miércoles, 18 de enero de 2012

GRAN PATINAJE DEL NUEVO MINISTRO DE JUSTICIA (y II)



NI FRANCESES NI ESPAÑOLES PADECEMOS DELIRIOS QUERULANTES COLECTIVOS

(O LA MURGA MENDAZ DE LA LITIGIOSIDAD EXPONENCIALMENTE CRECIENTE)



Un amable e ilustrado lector de este “blog” me ha hecho caer en la cuenta de que la Exposición de Motivos de la malhadada y mal denominada Ley 37/2011, de medidas de agilización procesal, que mejor debiera llamarse de reducción de la tutela judicial, se atreve a afirmar lo siguiente: “Los datos estadísticos más recientes sobre entrada de asuntos en nuestros tribunales acreditan que en los últimos tiempos se ha producido una subida exponencial de la litigiosidad. Así, el número de asuntos ingresados en todas las jurisdicciones durante el año 2009 ha tenido un crecimiento cercano al 33 % con relación al número de asuntos ingresados 10 años antes. En algunos órdenes jurisdiccionales el volumen de entrada ha sido especialmente intenso, como en el civil, que ha doblado la entrada de asuntos en esa misma década.” Ya sabemos, por “entradas” anteriores de este “post”, la falsedad de esas frases, en las que, además, el mendaz aumento en un solo año, el 2009, es situado a la par del incremento en una década, que no ha sido constante, sino interrumpido (el incremento existió únicamente hasta el 2008) y que no ha sido, por supuesto, exponencial (hagan el favor los redactores de papeles oficiales, cuando utilizan conceptos matemáticos, de no decir majaderías detectables incluso por los que hicimos Bachillerato de "Letras").

En todo caso y con independencia de mentir o hablar sin saber, ¡nuestros dirigentes están pesadísimos con lo de la litigiosidad en España! Estar dando la tabarra con el exceso de litigiosidad es como si nos riñeran cada dos por tres por el número excesivo de españolitos acatarrados o por el escaso número de españolitos que pasean. En países de ambiente tristón (poca luz, poco sol, mucha lluvia), a los políticos les puede preocupar el número de suicidios, pero no riñen a la gente por no estar más animada. No seré yo quien censure que nuestros dirigentes se preocupen por fenómenos preocupantes, pero cuando no hay preocupación por las causas de un fenómeno no hay preocupación verdadera, sino simple vagancia, que precede a la demagogia.

Si hay libertad para deambular, cada cual deambula o se queda quieto a su libre arbitrio. Unos sestean o se arriman a la mesa camilla y otros hacen footing, trekking, senderismo, puenting o siesting, según les brota. Pues si hay derecho a la tutela judicial efectiva y, por fortuna, los costes no son prohibitivos, los que quieren litigar, litigan  (de ordinario, porque necesitan esa tutela). Si en el pack del Estado dizque moderno está incluida la Administración de Justicia, los que consideran que la necesitan, acuden a los Juzgados y Tribunales. Del mismo modo que utilizamos la red viaria para circular o el sistema sanitario para recibir asistencia médica.

Que los representantes del Estado se estén quejando a todas horas del número de pleitos es como si a todas horas se quejasen del número de enfermos, del número de calvos, del número de paseantes o del número de sedentes. Cuando nuestros dirigentes vean situaciones extrañas, investiguen las causas, insisto, pero no hablen como si dieran por sentado que la gente pleitea por gusto morboso (son muy pocos los que así lo hacen). Si en los Juzgados y Tribunales regalasen una TV de 40 pulgadas Full-HD por cada demanda o por cada recurso, el Ministro de Justicia debería plantearse, desde luego, eliminar una tal campaña de estímulo de la litigiosidad. Pero esos regalitos no los hacen más que las entidades financieras si les llevas la nómina y si, además, tienen un “stock” de televisores atrasados de 26 pulgadas. Aquí ni siquiera hay bandejitas con caramelos en los Juzgados y Tribunales y, como ya dije en el “post” anterior, desde el 2002 no han dejado nuestros gobernantes de encarecer y desestimular la litigiosidad, con la que recaudan unos cuantos millones de euros (cifras completas inaccesibles). Así que, con la litigiosidad, señores gobernantes, menos llorar y más currar. La buena Justicia reduce los pleitos.  

Nunca se ha dicho que en España se litigue por vicio (en alguna región, antaño, podía darse, ya no). El “delirio querulante”, denominación tradicional y aún vigente de patologías psiquiátricas relacionadas con pleitos o querellas (hay obsesión, neurosis, paranoia, etc.) no es una enfermedad extendida en España. Y tampoco hay una manía querulante generalizada. Aquí impera, más bien, el conocimiento y la aceptación generales de  la maldición gitana (“pleitos tengas, y los ganes”) y se reconoce la sabiduría del dicho popular “más vale un mal arreglo que un buen pleito”.

En España, la Justicia, aunque su coste no sea disuasorio en grado superlativo (como lo es en países demasiado rendidamente admirados y demasiado imitados por nosotros), tampoco sale gratis, ni siquiera a los que puedan acogerse al llamado “derecho a la justicia gratuita”. A los españolitos litigantes -no a las Administraciones públicas demandadas ni al Estado cuando acusa- les puede salir por un congo emprender un pleito temerario o, lo que es peor aún, pleitear y perder, aunque las pretensiones no sean temerarias, porque si pierden, pagan las costas del contrario. De manera que, en todo caso, no descarten nuestros dirigentes que las estadísticas de asuntos judiciales estén infladas por algún motivo, Descarten, eso sí, que puedan ser los litigantes quienes las inflen.

FRANCIA Y ESPAÑA

Dicho todo lo anterior, vuelvo al breve discurso del nuevo Ministro de Justicia, el 3 de enero de 2012, transcrito parcialmente en el “post” anterior. No sé de dónde ha sacado el Sr. Ruiz Gallardón lo de los menos de seis millones de asuntos en Francia en el 2010 frente a los más de nueve millones en España el mismo año. Esto último es cierto, pero a mí no me salen esas cuentas francesas consultando los datos que ofrece el Institut National de la Statistique et des Études Économiques (INSEE), donde el cuadro de la “Activité judiciare en 2010” arrojaría una cifra de cerca de 14 millones de asuntos resueltos, sin contar la ejecución forzosa. Se dirá, quizá, que en esa cifra se incluyen 10 millones ciento cincuenta y tres mil novecientos y pico asuntos relativos a multas de tráfico. Es verdad: pero no soy yo quien los incluye en la actividad judicial en 2010, sino la República Francesa, quizá porque las multas pueden  ser recurridas y los recursos resueltos por lo que esa República considera un juez. En todo caso, ¿quiénes somos el Sr. Ruiz Gallardón y yo para discutir las cifras de “la France”? Sin esos asuntos judiciales pequeños en Francia, no es que los procedimientos judiciales no habrían superado los seis millones: es que no habrían llegado ni a cinco millones, siempre conforme al INSEE, que omite los datos de asuntos iniciados, que son los que realmente miden la litigiosidad. Si quieren, vean por Vds. mismos el cuadro:


 Hay, en Francia, sin embargo, otra fuente de estadística judicial más completa, que es la del Ministére de la Justice et des Libertés: Les chiffres clés de la Justice:


 Estas estadísticas sí tratan de los asuntos iniciados y no sólo de los resueltos. Las diferencias entre el sistema judicial español y el francés son numerosas e importantes, de modo que la comparación exacta de equivalencias plenas exigiría muchas matizaciones. Con todo, la estadística del Ministère de la Justice et des Libertés, tampoco arroja, ni de lejos, la brecha que enarbola el Sr. Ruiz Gallardón para presentar a España como un país en que litigamos por litigar, por fastidiar a los dirigentes políticos, a los Jueces y Magistrados y a los Secretarios y otros servidores públicos. Sin les amendes forfaitaires majorées, sin las multas, a mí me salen, para el 2010, 8.352.075 asuntos. (V. Anexo: con las cifras que sumo, hay algunos datos más, sobre asuntos terminados, que pongo entre corchetes). Puedo haber contado mal, pero el error, por fallo en equivalencias difíciles de establecer, sería mínimo y poco significativo.

Los franceses litigan menos que los españoles (¿o quizá tienen menos oportunidades de tutela jurisdiccional propiamente dicha?), pero como ejemplo de que no existe el “gap” trompeteado por el Sr. Ruiz Gallardón, hay unas cifras indiscutibles, las relativas a la Justicia civil. Los asuntos civiles nuevos, en Francia, en 2010 fueron 2.780.062. Los asuntos civiles nuevos, en España, ese mismo año, fueron 1.984.098.  Un 28’64 % menos en España que en Francia, siendo la población española un 38’47 por ciento inferior a la francesa, según las cifras redondas de 65 millones (Francia) y 46 millones (España). Habría, sí, un porcentaje de litigiosidad civil en España algo superior al de Francia, pero en absoluto tan tremendo como el afirmado por el Sr. Ruiz Gallardón. Por cierto que en la resolución de los asuntos civiles estaríamos muy a la par: en Francia resolvieron en 2010 2.673.131 asuntos (entraron, recuerdo, 2.780.062) y en España 1.901.040 (entraron 1.984.098).

Pero conviene comparar otros datos. Sólo dos: los “recursos humanos” y los dineros. Veamos, primero, los “efectivos” humanos totales de la Justicia en Francia y España.

Francia 2010: Effectifs budgétaires 2010 en équivalent temps plein: 73.594 Agents

España 2010: 56.188 [total, según plantillas, de Jueces y Magistrados (4.984), Fiscales (2.307), Secretarios (4.115), Médicos forenses (1.035), Cuerpo Gestión Procesal (13.715), Cuerpo de Tramitación procesal (20.842),  Cuerpo de Auxilio Judicial (9.190). Es un 76’34 % del personal francés, cuando la población española es sólo un 61’53 % de la francesa, de manera que cada 100.000 españoles tocamos a más servidores de la Justicia que cada 100.000 franceses. Con todo, el plus francés absoluto del 22’66 % no es desdeñable, sobre todo cuando de economías de escala se trata.

[Los datos sobre España se obtienen de las Memorias anuales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y de otros documentos del mismo CGPJ:



Por último, comparemos los recursos económicos dedicados por España y Francia a la Justicia:

ESPAÑA:

Presupuesto total nacional 2008: 3.411.588.887 € (incluyendo CGPJ y Ministerio). De ese total, la aportación total de las Comunidades Autónomas a los Juzgados y Tribunales fue de 1.943.680.437 €

Presupuesto total nacional 2009: 3.558.073.830 € (incluyendo CGPJ y Ministerio. Aportación de las CC.AA.: 2.005.637.900 €.
Presupuesto total nacional 2010: 3.867.828.013 (incluyendo CGPJ y Ministerio). Aportación de las CC.AA.: 2.159.843.103

Curiosísimamente, en un documento del mismo organismo (el CGPJ) del que proceden los demás datos, documento que consiste en una presentación resumida en power point del documento “La Justicia, dato a dato. 2010”, no en la versión extensa del documento del mismo título, se ofrece la cifra total de 4.056.870.049 euros. Lógicamente, nos fiaremos de la versión oficial.

Presupuesto total nacional 2011: no hay cifras disponibles.


FRANCIA:

Presupuesto 2008: 6.497.010.000 €

Presupuesto 2009: 6.632.130.000 €

Presupuesto 2010: 6.840.000.000 €

Presupuesto 2011: 7.140.000.000

Las diferencias son elocuentes a simple vista. Pero si comparamos los presupuestos del año 2009, veremos que el presupuesto para Justicia en España es un 56’54% del de Francia o, dicho de otro modo, un 44’46 % inferior al de Francia, siendo la población española, como ya hemos dicho, sólo un 38’47 % inferior a la francesa. Francia, en términos absolutos y en términos relativos, dedica más dinero a su Justicia que España a la suya.

O sea, que a lo dicho: a no llorar ni quejarse más de la litigiosidad y a afrontarla mejor. Porque en todo litigio de cualquier tipo -no sólo en los penales y en los de familia- hay vidas humanas en juego. Y eso es más claro y más importante que una “competitividad” difícil de definir y, de hecho, no definida.



ANEXO


LA JUSTICE CIVILE

Affaires nouvelles en 2010:   2.780. 062
[Affaires terminées en 2010:  2. 673. 131]

LA JUSTICE PENALE

Activité des parquets en 2010:
Procès-verbaux reçus 4.966.994
dont auteur inconnu 2 870 645
[Affaires traitées 4 502 364]

[Décisions rendues en 2010 par les juridictions pénales [hors amendes forfaitaires majorées]: 1.173 242]

Activité des juges d’instruction en 2010
Affaires nouvelles: 18 819

LA JUSTICE DES MINEURS

Mineurs en danger en 2010
Activité des juges des enfants 2010
Mineurs en danger dont le juge des enfants a été saisi: 101.041

Mineurs délinquants en 2010
Activité des parquets concernant les mineurs
Affaires traitées: 173.000

 LA JUSTICE ADMINISTRATIVE

Activité des juridictions administratives en 2010
Conseil d’État: 9.374
Cours administratives d’appel: 27.408
Tribunaux administratifs: 175. 377

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Profesor de la Oliva:

si la litigiosidad en España ha disminuido los ultimos años como muy bien ha contado

¿porque duran más los procesos que antes?
¿no tendría que ser al contrario o al menos igual que antes?


Saludos
Manuel Rodriguez

Andrés de la Oliva Santos dijo...

Los procesos duran más, me parece, a causa del desorden interno de los órganos jurisdiccionales. He hablado de eso a propósito del "colapso en los juzgados" y de la NOJ, la Nueva Oficina Judicial.
Pinche en las etiquetas correspondientes y encontrará bastante material. Saludos.

Anónimo dijo...

Tomo buena nota y me pasare por esas entradas para leerlas

Le felicito nuevamente por el blog y muchas gracias por su respuesta

Manuel Rodriguez

José Ignacio Martínez Pallarés dijo...

La duración de los procesos es más larga ahora, entre otras razones, creo, porque la litigiosidad ha disminuido en los últimos años, pero tuvo un repunte muy importante en 2007/2008/2009, que los órganos judiciales fueron incapaces de digerir y las consecuencias se sufrieron y se siguen sufriendo durante los siguientes años, con señalamientos de audiencia y vista a un año, o más. La implantación de la NOJ en ese periodo tampoco ayudó.

buenobueno dijo...

No se pueden comparar los presupuestos en Justicia entre Francia y España y sacar conclusiones. Por ejemplo, gran parte del presupuesto del ministerio de justicia francés va dedicado a la política penitenciaria (establecimientos y funcionarios) mientras en España esto pertenece al presupuesto del ministerio de Interior.

Andrés de la Oliva Santos dijo...

Sí, "buenobueno", tiene Vd. razón en ese punto, pero, la diferencia presupuestaria es aún enorme. Ya advertí que eran necesarias muchas matizaciones. Con todo, los datos que ofrecí -en especial los de litigiosidad- me parecen contundentes para desautorizar al Sr. Ruiz Gallardón. Hay que tener en cuenta que, aunque nuestro sistema penitenciario no sea maravilloso, la situación penitenciaria francesa es deplorable. V. LE MONDE de 7 de diciembre de 2012.

Guillermo dijo...

Interesante post, al que llego desde el blog hayderecho.

Las comparaciones son muy interesantes, pero yo iría a un punto aún anterior: si el ministro cree que hay una litigiosidad excesiva es porque puede afirmar cuál es la litigiosidad óptima. Estoy seguro que todos los estudiosos de la economía del derecho están deseando escuchar a este premio Nobel en potencia.