UN CUASI-CIERRE
DE “POR DERECHO”: COMIENZO UNA SEGUNDA ÉPOCA
LA TIRANÍA DE LA
DEMOCRACIA FALSIFICADA SE HACE MÁS FUERTE
PROPONGO DOS REFORMAS SERIAS, INSPIRADO POR RUIZ GALLARDÓN
Escribir para mi
personalísimo desahogo no me va. Y no puedo seguir escribiendo aquí con arreglo
a lo que me dicta la cabeza. Sirve únicamente para el consuelo de unos cuantos
lectores que agradecen ver, negro sobre blanco, lo que ellos mismos piensan. Y
aunque sé muy bien cuánto puede reconfortar esa coincidencia, porque yo la
experimento también al leer lo que otros escriben, procurar ese consuelo a
ciertos semejantes -y lo vengo diciendo desde hace muchos años: prójimos, muchos; semejantes, muy pocos-
tiene un coste muy alto. Sin pretender ordenar los diversos conceptos de ese
coste, está, ante todo, la dificultad, cada día mayor, de elegir asuntos
variados, decidir enfoques y escribir
con cuidado en la forma y en el fondo, para no repetirse demasiado, no
exagerar, no incrementar la honda decepción que nos empapa a tantos y no
reiterar las negras descripciones de la actualidad que tanto abundan, muchas
veces con sobrados motivos y razones. Y está también la sensación de que hay
algunos que leen este blog y no es
que pasen de lo que leen, no es que
les resbale, sino que encuentran en los “post” una eficaz inspiración -sensu contrario, me parece- para hacer
más daño, para cometer más disparates y para perpetrar más y mayores maldades.
Como uno tiene otras ocupaciones laborales -y, por supuesto, otras
posibilidades de distracción-, la existencia del blog y el convencimiento de
que hay que mantenerlo actualizado casi semanalmente, resulta que se convierte
en una carga nada liviana, añadida a otras que, muchísimo más gravosas, precisamente
empujan en la dirección contraria a mantener ésta de POR DERECHO como hasta ahora.
Así que, entre unas
cosas y otras, llevo bastante más de un mes, no en la tentación de cerrar este
“blog” -la tentación es mucho más antigua-, sino en la consideración de mi
necesidad de cerrarlo de inmediato o, al menos, de cambiar notablemente su
actual “perfil”. En los momentos de mayor disgusto, he frenado esa
consideración. Desde hace varias semanas, con tranquilidad, he ido sopesando la
decisión. Y, con una enorme gratitud a los seguidores, los visibles y los menos
visibles, éste es el último post de la primera etapa, que comenzó a finales de
mayo de 2009 . No clausuraré formalmente POR
DERECHO, no sea que suceda algo muy especial, que me obligue moralmente,
con mucha fuerza, a escribir de nuevo. Pero este “post” o esta “entrada” es una
despedida, en el sentido de anunciar
que, a partir de ahora, no deben esperar encontrar con cierta frecuencia (casi
semanal) nuevos textos en POR DERECHO. Sólo aparecerán, repito, si sucede
algo muy grande, bueno o malo, que ahora no imagino ni preveo.
Y como hemos comenzado
un nuevo año, me despediré escribiendo cómo veo el panorama. No se trata sólo
de que me parezca que no exageré nada el 22 de diciembre pasado, sino de que
las no muchas noticias de este 2013 indican que el rumbo general sigue y aún
con más firmeza (o dureza, más bien) sin posibilidades reales de que desde la
sociedad civil obliguemos a cambiarlo.
Dos pequeñas muestras
del firme rumbo, ambas consistentes
en noticias sobre el contenido del borrador o anteproyecto de una llamada Ley de Servicios Profesionales,
patrocinada por el Ministerio de
Economía. Las noticias pueden no ser exactas, pero han pasado muchas horas
y no veo rectificación, así que las doy por buenas, porque verosímiles lo son,
desde luego. La primera es que se suprimirá el Master establecido en la Ley de
Acceso a la Abogacía, de 2006 y que lleva ya meses, como mínimo, impartiéndose.
La segunda, que sólo podrá existir un Colegio Profesional por Comunidad
Autónoma (CA). En Madrid, CA autónoma uniprovincial, no podrían existir dos
Colegios de abogados, uno el de Madrid y otro el de Alcalá de Henares. En Galicia, por
ejemplo, deberían desaparecer seis de los siete Colegios de Abogados existentes
en la actualidad.
Hagamos la usual reserva
expresa de desinterés personal (obligada por la corrección política, como si tener interés le convirtiese a uno en
mentiroso o en mentecato, que no pudiese decir nada verdadero o decentemente
razonado): a mí, personalmente, nada me va en el “master” (si me opuse a
reducir la carrera de Derecho de 5 a 4 cursos y nadie me ha explicado aún el
por qué de semejante cambio, imaginen lo que opino de la estructura a la boloñesa de “grados” y “másteres”)
y menos aún me juego en el número de Colegios de abogados o de otros profesionales. Pero me irrita, lo
reconozco, que el Ministerio de Economía se meta a cambiar las cosas porque sí.
Para la emborronada o
anteproyectada supresión del “master” de autos se aduce exceso de regulación en
el ámbito de la Abogacía. Economía habla, dice el informador, de “una regulación excesiva y obsoleta”. ¿Pueden ser
tan necios y desahogados los redactores del papel de Economía cuando la Ley se
aprobó en 2006, se desarrolló por Real
Decreto 775/2011, de 3 de junio, por el que se aprueba el Reglamento de
la Ley 34/2006, de 30 de octubre, sobre el acceso a las profesiones de Abogado
y Procurador de los Tribunales y, para más inri, la misma Ley fue reformada
en el 2012? ¿Cabe una más asombrosa frivolidad cuando el “master” correspondiente
se introdujo por un déficit, único en Europa (y en otros continentes), de
requisitos para el ejercicio de esa profesión de abogado? La reforma, dice la información
que he leído, entrecomillándolo, sería “necesaria
para mejorar la competitividad de un sector que supone alrededor del 30% del
empleo universitario”. ¿Existe en
España falta de competitividad entre abogados? ¿Acaso son pocos? ¿Se prevé, por
ventura, una ampliación del “mercado” gracias a la Ley de Tasas Judiciales? ¿Es
que se les va a sorprender con algún imaginativo plan de promoción de la
Abogacía, como el que se diseña para otros profesionales del Derecho?
Pero, ¿y lo de los Colegios
Profesionales? ¿Se podría saber qué rayos le importa al Ministerio de Economía
que en Galicia haya siete Colegios de abogados y en Madrid dos? ¿No saben que
desde hace tiempo basta con una colegiación para actuar en toda España?
¿Pagamos quizás todos los españoles los Colegios profesionales, como pagamos,
en cambio, al Ministro, Sr. De Guindos, a sus Secretarios y
Secretaria de Estado, a sus Subsecretarios y analogados y a sus Directores
Generales?
Decididamente, nuestros
dirigentes político-sociales-económicos/subvencionados no sólo se dedican a la
industria extractiva de los bolsillos de los españoles, sino que actúan
convencidos de que la sociedad civil es una finca de su propiedad, que pueden
deslindar como les parezca, demoliendo esto, construyendo lo otro y plantando
parterres de tulipanes (encargados a Dña.
Marta Ferrusola, a ser posible) donde la gente sembraba y cuidaba sus
huertos. Todo a costa de los ciudadanos, convertidos ya en colonos de la finca.
La arrogancia y prepotencia de estos indocumentados, tan dados a la ingeniería social como los illuminatti de Zapatero, resulta insufrible.
De la CORRUPCIÓN no hace falta que diga nada,
porque ocupa el 70% de las noticias y el 95% de las conversaciones entre
españoles. A consecuencia de esas noticias seguramente dudarán Vds. mucho
acerca de quiénes son de “los suyos” y quiénes son de “los otros”. En esta duda
me parece ver una notable mejoría porque ya iba siendo hora de no alinearse
tanto y con tanta incondicionalidad. Pero el motivo de la duda no deja de ser
deplorable.
De lo que muy pocos
dudamos es de que, por necesarios que hayan sido y sean algunos “recortes”,
todos los que se han dado y los que se anuncian no han sido ni están siendo justificados
y distribuidos con una mínima equidad, medianamente explicada. Vds. tendrán la
impresión de que, por el contrario, hay gente, poca pero visible, que ni siente
ni padece la famosa “crisis”, mientras tantísimos compatriotas de esa gente
andan en severos apuros o en angustiosas necesidades. Para mí que nunca habían
sido tan hirientes e injustificadas las desigualdades en este país. Y lo que es
aún más indignante: nunca he visto tan mal disimulada la insensibilidad de los potentados. Y no me refiero tanto a
quienes lo son por herencia o por su trabajo empresarial con riesgo de sus
personales recursos y sin subvenciones, sino a los potentados por su
integración o su simbiosis con el aparato del Estado, que ya no es ni Social ni
de Derecho, sino depredatorio.
El año 2013, de seguir así las cosas -y hay
gente trabajando con nuestro dinero para que así sigan- no puede ser sino el año de la ira. A mí no me convencen
las revoluciones y no me parece que, si alguna hay en marcha, tenga
probabilidades de triunfar. Las manifestaciones y las protestas -en las que no
faltan graves daños y perjuicios a muchas personas inocentes- ya no derriban
ningún Gobierno. Las imágenes de multitudes en la calle no conmueven a los
gobernantes y para los antidisturbios y otros menesteres menos claros no se
escatiman los euros. Pero la ira es imparable y, añado, también irreprochable.
Sin embargo, no es buena para la salud y de ahí que no quiera yo inflamar más mi ira ni la
de otros. Así que es mejor que no siga escribiendo con frecuencia. En la opción entre
las barricadas (la que más me apetece) y las catacumbas (la menos incómoda y la
más fácil) escojo ésta segunda, porque es, para mí, la única posible, aunque no resulta ni heroica y ni siquiera airosa.
Sin embargo, quiero
dedicar este final a dos serias propuestas de "recorte": la primera, relativa al
Congreso y al Senado, inspirada en la reforma jibarizadora del Consejo General del Poder Judicial promovida por D. Alberto Ruiz Gallardón. La segunda,
relativa al personal no escalafonado al servicio del Gobierno de la Nación,
personal que se suprimiría, también ha recibido inspiración del Sr. Ruiz Gallardón, promotor de la Ley Orgánica 8/2012, de 27 de diciembre, de
medidas de eficiencia presupuestaria en la Administración de Justicia, por la
que se modifica la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial (B.O.E. de 28 de diciembre de 2012),
tremenda ley por la que, de un golpe, se suprimen los jueces sustitutos, entre
otras cosas. En la hipótesis meramente académica de que se hiciesen estas reformas (o incluso sólo una de ellas), es probable que la ira general no fuese en aumento.
La justificación de la primera reforma podría desarrollarse por
extenso, pero, dada la disciplina de partido y el muy estrecho margen de
actuación individual que los Reglamentos de Congreso y Senado atribuyen a
Diputados y Senadores, los lectores entenderán que con la reforma que se
propone se ahorraría mucho dinero, se estimularía de modo muy intenso la
presencia de candidatos electorales con profesión y oficio conocidos al margen
de la política y no padecería nada en absoluto el funcionamiento de las Cámaras,
sin merma de su carácter institucional representativo, para lo que se prevén
diversos actos plenarios. Dicho esto, ahí va la propuesta
REFORMA DEL CONGRESO DE LOS
DIPUTADOS Y DEL SENADO DE ESPAÑA
Artículo
Único. 1. Las incompatibilidades previstas hasta el presente para los miembros
del Congreso de los Diputados y del Senado de España se aplicarán sólo a los
Diputados y Senadores que, por acuerdo de su Grupo parlamentario, representen a
éste, con voto ponderado según el número de Diputados o Senadores de su mismo
grupo elegidos para cada Cámara. Cada Grupo Parlamentario designará tres
Diputados y dos Senadores. Sólo estos Diputados y Senadores, así como los que
integren el Grupo Mixto percibirán retribución fija por su condición parlamentaria,
conforme al apartado 7 del artículo 71 de la Constitución Española.
Los
restantes Diputados y Senadores podrán ejercer su profesión o desempeñar el
oficio público o privado a que se dedicasen antes de su designación o, si
careciesen de empleo, profesión u oficio, podrán buscar un puesto de trabajo
con los subsidios y obligaciones que establecen las leyes. La prestación por
desempleo durará un año desde que fueron elegidos o designados.
2.
Las funciones propias del Congreso de los Diputados y del Senado de España, así
como las de las Cortes Generales, serán desempeñadas en régimen de dedicación
exclusiva por los Diputados y Senadores a que se refiere el parrafo primero del
apartado anterior, mediante el ejercicio de su voto ponderado, con la sola
excepción de los siguientes actos, a los que serán convocados todos los
Diputados y Senadores:
1º)
Actos de comienzo de legislatura y sesión en que se pronuncie discurso de
investidura del Presidente del Gobierno.
2º)
Mociones de censura.
3º)
Intervención en cuestiones sucesorias relativas a la Corona, conforme a lo
previsto en los arts. 57 a 63, incluidos, de la Constitución Española.
4º)
Discursos de dignatarios extranjeros, cuando el Gobierno de la Nación considere
oportuno que algunos de ellos se dirijan solemnemente a cualquiera de las Cámaras.
3.
Para la presencia e intervención, si fuese necesaria, en los actos enumerados
en el apartado anterior, los Diputados y Senadores sin dedicación exclusiva recibirán
el correspondiente permiso o licencia remunerado, sin perjuicio de las dietas
que en razón de esos actos se les asignen, en concepto de la asignación
prevista en el apartado 7 del artículo 71 de la Constitución Española.
REFORMA PARA LA PROFESIONALIZACIÓN
DEL GOBIERNO DE LA NACIÓN
PREÁMBULO
(inspirado en el de la Ley 8/2012, de 27 de diciembre, B.O.E. del día 28)
(inspirado en el de la Ley 8/2012, de 27 de diciembre, B.O.E. del día 28)
En el actual contexto económico, se hace imprescindible
la adopción de medidas que mejoren la eficiencia del Gobierno de la Nación.
Por ello se propone una
reforma que garantice el servicio público que prestan directamente al Gobierno cierto
número de personas, elevando sus niveles de profesionalización administrativa.
Se pretende posibilitar que en la totalidad de los casos, el auxilio al
Gobierno sea prestado por integrantes de los distintos Cuerpos de la
Administración y que la actuación de asesores ajenos a esos Cuerpos sólo sea
excepcional y ocasional, ante circunstancias de necesidad acreditada y
motivada, prestando de esta manera un servicio de mayor profesionalización
hacia los ciudadanos.
Artículo
Único. 1. Se declaran vacantes y salen inmediatamente a concurso de traslado entre
funcionarios del Cuerpo y grupo correspondiente, todos los puestos de trabajo que,
en el ámbito del Gobierno de la Nación y de sus Ministerios y organismos
dependientes, se encuentren actualmente desempeñados por personas que no
pertenezcan a los Cuerpos de Funcionarios a los que, conforme a su
configuración legal y reglamentaria, correspondería prestar los servicios del
puesto de trabajo de que se trate. Sin perjuicio de convocatorias formales, los
interesados pueden presentar sus instancias desde la entrada en vigor de la
presente ley.
2.
En el plazo de seis meses desde la entrada en vigor de esta Ley, se resolverán
los concursos conforme a los principios constitucionales de mérito y capacidad.
Transcurrido ese plazo, se amortizarán por ministerio de la ley los puestos de
trabajo que no hubiesen sido adjudicados a personal funcionarial mediante los
concursos aquí previstos.
Las
puestos de trabajo continuarán desempeñados interinamente por sus actuales
ocupantes hasta la resolución de los concursos.
3.
Cuando el Gobierno de la Nación precise, excepcional y ocasionalmente, de
asesoramiento o colaboración que no pueda ser prestada por personal de los
Cuerpos de funcionarios existentes, podrá convocar concursos para contratación
administrativa, conforme a la legislación correspondiente.
4.
El Gobierno de la Nación adoptará las medidas oportunas para incentivar que la
profesionalización aquí prevista se lleve a cabo en los ámbitos de gobierno de
las Administraciones autonómicas y municipales.
Si están Vds. de
acuerdo con las propuestas, envíen un SÍ a modo de comentario (sin perjuicio de
añadir lo que quieran). Si no están de acuerdo, envíen un NO. Si no saben o no
quieren contestar envíen NS/NC. Se lo ruego: me hace mucha ilusión terminar la
primera etapa (o comenzar la segunda, tanto da) con una encuesta. No haber producido una encuesta en tres largos años es una frustración que me gustaría evitar. De aquí a un mes haré públicos los resultados en "post" especial de POR DERECHO -- II Época.
Muchísimas gracias a todos los lectores. Y hasta que
toque salir de la catacumba.