Yo tengo el temor de que estos vigilantes del sistema que han pateado a Zapatero en nuestros traseros, es decir, que han intervenido a Zapatero en nuestros sueldos, pensiones e inversiones en obras públicas, temo, digo, que estos vigilantes, que tienen acreditado no dominar el sistema, ni en su planteamiento de fondo ni en su mecánica cotidiana, sólo están salvando in extremis sus propios intereses políticos ligados a la situación económica de sus electores. Nuestros interventores no están interesados en la empresa que han intervenido, la empresa nuestra, cuyo futuro se les da una higa. Pero, probablemente, sí están flanqueados por tiburones que apetecen nuestros activos y que pueden inspirar a los vigilantes actuaciones favorables al interés de los escualos. Junto a gobernantes extranjeros en grandes apuros, debe haber quienes engañan y hay, sin duda, quienes se están dejando engañar.

Así las cosas, es una gran verdad, sin partidismo ni politiquería alguna, que nuestro principal problema consiste en que la presión internacional, basada en una profunda desconfianza hacia Zapatero, no le ha convertido ni le convertirá en una buena cabeza capaz de pensar seriamente en un plan coherente (muy difícil, pero no imposible) para reflotar el “Reino de España”. Este individuo que nos preside ni siquiera ha experimentado una conversión forzosa a una mínima sensatez, que le condujese, por ejemplo, a dejarse asesorar por gente sabia y desinteresada (que aún la hay en España). Por el contrario, sigue, erre que erre, con su ruinosa y antisocial “política social”. Por eso dice a sus menguadas huestes que no hay “ni cambio ni bandazo”. Y, más aún, por eso sólo ha aplazado chapuceramente una ya anunciada subida de impuestos -desde luego, a los que “realmente tienen más”: que estarán ilocalizables, no lo duden- subida sin otro desenlace que socializar la ruina y sin otro propósito que el partidista de aparentar que si bien no tiene otro remedio que fastidiarnos a todos, mucho más va a fastidiar a “los que realmente tienen más”. De ese modo, al parecer, mantendrá contentos a los más tontos izquierdistas de la piel del toro.

En vez de suprimir el cheque-bebé y congelar las pensiones, en vez de recortar sueldos a funcionarios comunes (no a los cargos de libre designación), Zapatero debería haberse fajado en la supresión de Ministerios y Ministros, Secretarios de Estado, Subsecretarios, Directores Generales y asesores, imponiendo recortes drásticos de la misma entidad en las Comunidades Autónomas. Centenares de subvenciones por miles de millones de euros sobran y ha sido obsceno que siguiesen concediéndose después del 12 de mayo de 2010. Hace meses que sugerí ajuste duro, pero si quieren más ideas de “recorte” y “ajuste”, lean esta tremenda diatriba de Roberto Centeno, un Catedrático de Economía muy polémico, con algunas propuestas muy discutibles (alguna me parece humanamente imposible), pero con datos, sin pelos en la lengua y con años de acierto en sus valoraciones:


Quiero terminar y he de hacerlo respondiendo a los puntos enunciados como ejes de este “post”. Comenzando por el último, es muy fácil, tan fácil como doloroso, prever que con este “ajuste” y con Zapatero, la situación del “Reino de España”, la situación de cada uno de nosotros, va a empeorar enseguida de modo difícilmente imaginable por su intensidad y sus dimensiones. La economía real española va a desplomarse (bajón del consumo interno y de la producción) con más cierres de pymes y más paro, que alcanzará esos cinco millones de personas que la Sra. Salgado descartó rotundamente pocos días atrás. Responsables principales: el aún Presidente del “Gobierno de España” y todos los que le han apoyado desde que, sin lugar a dudas, comenzó a desbarrar terrenos sólidos (fundamentos del Estado) y a convertirlos en ciénagas y arenas movedizas. Aquí hay que incluir a banqueros y grandes empresarios (presuntos; los pocos grandes empresarios reales son discretos). Archi-responsables: los que podrían lograr que se marchase de inmediato y nada hacen sino que, al contrario, aún jalean al Presidente inane, empecinado en sus bobadas, ninguna de ellas inofensiva. Beneficiarios de nuestro “ajuste”: 1º) Los países con problemas muy serios, que no se agravarán gracias a nosotros (aquí pongo, quizá sin orden preciso, pero no a tontas y a locas, desde Alemania y Francia hasta los EE.UU.); 2º) Los “inversores” que estén en condiciones de comprarnos en porciones y a buen precio.

Hace falta alguien capaz de ver el conjunto, de resolver por dónde empezar a partir el melón de un “ajuste” en el que se pueda basar la recuperación -forzosamente paulatina, pero recuperación- del “Reino de España”: alguien que no se atolondre y no improvise pero que tampoco dude demasiado y que no permita que otros nos lleven donde a ellos les conviene, confundiendo la urgencia objetiva con su prisa interesada.

Se me dirá que no ha nacido (o quizá si, pero no vive en España) ese “mirlo blanco”. O que no hay una persona en condiciones de ponerse rápidamente a esa labor. Si existe o no tal persona es, en verdad, cosa incierta. A mí, en cambio, no me parece improbable que haya, incluso en nuestra “clase política” o en sus aledaños, alguien o algunos capaces de entender lo que España necesita y de formar un equipo de personas que, en conjunto, reúnan cualidades similares a las de un gran estadista. Lo malo, pues, es que el PP no se ponga a esa labor, lastrado y encadenado como está a un liderazgo insuficiente con una guardia de corps dedicada a la menudencia política cotidiana. Y en el PSOE, aquí y allá, por libre, en privado, muchos entienden lo que ocurre y lo que necesitamos. Pero, lamentablemente, en conjunto siguen ovacionando a Zapatero. Eso es lo más trágico. La orquesta que tocaba mientras el Titanic se hundía era un conjunto de caballeros con un propósito muy claro de heroísmo. Es muy erróneo y muy injusto compararla con el servilismo crónico y la pobre catadura personal de quienes insisten en aplaudir a este necio bíblico que todavía ocupa la Moncloa.