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miércoles, 16 de junio de 2010

ESTO VA DE MAL EN PEOR, PERO ¡QUÉ MALOS SOMOS CON EL “POBRE ZAPATERO”!


CUANDO TODO ESTÁ AL REVÉS: LOS CULPABLES SON LAS VÍCTIMAS Y LAS VÍCTIMAS, LOS CULPABLES


Como saben los lectores de este “blog”, el "ajuste" del Decreto-Ley 8/2010, de 20 de mayo, no me gustó nada. Me pareció facilón, injusto y erróneo. Por su parte, lo que comenzó a saberse de la llamada “reforma laboral” me llevó a hablar de “caos”, de desorden sumo, con la sola orientación de contentar a todos a base de oscuridades y, como única claridad vislumbrable, la negación del principio de no contradicción: despedido barato que cuesta lo mismo. Hastiado, pensé en dejar de escribir sobre estos asuntos.

Hastiado sigo. Vuelvo, sin embargo, sobre nuestro inmediato futuro porque llevo mal, francamente mal, lo último que sucede, a saber: que andan funcionando por ahí unas personas dedicadas a la más cruel tomadura de pelo a toda la ciudadanía. Una tomadura de pelo cuya crueldad consiste en promover la compasión con los culpables y fustigar a las víctimas por su falta de compasión y de comprensión. Han llegado incluso a acercarse a este “blog” unos visitantes anónimos con ínfulas aleccionadoras a favor del consenso y en pro de la más rendida simpatía hacia “el pobre Zapatero” y hacia los esforzados miembros del “Gobierno de España” que, pobrecitos todos ellos, se están dejando la piel por salvarnos, con enorme ingratitud y colosal irresponsabilidad nuestra, porque no entendemos el sacrificio que por nosotros están haciendo y nos parece mal todo lo que se les ocurre. Uno de ellos llega a decir que se quema “la casa común” y nadie ayuda a apagar el fuego. Otros ponen en la edición digital de su diario una encuesta sobre el desmejoramiento físico de Zapatero y las posibles causas de este deterioro, tan conmovedor. Y el Presidente donante de anchoas de Santoña cumple el encargo de relatar al país por entregas lo mucho que sufre Zapatero y cuán dispuesto está a morir chamuscado en el empeño de rescatarnos.

Esta especie de retorcimiento psicológico el estilo del "síndrome de Estocolmo" se basa en el colmo de la tergiversación de los datos históricos, pero no de los relativos a lo que aquí sucedió hace 20 ó 45 años, sino de lo que ha sucedido hace 2 meses y hasta 20 días atrás. Y si en el PP o en CiU o en ERC hay una táctica o una estrategia que aprovecha el desastre, ni este “blog” es el PP (del que se han dicho aquí algunas cosas muy claras, no precisamente panegíricas) ni yo tengo nada que ver con lo que el Sr. Rajoy tenga pensado, sólo o en compañía de más o menos “gurús” asesores. Es un extremo indecible de perversión que los causantes de la catástrofe sean convertidos en víctimas y las víctimas, en promotores de la catástrofe por sus críticas a los catastroferos (esto de "catastroferos" es un neologismo de mi invención, que viene del griego griego katastrophé y del verbo latino fero-ferre-tuli-latum: los que llevan la catástrofe. Podría ser también "catastróforos", más culto, pero menos popular).

A los promotores de la simpatía con nuestros héroes del ajuste (injusto y erróneo) y de la “reforma laboral” (caótica), ”héroes” que presuntamente están llegando a sacrificar lo que para ellos es más sagrado (sus “principios”, su “ideología”, su “proyecto”) hay que decirles que ese sacrificado heroísmo ha sido directa consecuencia de Zapatero & friends, de su ligereza, de su ignorancia e incompetencia y, por supuesto, de su “proyecto” de España, tan dogmático, hiriente y excluyente. Hay que decirles que, además, la ciudadanía no ha salido a la calle a pedir a los “héroes” que se queden hasta el final, inmolándose por nosotros. Si no les va (que no les va) el discurso de “sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas” (Winston Churchill, 13 de mayo de 1940), puerta, compañeros, y a currar como cualquier ciudadano.

He defendido, desde el principio, que aunque hubiese una presión exterior fortísima y en absoluto desinteresada, pero a la que se habían dado muy serios motivos, lo procedente no eran unos gestos cualesquiera de “recortes”, sino una seria política de ajuste y de austeridad sistemática que conviniese a la recuperación de nuestra economía y que, por tanto, acabase frenando el paro y estimulando el empleo.

Me parecieron mal los 15.000 millones de euros con tanto coste social y económico a corto y medio plazo (más depresión económica, más paro). Los consideré un recorte injustificable como ofrenda a Obama, Merkel & Cía, portavoces de eso a lo que ahora llaman “los mercados”. Porque advertí que una cosa era la imposibilidad de ignorar las presiones externas y otra, hacer el canelo con un plan de ruina propia para que enseguida nos comprasen los "listos" de fuera. He venido sosteniendo que la recuperación de la confianza internacional tendría que basarse, no sólo en “ajustes” y “recortes” bien estructurados y más ambiciosos, sino en propósitos concretos de recuperación económica nuestra (más consumo, más producción y menos paro). He recordado que, según lo aclaraban los que saben, lo importante no es tanto el tamaño absoluto y relativo del déficit (hay muchos países con peores cifras que las nuestras), como los elementos en que se basa un sensato juicio de probabilidad de que paguemos. He afirmado también que la idea de subir impuestos es irracional y sólo explicable por la cortedad de miras del “Gobierno de España” (con el muy reciente aval del Banco de España, que quiere más recaudación para que las cuentas cuadren porque da por sentada la no disminución del gasto) y por la avaricia de los califas de gran parte de nuestras Autonomías, consumados derrochadores, que no quieren reducir su corte, su séquito y sus legionarios a sueldo (subsidiados especiales, subvencionados, empresas públicas, etc.). He defendido que lo que hace falta es un gran recorte del Estado –Administración central, Autonomías y Ayuntamientos- empezando por las supersobredimensionadas “cúpulas” político-administrativas. Eso supondría bastante más de 15.000 millones de euros y, además, nos daría la autoridad que hace falta, hacia adentro y hacia afuera, para empezar a salir de la ratonera. Autoridad también para resistir algunas presiones ilegítimas (las hacen careciendo de legitimación) e injustificadas (la alemana de estos días, por ejemplo), pero esa resistencia sólo es posible cuando se tiene y se transmite confianza en unos planes coherentes y se está en condiciones de hacerse respetar. De todo eso carece el "Gobierno de España", que es a quien correspondería resistir y responder.

Pues bien, resulta que, tras atreverme a decir todo eso, ocurren, entre otras cosas, las siguientes: 1ª) Después del Decreto-Ley 8/2010, de 20 de mayo, el Banco Mundial , más allá del déficit público, diagnostica el estado de nuestra situación económica como “muy grave”, con especial énfasis en el tremendo paro; 2ª) Las medidas extraordinarias del Decreto-Ley 8/2010 le parecen a la UE poca cosa (aunque, por supuesto, “en la buena dirección”, “admirables”, etc.) y nos piden ahora mucho más para 2011; 3ª) No sólo no hemos inspirado confianza con el tan repetido Decreto-Ley, sino que la desconfianza ha seguido aumentando y, como prueba infalible, ahí están nuestros bonos, con el famoso diferencial frente a los alemanes sin parar de subir; 4ª) La confusión y el caos” de la llamada “reforma laboral” están siendo reconocidos por todos (sin que los textos circulantes le convenzan a nadie ni como mal menor) y el asunto llega al extremo de que, publicado un primer borrador de Decreto-Ley, se consulta a diversos expertos externos a la Administración y se anuncia que no sólo el Decreto-Ley estará abierto “hasta el último instante”, sino que se tramitará como proyecto de ley, para incorporar enmiendas. 5º) Al final, el Decreto-Ley presentado hace unos minutos se queda, al parecer, en abaratar algo el despido para los empresarios, en buena medida a costa de los contribuyentes (porque si fuese a costa de los trabajadores o de los empresarios estaríamos en las mismas). Nada más.

Cuentan que al final de las últimas Cortes franquistas, no muy lejos de su “harakiri”, un anciano General, Procurador en esas Cortes, pronunció la siguiente frase: “No entiendo nada; mejor dicho, estoy empezando a entender y, a medida que entiendo más, me gusta menos”. He recordado esta frase, tan naïf como archifranquista, porque, al principio yo tampoco entendía y quizá ahora siga sin entender, pero veo que los resultados de mis modestas entendederas coinciden con lo que van diciendo los entendidos.

Y, por otra parte, el recuerdo del juego de palabras del viejo General se ha debido a que también me gusta cada día menos o, mejor, me horroriza cada día más, lo que voy entendiendo. Porque voy entendiendo que, dentro de la crisis global, para la UE y para los USA somos, finalizada la trascendencia internacional del episodio griego, el muñeco del pim, pam, púm. Los USA no deben dar consejos, porque están trufados de tramposos y, con la inestimable ayuda de la City, han sido decisivos en la crisis global, de la que algunos siguen lucrándose. Frau Merkel, a la que se atribuye tan estrecha relación con Mr. Obama, nos ha gastado una faena muy gorda, como ya Bruselas ha tenido que aclarar. Pero, a fin de cuentas y aunque sea un grandísimo lugar común, es verdad que de todo eso (desde luego de la falta de un mínimo respeto al "Reino de España") hay un gran culpable, que es, a la vez, el gran obstáculo para salir del círculo vicioso-diabólico: José Luis Rodríguez Zapatero, la gran promesa progresista, al que me precio de haber calado muy tempranamente (v. ABC, 3 de junio de 2006: La indisimulable inanidad del presidente), como intelectualmente inane y maléfico revanchista, que se ha quedado en indigente intelectual y moral, sólo empecinado en que la España aconfesional pase a ser laíca-anticatólica, en que Catalunya disponga de su disolvente Estatut, en que la Justicia deje de funcionar y en que su ojito derecho, Dña. Bibiana, conserve su Ministerio de Igualdad y, en medio de la penuria y el ahogo generales, no carezca ella de dinerito efectivo para subvencionar y financiar bobadas.

Este José Luis Rodríguez Zapatero no va a hacer nada inteligente, porque nadie da lo que no tiene. Y no va a hacer nada valeroso, porque ha comprado el rastrero mensaje de D. Felipe González: cerrar filas, militancia pura y dura y cuidado con vuestra yugular, compañeros. D. Felipe, gran hombre de negocios, puesto en el trance de reanimar al PSOE destrozado por su líder incompetente, sectario y terco, no ha encontrado nada que decir de mayor elevación intelectual y ética que esa miserable consigna, que no guarda relación con los males que España padece, sino con seguir en el poder.

La tontuna incurable de Zapatero se ha mostrado espectacularmente en su breve viaje a Roma: fue a ver al Papa, de malos modos, con su sectaria ley de libertad religiosa previamente reactivada y acabó ridiculizado históricamente por el bufón Berlusconi, mucho más listo que él, por impresentable que Berlusconi nos parezca y sea. El "pobre Zapatero" pensaba que podía tomar en pelo, en unas horas, él solito, a Benedicto XVI y al Presidente berlusco. Benedicto XVI salió incólume del encuentro y Berlusconi... (ya lo saben, pero vean la escena mediante el siguiente enlace):


Para los mayores: ¿recuerdan a Pompoff y Teddy, del Circo Price si no me equivoco?. Pues eso. Pero Pompoff -nos dicen- es un héroe sacrificado al que, por patriotismo y elemental comprensión, deberíamos apoyar con toda simpatía.

Mientras tanto, quienes hemos avisado y quienes hemos procurado razonar, somos saboteadores y antipatriotas. La manipulación no conoce límites. Los de nuestra paciencia están por descubrir, pero no es infinita.

sábado, 12 de junio de 2010

LA "REFORMA LABORAL" ES ENGULLIDA POR LA ANTIMATERIA... O POR ALGO PARECIDO


CAOS EN LA POLÍTICA, CON LOS CIUDADANOS BAJO LA TIRANÍA AVARICIOSA DE LOS INÚTILES

Un "post" muy breve. Ha pasado de dramática a crítica -por lo del del paro y la reforma laboral- la situación a la que me refería en el "post" anterior y que, para mi vergüenza, yo me ponía a analizar (¡si seré ingenuo!) conforme a mi leal saber y entender, pero, en todo caso, dando por sentado que había gente intentando razonar. Craso error. Ahora es patente que nadie estaba tratando de razonar. Y en estos momentos, el desconcierto es tan absoluto que no se sabe quiénes protagonizan el proyecto de "reforma laboral". Dentro de la confusión y el caos, queda claro que el Gobierno nunca se ha puesto a elaborar un plan de reforma del mercado de trabajo, vulgo "reforma laboral". Ha habido y hay papeles que van y vienen, aunque sólo se conocen algunos de ellos. Pero no vale la pena leerlos, porque son ocurrencias de borrador (o borradores de ocurrencias), a ver qué otras ocurrencias de borrador (o borradores de ocurrencias) tienen "los otros". El Gobierno no tiene ningún plan: ésa es la única lúgubre certeza. El Gobierno (o quienes apareciesen personificándolo) ha debido disponer de una docena de planes, todos ellos provisionales, todos ellos planes de posible acuerdo entre sindicatos y patronal, pero nunca planes propios. En todo caso, todos esos semi-planes, siempre "abiertos" (es decir, nunca planificados, o sea, no-planes) han dejado de existir. Es como si la masa de inutilidad y chapucería hubiese alcanzado una densidad tan extrema que una suerte de agujero negro político y social hubiese engullido cuanto se encontraba próximo al núcleo inicial de la ineptitud, la ignorancia y el mangoneo. Y ahora, en los medios, todo es "se dice", "se habla", "se comenta", "se está pensando en". Oficialmente roto el dichoso "diálogo social" directo, se ha instaurado un servicio de recados a ver si se logra, con papelitos a base de "corta y pega", algo que les parezca bien a sindicatos y patronal. Ni que decir tiene que un Gobierno no puede ser una fábrica de ocurrentes papelitos con mensajería para hacerlos circular. Pero eso es, si llega a tanto, el "Gobierno de España". Y esta sórdida y tristísima realidad entra por los ojos de cualquiera que quiera ver, sea de izquierdas, de derechas, carca, anarquista o mediopensionista.

La muy mareada perdiz ha muerto exhausta. Pero, con tal de no pensar y con tal de no pedir consejo, el "Gobierno de España" ha decidido seguir jugando con el cadáver de la perdiz, al que apenas le quedan ya unas plumas sucias y rotas y está a punto de desaparecer como cadáver. Se quiere dejar atrás los principios más elementales de la física y de la metafísica, de modo que una cosa sea y no sea a la vez y en el mismo sentido. El despido va a ser más barato pero no va a serlo, por ejemplo.

Mientras tanto, como si ese panorama "laboral" no fuese suficiente para tener a los ciudadanos informados en estado de inmensa zozobra, se reafirma que el "Gobierno de España" va a subir el IRPF y se señalan cifras de renta anual (60.000 euros, p. ej.) que expoliarían a más de la mitad de la población activa. ¿Para qué? Para lo que sigue -hay que utilizar ya los ejemplos manidos, porque son reales y expresivos-; para que se utilicen tres aviones oficiales distintos para llevar a tres  ministros/as el mismo día al mismo lugar. Para pagar a 1.600 asesores monclovitas. Para ir preparando el veraneo de Zapatero. Para aleccionar sobre la Seguridad Social a unos amigos iberoamericanos. Para seguir subvencionando tonterías o maldades. Para que no le falte de nada a Dña. Leire Pagín. Además, la Junta de Andalucía, ésa que, con el Ayuntamiento hispalense, ha convertido Sevilla en la ciudad del mundo con mayor densidad de coches oficiales, subirá impuestos a los andaluces. Y la Generalitat de Catalunya, otro agujero negro, subirá impuestos a los catalanes. Y così via, que dicen los italianos.

Esto es ya de "cacelorada" continua, de barricada, de salir a la calle y quedarse en ella hasta que se vayan. España no necesita ser intervenida. España está en las condiciones que antaño determinaban quedar en situación de Protectorado.

jueves, 10 de junio de 2010

MAREANDO LA PERDIZ CRIMINALMENTE: LA CLAVE, NO SE CONFUNDAN, ES LA RECUPERACIÓN DE NUESTRA ECONOMÍA REAL


NO MÁS IMPUESTOS PARA SOSTENER EL “ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS” NI MÁS “RECORTES” CON DESTINO A BANCOS NI CAJAS. MÁS DINERO PARA TODOS: MENOS IMPUESTOS


REFORMA LABORAL SIN SINDICATOS NI PATRONAL: LLAMEN A GENTE SERIA.
(actualizado a las 20.25 del 10/06/2010)

Sé que parece que estoy escribiendo mucho sobre algo sobre lo que se supone que no sé nada o sé muy poco. Pero no es así. Estoy escribiendo mucho sobre lo que considero apremiante y vital para todos y lo estoy haciendo después de leer y pensar. Este “post” tiene carácter urgente. Nuestra situación es tan dramática que hasta Zapatero se ha dado cuenta. Hay centros públicos de trabajo -el mío, por ejemplo- en los que sólo falta que tengamos que llevar de casa el papel higiénico. En mi despacho se registran temperaturas superiores a los 34 grados centígrados. La UCM no está pagando a bastantes proveedores y me temo que tenga que interponer una querella si se les ocurre utilizar para cualquier cosa que consideren apremiante los cientos de miles de euros con los que la Comisión Europea cofinancia, tras un concurso público, un amplio proyecto sobre la Justicia civil en Europa, presentado por mi Departamento involucrando a otras Universidades españolas, francesas (la Sorbona y Nanterre) e italianas (Bolonia, Florencia, Pavía, etc.).

Sentado el dramatismo de la situación, voy a procurar ser esquemático y conciso para no extenderme en exceso.

Punto I.- En estos momentos, estamos en un círculo vicioso, tan vicioso que se diría diabólico: los “mercados” no tienen confianza en España, porque a) las “medidas extraordinarias” de “ajuste” relativas al déficit público les parecen poca cosa; b) han “descubierto”, de pronto, que, además del déficit (de su volumen absoluto y comparativo) importa mucho más todo aquello que fundamenta que un acreedor piense que el deudor le va a poder pagar. Nuestra “caja” para ir tirando está casi vacía y lo que se les está ocurriendo a nuestros "jobernantes" para que no se vacíe del todo y vuelva a contener algo conduce a que nuestra situación empeore y se desconfíe más de nosotros. Por ese camino, nadie nos prestará ni invertirá en España a tiempo para dedicar lo que nos den a una reactivación económica. En todo caso, los sacrificios del múltiple ajuste (los ya decididos y los que se anuncian) se irían en pagar una deuda que no cesará de crecer mientras aún nos dejen ir endeudándonos.

Dejando a un lado el volumen y la proporción con el PIB de nuestro endeudamiento, hay muchos motivos para desconfiar de que paguemos. En la tarde del 9 de junio de 2010, el Banco Mundial “descubre” que nuestra situación es "muy grave", porque el nivel de paro de España es algo tremendo. Y no lo dice porque le importe la situación de los parados, sino por la escasa fiabilidad del “Reino de España” que ese simple dato revela. Pero es que, en un contexto diferente, Moody’s, una calificadora que aún no nos ha bajado la nota, dice el día 8 de junio de 2010, por boca de Pierre Cailleteau, director del área de Deuda Soberana, algo que "encaja" muy bien con la alarma del BM. Dice que “lo más importante no es el nivel en el que se sitúe esta prima de riesgo, si no que la economía no crezca” (prima de riesgo viene a ser el interés elevado que nos vemos obligados a ofrecer, se supone que pagándolo algún día, para que los inversores compren papeles que representan créditos frente al “Reino de España”). Por si la cosa no estuviese suficientemente clara, este Mr. Cailleteau (que, desde luego, no es ningún buhonero vendedor de baratijas del Far West) repite que el creciente rendimiento que se le exige a la deuda española no es grave, dado que el Banco Central Europeo (BCE) está comprando, "lo grave sería que la economía no creciera, que la economía española se estancara, algo que no ocurre en España pero que podría pasar". (Y tanto que podría pasar: está pasando y va a más). [Actualización: He puesto con caracteres más grandes la frase de Cailleteau, a ver si se entiende el punto clave de la argumentación.]

El directivo de Moody´s explicó que la calificación del riesgo soberano se basa en la solvencia a medio plazo, y aseguró que aunque "el endeudamiento es un problema, no es un problema insuperable". Claro está, añado: un país lo supera del mismo modo que lo supera un particular: si gana para pagar sus deudas. Y este país, España, sólo podrá pagar si su economía real supera el estancamiento y remonta el vuelo.

Pero si debemos mucho y se ve que no crecemos y que no vamos a crecer a medio plazo, ocurren dos cosas gravísimas: la primera, que estamos fatal; la segunda, que nadie nos presta y nadie invierte, con lo que vamos derechos, como decía Marx (Groucho), “de la nada a la más absoluta de las miserias”.

¿Por qué es muy probable, si no se rectifica, que no crezcamos y sigamos en recesión? Porque los indicadores económicos generales son malos (mucho paro, producción en descenso) y apuntan todos a un empeoramiento: aumentará el paro y seguirá disminuyendo la producción. ¿Por qué? Porque no es posible ninguna reactivación económica si la gente no tiene dinero. Eso es axiomático. Y los españoles vamos a tener mucho menos dinero por varias causas:

1ª) Por disminución de los ingresos de 3 millones de familias: los funcionarios;

2ª) Por disminución de la capacidad adquisitiva de los pensionistas;

3ª) Por disminución de disponibilidad económica a consecuencia del IVA y del aumento de la presión fiscal (subida de impuestos e impuestos nuevos, ya anunciados);

4ª) Por aumento del precio de la energía eléctrica, tanto para particulares como para empresas;

5ª) Por imposibilidad de acceso al crédito: los bancos no prestan a particulares ni a PYMES: de nuevo andan las entidades financieras con sus problemas, poco inteligibles, porque se han cuidado durante mucho de tiempo de implantar una jerga esotérica, que no entienden más que ellos mismos (más, por supuesto, los "brokers") el Banco Mundial, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Por decirlo en términos filosóficos precisos: los Bancos y las Cajas han caído en la inmanencia.

Punto II.- Carece de todo sentido “ajustarse”, “recortarse”, apretarse el cinturón y pasar hambre para financiar un mastodonte, el “Estado de las Autonomías”, que puede y debe dejar de ser un mastodonte. Forzarnos a seguir manteniendo al mastodonte y quedarnos así sin apenas dinero tiene la misma lógica que la de unos salvajes ignorantes que se privasen de comer los productos de su pastoreo y de sus cultivos para ofrecer esos productos a la cruel deidad instalada en lo alto de una pirámide tipo maya. [Actualización: he aumentado también el tamaño de este párrafo, que es otro punto clave. Cuando propongo disminución de impuestos, no es porque de pronto me haya poseído el demonio del "populismo". Estoy partiendo de la base de que el coste de lo que tendríamos que sostener ha disminuido considerablemente.]

Punto III.- Son ya muchos los que cuestionan los planes de rescate del sistema financiero, a los que se dedicaron (y en España se quieren seguir dedicando) ingentes recursos de los pocos disponibles. El sistema financiero español (como es sabido, muy robusto él: cabe que eso sea verdad, pero entonces en USA y GB han sido criminales) no financia nada (mejor dicho, financia la deuda pública: pero nada de lo que alimenta la economía real). El sistema financiero (y entidades adyacentes) está trucado de arriba abajo y mientras no se escriba un informe sobre los trucos tan claro que lo pueda entender cualquier ciudadano aplicado con Diploma escolar, lo prudente es no dedicarle más euros ni dólares. El enigma de las Cajas de Ahorros es eso, un enigma: ni un euro más tampoco para “rescates” que no se sabe en qué consisten. Si algunos bancos y Cajas tienen que quebrar, que quiebren. Y, en todo caso, que espabilen. A ver si experimentan alguna vez eso, tan cierto, de que la necesidad agudiza el ingenio.

Así, pues, se impone una revisión urgente del FROB en cuanto a compromisos ya en marcha y, de inmediato, su supresión, con destino de los miles de millones restantes a otras finalidades de mayor impacto sobre la economía real. Produce vergüenza comparar los 90.000 millones del FROB con los 15.000 millones del “ajuste” a costa de funcionarios, pensionistas y madres.

Punto IV.- La confianza internacional en el “Reino de España” depende más de las expectativas fundadas de recuperación económica que de las medidas de ajuste o recorte del gasto público, aunque éste deba disminuir rápidamente muy por encima de lo previsto hasta ahora. Y eso hace urgente dejarse de zarandajas en cuanto a las dimensiones del Estado y sus parásitos.

Punto V.- Es inexcusable una reforma a fondo de la regulación bancaria, con especial atención a las actividades impropias de esas instituciones (p. ej., productos especulativos, participación directa o indirecta en medios de comunicación; recursos dedicados a la publicidad en medios de comunicación; implicación en actividades públicas reguladas, etc.). Asimismo, urge estudiar la especulación bursátil. Hay que tomar muy en serio la posibilidad de prohibir que se compre y se venda, a corto plazo, especialmente lo que no se tiene. Los que quieran apostar más, que legalicen las carreras de galgos y cosas por el estilo. Hay que parar decididamente el “dinero humo”.

Punto VI.- Algunas reformas penales en vista de las experiencias económicos de los últimos tiempos. Déjense del “Derecho Penal de las personas jurídicas” y de obligar a los jueces a dictar sentencias necesariamente basadas en dificilísimos juicios económicos. Perfeccionen las estafas y fraudes. Sancionen el engaño y la opacidad engañosa. De paso, revisen la sanción a los daños vandálicos y la destrucción y deterioro de las propiedades públicas y privadas. Por si las moscas piqueteras se dedicasen a romper farolas y pintarrajear.

NO HABLO DEL SISTEMA EDUCATIVO, PORQUE NO VEO A NINGÚN POLÍTICO, CON MANDO, QUE TENGA LA MENOR IDEA CLARA AL RESPECTO Y SÍ BASTANTES QUE NO TIENEN SINO PERVERSIONES EN SUS CEREBROS. Dejémoslo para otro momento, aunque si se quiere mejorar en serio este país, no hay más remedio que mejorar drásticamente, de abajo a arriba, la enseñanza, el aprendizaje y la valoración. Véase “Bolonia” sensu contrario y se empezará con buen pie.

Por lo demás, procede urgentemente:

A) Tomar medidas para no debilitar, sino fortalecer, la actividad económica real española. No hay que ser muy imaginativos: NO MÁS IMPUESTOS, SINO MENOS IMPUESTOS. En eso, el “modelo húngaro”, por así decirlo. Busquen con Google lo que se proponen hacer los húngaros. Verán si no tiene lógica, aunque algunas medidas aquí no procedan. Por tanto:

1º) Se impone una retractación en regla de Zapatero y de sus ministros en cuanto al aumento de la presión fiscal a causa de medidas del Gobierno central: se debe suspender urgentemente la subida del IVA y cancelar el “IRPF para ricos”.

2º) Se pide a las CC.AA. que se retracten de sus planes sobre ese “IRPF para ricos” y si no lo quieren hacer en un brevísimo plazo, se les impide incrementar el IRPF o establecer nuevos tributos.

B) REFORMA LABORAL: De lo que he visto y leído concluyo con la máxima seguridad que NO INTERESA UNA REFORMA LABORAL PRODUCTO DE UN PACTO ENTRE UNOS SINDICATOS DESPRESTIGIADOS Y CARENTES DE REPRESENTATIVIDAD, que viven de todos nosotros, Y UNA PATRONAL ENCABEZADA (es un decir) POR UN “EMPRESARIO” ARCHIFRACASADO Y BANCARIAMENTE ENTRAMPADO. Aunque se trate del “Gobierno de España” presidido por el Sr. Rodríguez Zapatero, me parece claramente preferible que, antes del próximo domingo, el Gobierno ponga a gente con cerebro a pensar en una reforma laboral ambiciosa, mucho más allá de discutir la ratio “años-días” en caso de despido procedente. No es razonable, tal como están las cosas, que el Gobierno -ni siquiera éste que aún tenemos- piense que una huelga general es el apocalipsis. Déjese el Gobierno de la sobada mandanga dogmática del “diálogo social” (que no es tal, sino un remedo burlesco) y asuma seriamente su responsabilidad en un momento histórico excepcional.

[ACTUALIZACIÓN: después de escribir el "post", veo que ha fracasado el pacto, para el que creía que tenían de plazo hasta el domingo. Ahora ya sólo queda esperar que el plan del Gobierno no sea otra chapuza. Pero se dan a conocer los documentos que el Ministro de Trabajo presentaba a los interlocutores del tal "diálogo social" y los "medios" dan por hecho que ahí está la reforma que el Gobierno va a hacer. No me parece del todo razonable esa suposición, porque una cosa es lo que propone, como mediador, para alcanzar un acuerdo y otra, lo que tú, cuando ya no eres mediador, piensas que se debe hacer. Desde luego, los papeles expresamente señalan el carácter temporal de medidas de importancia, lo que no encaja con las declaraciones de Zapatero sobre la larga proyección temporal de la reforma que quieren hacer. Desde luego, pueden Vds. reprocharme que me extrañe esa contradicción, como si fuesen habituales la armonía y la coherencia gubernamentales.]

[CONTINÚA LA ACTUALIZACIÓN: Leo, como si se tratase de una alucinación visual, que se presenta, como clave de la reforma laboral, la PENALIZACIÓN DE LA "TEMPORALIDAD INJUSTIFICADA", es decir, de los contratos temporales. Si es así, la reforma pinta muy mal. Estamos o seguimos con las murgas maniqueístas más necias y manoseadas. Eso de la penalización de la temporalidad es tan tonto -perdón que saque el ejemplo de mi ámbito laboral, que es el educativo universitario- como lo que se le ocurrió a cierta infausta Ministra "popular": ya en el siglo XXI convirtió a infinidad de profesores contratados administrativamente (pero de modo indefinido) en contratados laborales: los profesores no vieron mejoría alguna ni en su retribución ni en sus condiciones de trabajo, pero los costes se elevaron considerablemente y no se animó en nada el fichaje de nuevos profesores. ¿En qué estaba pensando aquella Ministra, hoy eurodiputada? En los "tics" de los PNN de los años 60-70. No cayó en la cuenta de que lo importante no era la naturaleza jurídica del vínculo, sino la estabilidad real y, ya en el siglo XXI, resultaba más fácil el despido de los contratados laborales que prescindir de los contratados administrativos, cosa sólo posible mediante expediente disciplinario y por falta muy grave. Pues éstos son igualmente mentecatos: ¿quién va a controlar y con qué medidas y criterios la justificación de la temporalidad? A muy pocos les molestarían contratos temporales, si estuviesen bien retribuidos y en la sociedad hubiese una oferta nutrida de otros buenos puestos de trabajo. Eso de la penalización a lo temporal injustificado se dice fácilmente pero es de casi imposible ejecución. O se considera fácilmente (casi rutinariamente) justificada la temporalidad o todo lo contrario. Si es lo primero, estamos ante un brindis al sol. Si se trata de lo segundo, ¿se animará la oferta de puestos de trabajo al endurecer la temporalidad? ¿No será exactamente al revés?]

Punto clave: los convenios retributivos sectoriales (convenios colectivos) sólo deberían ser vinculantes -y con excepciones- si los suscriben entidades sindicales y empresariales que acrediten una representatividad elevada de trabajadores (nada inferior al 40 % de los trabajadores) y de empresas del sector (no menos del 50 % medido en empleados, capital u otros factores). ¿Que esto supone adelgazar sustancialmente el poder de las centrales sindicales? Ya va siendo hora. Y también es hora de que las PYMES, de las que depende el empleo más que de nadie, no estén presas de los intereses de las centrales sindicales y de las grandes empresas. [ACTUALIZACIÓN: sobre esto, la negociación colectiva, no se ve en los papeles publicados por los "medios" otra cosa que la "doctrina" de la Audiencia Nacional en relación con los controladores aéreos.]

De entre lo que he leído -tampoco hay mucho- me parece razonable: a) disminuir el tiempo de la prestación por desempleo; b) aumentar las exigencias de aceptación de empleo si se quiere “cobrar el paro”; c) revisar las causas de despido, perfilándolas mejor y ampliándolas. Estoy seguro de que hay sabios capaces de imaginar otros cambios, incluso mucho más ambiciosos. Ahora lo que importa es animar la creación de empleo.

Hay otras medidas adicionales que se me ocurren, pero este “post” ya es suficientemente extenso. Otro día será. Diré, sin embargo, que, mientras tanto, no se fíen Vds. de los Premios Nobel de Economía. Los hay que deberían estar acompañando a Madoff. Krugman, por ejemplo. La Academia Sueca haría bien en suspender durante unos años esos Nobel.